Un hombre que portaba una escopeta fue detenido este martes cerca de la entrada frontal del Capitolio de Estados Unidos, en Washington, según informó la policía, que descartó la existencia de otros sospechosos o amenazas activas.
El arresto se produjo en las inmediaciones del complejo legislativo, donde agentes de la policía intervinieron tras detectar al individuo con el arma.
Según informó la cadena ABC, el sujeto, de 18 años, llevaba un chaleco táctico y tenía múltiples cartuchos de munición encima.
Los oficiales lo interpelaron, mientras se aproximaba, le ordenaron soltar el arma y tirarse al suelo, a lo que obedeció antes de ser detenido.
Según las autoridades, la situación fue controlada rápidamente y no se registraron incidentes adicionales ni riesgos inmediatos para el público o para el personal del Congreso.
A su vez, las autoridades hallaron un casco y una máscara de gas en su SUV Mercedes blanco, que se encontraba estacionado en la cuadra 100 de Maryland Avenue, en las cercanías del lugar.
El hecho ocurrió mientras ambas cámaras del Congreso se encontraban fuera de sesión, aunque el área mantiene controles de seguridad permanentes debido a su condición de infraestructura federal crítica.
La identidad del detenido no fue divulgada de inmediato y la investigación permanece abierta para determinar la naturaleza exacta del objeto incautado y las circunstancias del episodio.
En los últimos años se registraron varios episodios de seguridad vinculados a personas armadas o con armas ilegales en las inmediaciones del Capitolio o dentro del complejo, lo que llevó a revisar procedimientos de control y detección.
En un caso previo, un visitante fue arrestado tras ser encontrado con un arma oculta luego de atravesar controles de seguridad durante una visita oficial, incidente que motivó auditorías internas sobre los protocolos de ingreso.
El Capitolio de Estados Unidos opera bajo estrictas medidas de seguridad reforzadas desde el ataque del 6 de enero de 2021, cuando simpatizantes del entonces presidente Donald Trump irrumpieron en el edificio, provocando una de las mayores crisis institucionales recientes en Washington.
Desde entonces, la policía del Capitolio amplió protocolos de vigilancia, incrementó personal y endureció controles de acceso en todo el perímetro legislativo.
Las autoridades federales consideran el complejo del Capitolio uno de los objetivos potenciales de mayor sensibilidad en materia de seguridad nacional, por lo que cualquier incidente relacionado con armas o amenazas genera respuestas inmediatas.
Expertos en seguridad señalan que la vigilancia en la zona se mantiene en nivel elevado permanente debido al historial de amenazas contra legisladores y edificios federales en Washington.
La policía del Capitolio indicó que continúa analizando el caso y que divulgará información adicional una vez completadas las verificaciones correspondientes.
El episodio no provocó evacuaciones masivas ni alteró las operaciones habituales del complejo legislativo.
Con información de ANSA y AP