Por tercer mes consecutivo, la inflación en la Ciudad de Buenos Aires se desaceleró y marcó un 1,8% mensual en junio. De esta manera, el indicador porteño mostró una baja de 0,3 puntos porcentuales frente al mes anterior (2,1%) y logró perforar el piso del 2% por primera vez desde agosto del año pasado, incluso aunque los rubros de vivienda, alimentos, salud, transporte y mantenimiento del hogar volvieron a presionar sobre el indicador.
Al analizar la dinámica que tuvieron los precios en la primera mitad del año, en total acumularon una suba del 16% en los últimos seis meses, según informó esta mañana el Instituto de Estadística y Censos porteño.
En tanto, la medición interanual fue del 32,6% frente a junio de 2025. Estas cifras son un adelanto de lo que podría marcar el dato nacional del Indec, que se conocerá el martes de la semana próxima.
El dato de inflación de Buenos Aires estuvo en línea con las estimaciones que hicieron las principales consultoras privadas del país, que previeron un valor de entre 1,8% y 1,9% para el mes pasado. La última vez que el dato porteño se ubicó por debajo del 2% mensual fue en agosto de 2025 (1,6%), antes de que las elecciones legislativas en la provincia de Buenos Aires desencadenaran un período de incertidumbre, que derivó en una fuerte suba del dólar y de las tasas de interés.
El principal impulso del mes vino del rubro Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, que aumentó 2,2% mensual y contribuyó con 0,44 puntos a la variación mensual de la inflación porteña. El incremento estuvo impulsado por las subas en los alquileres, los gastos comunes por la vivienda y los ajustes en las tarifas de servicios públicos. En términos interanuales, esta división acumuló un alza del 36,3%.
La segunda mayor presión provino del rubro Salud, que avanzó 2,9% en el mes y 32,3% frente a junio del año pasado. En este caso, el movimiento respondió principalmente a las actualizaciones en las cuotas de la medicina prepaga.
A diferencia de meses anteriores, el rubro de Alimentos y bebidas no alcohólicas mostró una desaceleración con respecto a mayo y registró un aumento del 1,6%, por debajo del promedio general. Dentro de la división, volvió a destacarse el fuerte incremento de Verduras, tubérculos y legumbres (5,9%), mientras que el ítem Carnes y derivados subió apenas 0,6% y las frutas prácticamente se mantuvieron estables, con una variación de 0,1%.
En cuanto a Equipamiento y mantenimiento del hogar, en junio tuvo la mayor alza mensual con una variación del 4,1%, aunque incidió en 0,18 puntos en el indicador. Esta categoría se vio impactada por los incrementos en las remuneraciones del personal de servicio doméstico y, en menor medida, por las subas en los precios de los productos de limpieza.
También por encima del índice general se encontró el rubro de Transporte, con un alza del 2,1%, como resultado de las subas de los boletos de colectivo, subte y tren. Mientras que Bebidas alcohólicas y tabaco aumentó también a un ritmo del 2,1% mensual.
“El dato más destacable es la baja de 2,9% a 1,6% en la inflación mensual en alimentos, explicada por una reducción en casi todos los rubros. El dato es auspicioso para el dato a nivel nacional. Por caso, desde Analytica también proyectamos 1,8% entre otros motivos por la baja en alimentos y bebidas que medimos también en el resto del país. La contracara está asociada a los servicios: salud promedió +3% en los últimos dos meses, a su vez transporte, gas y electricidad aceleraron en junio», señaló Claudio Caprarulo, director de Analytica.
Hubo otros que se mantuvieron en línea con el nivel general, como fue el caso de Recreación y Cultura (1,8%) y Cuidado personal, protección social y otros productos (1,8%). En tanto, por debajo del promedio se encontraron las categorías de Seguros y servicios financieros (1,5%), Restaurantes y hoteles (1,2%), Educación (1%) e Información y comunicación (0,6%).
Por el efecto de las liquidaciones de temporada, el ítem Prendas de vestir y calzado mostró una deflación del 0,7% mensual. Es decir, que los precios bajaron en comparación con el mes anterior. En el último año, acumularon una variación positiva del 10,8%, la menor suba de todas las categorías que mide el indicador.
“La inflación porteña estuvo en línea al 1,9% que nosotros habíamos estimado, con alimentos en torno al promedio y verduras subiendo bastante. Hubo incidencia también en el aumento de colectivos, rubro que pega más porque este es el índice de Capital, además de que hubo un incremento bastante importante en el sueldo de las empleadas domésticas. En cuanto a la ropa, la deflación refleja las liquidaciones por el cambio de temporada, que sigue en julio, agosto y repunta de nuevo en septiembre. Ahora, en julio podría ocurrir que la inflación sea más alta por el peso del turismo, un factor estacional que en Ciudad de Buenos Aires impacta más todavía», dijo Camilo Tiscornia, director de C&T Asesores Económicos.
Al desagregar por subíndices, durante junio los precios regulados tuvieron un aumento del 2%, sobre todo por las actualizaciones en las cuotas de medicina prepaga, el boleto de colectivo y las tarifas residenciales del servicio de suministro de agua. En el último año, el ritmo de suba se desaceleró a 40,4% interanual, 0,5 puntos porcentuales menos que el mes anterior (40,9%).
Por otro lado, los bienes y servicios estacionales promediaron una suba de apenas un 0,1%, principalmente por los incrementos de las verduras, pero fueron contrarrestados por la caída de las prendas de vestir, los pasajes de avión y los paquetes turísticos. En términos interanuales, se desaceleró al 18,3%, 1,4 puntos porcentuales menos que mayo (19,7%).
De esta manera, la inflación núcleo —que excluye a estos dos componentes— fue de 1,9%. Si bien estuvo por encima del índice general, desaceleró su ritmo de suba hasta el 31,8% interanual, una caída de 0,3 puntos porcentuales frente al mes previo (32,1%). Este desagregado mide el Resto del IPCBA, una subcanasta que mide la variación de precios de los bienes y servicios que no tienen comportamiento estacional ni están sujetos a regulación.