El FMI mantuvo sus previsiones de crecimiento para la Argentina y dio proyecciones sobre la inflación

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WASHINGTON.- Luego de que en abril pasado el Fondo Monetario Internacional (FMI) recortara las previsiones de crecimiento de la Argentina en medio del impacto negativo de la guerra en Medio Oriente sobre la economía mundial, en su informe global publicado este miércoles el organismo multilateral mantuvo sin cambios las proyecciones de incremento del PBI del país para 2026 (+3,5%) y 2027 (+4%), por encima del promedio regional y global, al tiempo que dio previsiones sobre la inflación.

En la conferencia de prensa de su habitual reporte “Perspectivas de la economía mundial” de julio, la subdirectora del Departamento de Estudios del FMI, Petya Koeva Brooks, remarcó que otro aspecto importante es que “se ha reanudado el proceso de desinflación y se prevé que este avance de forma gradual, hasta situar la inflación en el 25% para finales de 2026″.

El presidente Javier Milei; la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, y el ministro de Economía, Luis Caputo, en Washington.

“En este contexto, se espera que la política fiscal restrictiva y las continuas mejoras en el marco y las operaciones monetarias favorezcan la convergencia de la inflación hacia cifras de un solo dígito para finales de 2028. Asimismo, si bien los elevados precios de la energía han contribuido a un aumento temporal de la inflación, la previsión de precios del petróleo más bajos a futuro podría respaldar el proceso de desinflación», añadió Brooks al responder consultas de medios argentinos, entre ellos LA NACION.

En mayo, la inflación volvió a registrar una desaceleración por segundo mes consecutivo desde el pico de marzo, al marcar 2,1% en mayo. La suba de los precios acumuló un 14,7% en cinco meses en la Argentina. El nuevo dato nacional del Indec se conocerá el martes próximo.

En su presentación, Brooks también señaló que la actividad real en la Argentina registró una expansión del 0,7% en el primer trimestre. “No obstante, se espera que el ritmo de crecimiento se acelere durante el resto del año, impulsado en parte por las exportaciones primarias y la recuperación de la inversión y la construcción”, dijo.

En el informe, el FMI sostuvo que los riesgos para las proyecciones de crecimiento global “están más equilibrados” que en el informe anterior, de abril, y destacó que “la economía mundial en su conjunto resistió el impacto de la guerra mejor de lo que se temía”.

La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, en Washington.Jose Luis Magana – FR159526 AP

El organismo recortó levemente (-0,1 puntos) su proyección de crecimiento para la economía mundial para este año (3%) y la elevó en 0,2 puntos para 2027, a 3,4%.

Respecto a América Latina, subió la previsión de 2026 (0,1 puntos, a 2,4%) y mantuvo estable la de 2027 (2,7%), “con dinámicas heterogéneas entre los distintos países”. El informe publicado este miércoles solo muestra los datos en la región de Brasil, México y la Argentina, que de los tres tiene las mejores proyecciones de crecimiento.

El organismo estimó que el gigante sudamericano —que en octubre próximo enfrentará elecciones presidenciales— crecerá 2,4% este año (+0,5 puntos respecto al informe de abril) y 2,2% el próximo (+0,2).

Empleados trabajan en un frigorífico en San Pablo, Brasil.Alf Ribeiro – Shutterstock

En cambio, las proyecciones económicas para México sufrieron recortes respecto al anterior informe: crecerá 1,2% este año (-0,4 puntos) y 1,9% (-0,3) el próximo.

El Fondo señaló en el informe que la moderada desaceleración a nivel global refleja los efectos de la guerra en Medio Oriente, compensados ​​en parte por el impulso acelerado, derivado de la demanda, del ciclo tecnológico mundial, gracias a los avances en inteligencia artificial (IA) y su adopción. “El impacto varía considerablemente según la exposición de los países al conflicto y su posición en la cadena de valor tecnológica”, remarcó.

Un carguero en el estrecho de Ormuz, frente a la costa de Bandar Abbas, Irán.Amirhosein Khorgooi – ISNA

“Los exportadores de energía situados fuera de la zona de conflicto se benefician de unos términos de intercambio favorables, mientras que las economías integradas en el auge tecnológico experimentan una mayor actividad, incluso si son importadoras de energía», añadió.

Semanas atrás, el FMI había destacado a la Argentina como uno de los países que “resistió bien” el impacto de la guerra en Medio Oriente, especialmente si se considera que es un “exportador neto de energía”. El conflicto que estalló el 28 de febrero pasado y provocó el cierre del estratégico estrecho de Ormuz generó fuertes turbulencias en los mercados energéticos globales.

De todas formas, el Fondo advirtió que “existe una gran incertidumbre ante la posibilidad de una reactivación del conflicto en Medio Oriente, lo que podría prolongar la volatilidad de los precios de las materias primas, amenazar aún más las cadenas de suministro, elevar los precios y lastrar las condiciones financieras».

Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI).Ng Han Guan – AP

A nivel global, el organismo que dirige Kristalina Georgieva prevé que la inflación general aumente de 4,1% en 2025 a 4,7% en 2026, para luego descender a 3,9% en 2027. “Estas proyecciones, revisadas ligeramente al alza respecto a abril, indican que la tendencia desinflacionaria observada desde principios de 2024 se ha estancado. Los riesgos para las perspectivas están más equilibrados que en abril, aunque siguen inclinados a la baja”, explicó.

El informe hace hincapié en que la actividad económica mundial y sus perspectivas “están siendo moldeadas por dos fuerzas principales que actúan en direcciones opuestas”, con efectos asimétricos entre los distintos países.

“La primera es el choque negativo de oferta provocado por la guerra en Medio Oriente. En segundo lugar, el impacto tecnológico positivo que se está produciendo actualmente y que se manifiesta en un impulso acelerado del ciclo tecnológico mundial, estimulado en gran medida por los avances y la implementación de herramientas de IA», explicó.

El FMI también hizo una referencia a cuáles deberían ser las prioridades de política económica en este contexto global y apuntó a “restablecer la estabilidad de precios” —respaldada por una comunicación clara, la independencia de los bancos centrales y una sólida supervisión financiera—, al tiempo que “se reconstruyen los márgenes de maniobra fiscales y se utilizan los instrumentos fiscales con prudencia, mediante medidas de apoyo temporales y focalizadas».