Hasta cuándo se podrá seguir ganando con el peso

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Desde las elecciones legislativas de octubre, el dólar oficial tendió a la baja y llegó a tocar estos días valores nominales que no se veían desde noviembre del año pasado. En un escenario de altas tasas de interés, los inversores volvieron a volcarse en instrumentos en pesos, lo que retroalimentó el “veranito cambiario” y permitió que el Banco Central (BCRA) pudiera comprar US$2091 millones en reservas desde que arrancó el año. Para los analistas, esto lo convirtió en el factor de “equilibrio dominante” del mercado financiero en el corto plazo.

Más conocido como carry trade, esta estrategia consiste en vender dólares, colocarse en tasas en pesos y recomprar la divisa luego de obtener una ganancia extra. Cada cierto tiempo resurge esta táctica inversora, aunque para que sea rentable se tienen que dar dos condiciones: que las tasas en pesos le ganen a la inflación y que el dólar permanezca planchado durante el período de tiempo que se haga la inversión.

Desde que arrancó el año, el Gobierno convalidó tasas de interés más elevadas durante las licitaciones del Tesoro, para así tentar a los inversores a posicionarse en pesos. El resultado fue una refinanciación de la deuda que superó consistentemente el 100%, luego de que las Lecap tuvieran un rendimiento efectivo mensual en el rango del 2,6% al 3% mensual, con tasas efectivas anuales cercanas al 36% y 40%. Son rendimientos que superan la inflación esperada y la devaluación implícita del tipo de cambio.

“El principal driver de la baja del dólar son los créditos que dieron los bancos en dólares a los empresas, que tienen la obligación de venderlos y generan una mayor oferta sobre el tipo de cambio. A esta operación se le suman las colocaciones de obligaciones negociables o de emisión de deuda pública de los gobiernos provinciales, que también se ha ido liquidando y generó una sobreoferta de divisas. Esto llevó a rearmar operaciones de carry trade. La baja del dólar no fue impulsada por el carry, pero estas operaciones hicieron que caiga el tipo de cambio y sumó más carry», explicó el analista financiero Christian Buteler.

Rendimiento del carry trade en el corto plazo. Fuente: GMA Capital

Desde las elecciones legislativas de octubre del año pasado hasta ahora, el dólar oficial retrocedió 3%, mientras que el contado con liquidación (CCL) se mantuvo prácticamente en los mismos niveles desde hace cuatro meses, a pesar de que es una cotización caracterizada por tener mayor volatilidad. Esto llevó a que aquellos inversores que armaron un plazo fijo desde esa fecha, obtuvieran un retorno del carry del 16% en dólares, según cálculos de GMA Capital.

“El avance en la acumulación de reservas, junto con la esterilización sostenida y la estabilidad cambiaria, continúa reconfigurando el balance financiero de corto plazo. Sin embargo, su sostenibilidad no deja de estar condicionada también por la administración de las condiciones en la plaza en pesos”, agregaron los analistas de la sociedad de bolsa.

Aunque el carry sigue ofreciendo retornos positivos en dólares con el tipo de cambio estable, la aceleración de la inflación en los últimos meses redujo la tasa real en pesos. El índice de precios al consumidor (IPC) marcó en enero un 2,9% mensual, lo que empató con el rendimiento de las inversiones en moneda local y le pone un techo más alto a la banda cambiaria a partir de marzo.

“El carry trade tiene menos riesgos cuando más cerca del techo de la banda está el dólar. La baja nominal del tipo de cambio, más la inflación conocida e enero, hace que la banda suba 2,9% en marzo y va a rondar los $1654 a finales del mes que viene. Esto no significa que suba el dólar per se, pero sí podría implica que el techo para que el BCRA tenga la necesidad de salir a vender es más alto. Con una brecha de dos dígitos entre el dólar y el techo, no hay ninguna que garantice esa tasa en ese lapso del tiempo y vuelve menos atractivo el carry trade porque es más riesgoso. Si a eso se suman las ganancias que ya tuvieron los que hicieron este tipo de operaciones, el incentivo baja bastante. Pero no creo que desaparezca el carry en las próximas semanas», sumó Buteler.

La inflación marcó un 2,9% en enero, pero para los analistas se trata un techo cíclico STRINGER – AFP

Para el Centro de Planificación Estratégica de Córdoba (Cepec) la inflación de enero fue más bien un “techo cíclico” que un nuevo piso inflacionario. De acuerdo con el último Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) que elabora el Banco Central, el IPC será del 2,1% en febrero, acelerará al 2,2% en marzo y tocará el 1,9% en abril.

“El ancla cambiaria, el apretón monetario y la caída de la demanda real continúan operando como fuerzas desinflacionarias dominantes. A ello se suma un factor estacional relevante: la inminente liquidación de la cosecha gruesa, que refuerza la oferta de divisas y consolida la estabilidad cambiaria», auguró la Cepec.

En vistas de cuánto más sostenible es esta dinámica, los analistas coinciden en que el flujo de dólares seguirá siendo robusto en el primer semestre de 2026, lo que blinda al carry trade en el corto plazo. A la inminente liquidación de la cosecha gruesa, se suma una lluvia de dólares financieros: desde las elecciones, empresas y provincias emitieron deuda en el exterior por US$8000 millones. Además, a diferencia del año pasado, no habrá elecciones que compliquen el panorama político.

“El dólar no murió: está siendo dormido por la coyuntura. Y precisamente por eso emerge el carry trade como el equilibrio dominante de corto plazo. Pero la rentabilidad depende críticamente de la estabilidad cambiaria y de la capacidad del régimen macroeconómico para sostener la credibilidad de su ancla nominal. Si bien en el escenario base no se proyecta un cambio disruptivo en el régimen cambiario al menos hasta mitad de año, el carry trade siempre conlleva un riesgo asimétrico: las ganancias son graduales, pero las pérdidas pueden materializarse de forma abrupta ante un shock de expectativas o una corrección discreta del tipo de cambio”, cerró el Centro de Planificación Estratégica de Córdoba.