NUEVA YORK.- Los gobernadores de Nueva York, Nueva Jersey, Connecticut y Massachusetts declararon el estado de emergencia y prohibieron los viajes no esenciales, debido a que se espera que una gran tormenta produzca hasta 60 centímetros de nieve y traiga fuertes vientos a la región.
El alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani, anunció hoy un toque de queda temporal en la metrópolis de más de ocho millones de habitantes ante la inminente llegada de una violenta tormenta de nieve.
“La ciudad de Nueva York no ha experimentado una tormenta de esta magnitud en la última década”, advirtió Mamdani en una conferencia de prensa, instando a los residentes a “evitar todos los viajes no esenciales”.
Ante las extremas condiciones climáticas previstas, que incluyen fuertes nevadas y fuertes vientos, la ciudad más poblada de Estados Unidos declaró el estado de emergencia e implementará “un toque de queda desde las 21 de esta noche hasta el mediodía de mañana”, anunció.
Ello resultará en el “cierre de calles, carreteras y puentes de la ciudad al tráfico general, ya sea de automóviles, camiones, scooters o bicicletas eléctricas”, aclaró; la medida también incluye el cierre de todos los edificios escolares.
Las autoridades neoyorquinas prevén que las condiciones climáticas empeorarán a lo largo del día y pronostican nevadas significativas entre el domingo por la noche y el lunes.
A primera hora de la tarde del domingo, se habían retrasado 15.247 vuelos y se habían cancelado 3509. El mayor número de cancelaciones se produjo en los aeropuertos JFK, La Guardia y Newark.
Una severa tormenta invernal ya azotó la región a finales de enero, causando, según las autoridades, más de cien muertes. El servicio meteorológico indicó que en muchas zonas podrían caer de 30 a 60 centímetros de nieve, y posiblemente hasta 70 cms. en algunas zonas.
“Si bien recibimos bastantes de estas tormentas del noroeste que producen fuertes nevadas e impactos importantes, han pasado varios años desde que vimos una de esta magnitud en una región tan extensa, en esta parte del país, tan poblada”, comentó Cody Snell, meteorólogo del Centro de Predicción Meteorológica del servicio.
Snell explicó que la tormenta llegaría hoy por la mañana a zonas cercanas a Washington antes de extenderse hacia Filadelfia y la ciudad de Nueva York y alcanzar Boston por la noche.
La tormenta, con ráfagas de hasta 80 kilómetros por hora, podría provocar condiciones de “visibilidad nula” que “harán que los desplazamientos sean peligrosos y potencialmente mortales», explicó el servicio meteorológico. “Los fuertes vientos y el peso de la nieve sobre las ramas de los árboles pueden derribar líneas eléctricas y causar cortes de energía esporádicos”.
La nieve podría caer a un ritmo de entre cinco y ocho centímetros por hora en el momento álgido de la tormenta, con casi 54 millones de personas en su trayectoria, añadió.
Las condiciones podrían causar cortes de energía y hacer imposibles los desplazamientos “a lo largo de la carretera I-95, del norte de Baltimore a Boston”, y que también conecta Nueva York y Filadelfia, agregó el NWS.
Otras ciudades de la costa este de Estados Unidos, como Boston, también se preparan para condiciones climáticas extremas. Connecticut adoptó restricciones similares: el gobernador Ned Lamont prohibió la circulación de vehículos comerciales en las autopistas del estado desde las 17 del domingo.
La gobernadora de Massachusetts, Maura Healey, declaró el estado de emergencia y movilizó a 200 miembros de la Guardia Nacional para ayudar. El estado también restringió los viajes no esenciales desde el domingo por la noche.
Por su parte, la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, movilizó a 100 miembros de la Guardia Nacional para desplegarlos en Long Island, la ciudad de Nueva York y el valle del Bajo Hudson.
Agencias AFP, AP y Reuters