SAN PABLO.– Mientras la gente se distrae en las calles del país durante el carnaval, un equipo reforzado por superhéroes y personajes conocidos del cine, la televisión y los cómics ha mantenido los ojos bien abiertos en los blocos (comparsas) de ciudades como San Pablo y Río de Janeiro.
Se trata de policías de civil, infiltrados con sus disfraces entre la multitud, con el objetivo de abordar a sospechosos de hurto y robo de celulares, además de estafadores que se aprovechan de la fiesta para clonar tarjetas de crédito.
La estrategia para sorprender a los delincuentes ha sido adoptada con frecuencia por las fuerzas de seguridad durante los festejos de este año.
En San Pablo, agentes de la Policía Civil apostaron por disfraces que van desde Scooby-Doo y los Cazafantasmas hasta E.T. y el Chapulín para camuflarse. La táctica ya había sido probada en el carnaval pasado, pero fue ampliada en 2026 y puesta en práctica ya en los primeros festejos del precarnaval, el 31 de enero.
La medida forma parte de una acción más amplia de refuerzo del patrullaje durante las míticas celebraciones brasileñas: solo una parte de los agentes permanece infiltrada, mientras que otros policías circulan por los alrededores y se ubican en posiciones estratégicas. La operación es coordinada por el Departamento de Homicidios y de Protección a la Persona (DHPP) de la capital.
En los blocos, hay entre seis y ocho policías disfrazados. Los lugares se eligen en base a análisis de inteligencia, priorizando las zonas con concentración histórica de delitos y mayor público. Entre los priorizados se destacan los megablocos en circuitos como Ibirapuera y República.
En cuanto a los disfraces de los agentes, deben combinar un buen camuflaje con la comodidad necesaria para que los policías puedan ejercer sus funciones.
“Con los policías disfrazados es posible actuar de manera preventiva y represiva. Los disfraces se seleccionan con planificación, priorizando personajes y atuendos que se integren al perfil de los blocos y del público. También tienen en cuenta criterios operativos y contemplan la comodidad y la seguridad adecuadas para el ambiente carnavalesco”, dice Sandra Buzatti, delegada del DHPP.
Entre la noche del domingo y el lunes, policías civiles disfrazados de Minions –personajes de la franquicia Mi Villano Favorito– detuvieron a cuatro sospechosos de hurto y tráfico de drogas en blocos en República, en la región central de San Pablo, y en Ibirapuera, en la zona centro–sur.
También en República, los agentes se disfrazaron del elenco de El Chavo del 8, entre ellos la Chilindrina, el personaje principal y Quico, el domingo. En esa ocasión, tres hombres fueron arrestados por los agentes encubiertos por la venta de drogas en el lugar. Además, dos mujeres fueron detenidas por receptación de un celular robado. Los casos fueron registrados en la 2ª Comisaría de Policía, en Bom Retiro, y en la 78ª DP, en Jardim América.
El sábado, los disfraces elegidos hacían referencia a Scooby–Doo. Policías vestidos de Vilma, Shaggy, Daphne y Fred detuvieron en flagrancia a tres sospechosos de robar celulares durante un bloco en el Centro. En total, se encontraron ocho teléfonos de distintas marcas dentro de una riñonera utilizada por una de las sospechosas; los aparatos fueron incautados y pasarán por peritaje antes de ser devueltos a las víctimas.
Los agentes también incautaron cigarrillos de marihuana, dosis de cocaína en pequeños tubos, ampollas de “lanza perfume” –un aerosol presurizado que originalmente se comercializaba como perfume o aromatizador, pero que en la práctica se usa como droga inhalante recreativa muy asociada al carnaval en Brasil– y dinero en efectivo.
Disfrazados, los policías percibieron que un grupo compuesto por dos mujeres y un hombre se aprovechaba de la aglomeración para sustraer los teléfonos de los participantes distraídos. En estos casos, la intervención se basa justamente en la observación del comportamiento de los sospechosos.
Buzatti explica que un factor que llama la atención es cuando los individuos están circulando sin participar efectivamente del bloco, más atentos a carteras, bolsillos y mochilas de los asistentes que interesados en disfrutar de la fiesta.
“Se acercan reiteradamente a víctimas distraídas; todo eso es analizado por los policías. En nuestra evaluación, el resultado es extremadamente positivo porque esta estrategia utilizada por la Policía Civil ha aumentado las detenciones en flagrancia, reducido los hurtos y ampliado la sensación de seguridad de los festejantes”, agrega la delegada.
Los agentes, sin embargo, no actúan solo cuando hay flagrancia: también hay casos en que el objetivo son personas buscadas o prófugas de la Justicia. Esta evaluación se realiza mediante consultas en los sistemas de la Policía Civil y federales o cuando cámaras de reconocimiento facial alertan sobre la presencia de algún objetivo en las inmediaciones. Hasta el momento, 26 personas fueron detenidas por policías disfrazados durante este carnaval en San Pablo.
En total, hasta el domingo pasado, más de 70 celulares robados o hurtados durante los blocos realizados ese fin de semana y el anterior fueron recuperados por agentes de las policías Civil y Militar en la capital paulista, y 47 personas fueron arrestadas por hurto, robo, tráfico de drogas, adulteración de bebidas o cumplimiento de órdenes judiciales. El operativo especial de seguridad para el carnaval cuenta con cinco mil policías militares por día, además del uso de drones y cámaras con reconocimiento facial.
En Río, policías civiles se disfrazaron de personajes de la serie La casa de papel durante un bloco en Santa Teresa. Los agentes observaron cuando una mujer arrebató un celular de la mano de un concurrente y pasó rápidamente el aparato a un cómplice. La dupla fue detenida en flagrancia y, con ellos, había otros cinco celulares robados, que serán sometidos a peritaje. Sus propietarios serán localizados para la devolución.
En conjunto, los dos delincuentes acumulan 29 antecedentes policiales, la mayoría por hurto. Otros policías fluminenses también se disfrazaron de superhéroes, entre ellos Batman y Capitán América, y de Jason Voorhees, de la película Viernes 13.
El delegado Victor Tuttman, de la Delegación de Represión a los Delitos contra la Propiedad Intelectual (DRCPIM) de Río, quien coordinó la acción, reveló que cuenta con equipos actuando disfrazados en diversos blocos de la ciudad. El operativo también incluye el uso de drones para el monitoreo aéreo.
“Los dos detenidos el viernes forman parte de una banda especializada en la práctica de hurtos de celulares. A las víctimas les sustrajeron los aparatos sin que notaran la acción de los delincuentes”, subrayó el delegado.
De acuerdo con el balance divulgado por la Policía Militar del Estado de Río de Janeiro, entre el viernes y el domingo se realizaron 243 detenciones y 30 adolescentes fueron aprehendidos en distintas regiones del estado durante los festejos de carnaval.
También fueron incautados 48 celulares, cuyos propietarios serán localizados para que puedan recuperar los dispositivos.
Por Hyndara Freitas