WASHINGTON.– El Departamento de Justicia de Estados Unidos decidió este viernes cerrar la investigación penal que llevaba adelante contra el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, en una medida que despeja un obstáculo clave para la confirmación de su eventual reemplazante y acelera la transición al frente del banco central más influyente del mundo.
El anuncio lo hizo la fiscal federal del distrito de Columbia, Jeanine Pirro, quien indicó que su oficina archivará el caso vinculado a los sobrecostos en las obras de renovación de la sede de la Fed en Washington. En su lugar, la pesquisa quedará en manos del inspector general del organismo, el órgano interno de control.
“He ordenado a mi oficina cerrar nuestra investigación”, escribió Pirro en la red X. No obstante, advirtió que no dudará en reabrir el caso si surgen elementos que lo justifiquen.
La decisión allana el camino para la confirmación en el Senado de Kevin Warsh, el candidato propuesto por el presidente Donald Trump para reemplazar a Powell, cuyo mandato al frente de la Fed concluye el próximo 15 de mayo. Desde la Casa Blanca, un vocero aseguró que el gobierno confía en que la nominación será aprobada “rápidamente”.
La investigación había sido uno de los principales focos de tensión en la transición del liderazgo de la Reserva Federal. Durante meses, el caso avanzó sin resultados concretos y llegó a ser cuestionado incluso en tribunales: un juez federal consideró que los fiscales no habían presentado evidencia sustancial de un delito, y anuló citaciones emitidas contra el organismo.
En paralelo, el proceso de confirmación de Warsh se encontraba trabado. El senador republicano Thom Tillis había advertido que bloquearía su nominación mientras la investigación contra Powell siguiera abierta, lo que amenazaba con empantanar la votación en el comité bancario del Senado.
Con el cierre del caso, ese obstáculo desaparece y la transición podría acelerarse. En una audiencia esta semana, Warsh —exfuncionario de la propia Fed— recibió el respaldo de legisladores republicanos, aunque los demócratas expresaron dudas sobre su independencia frente a Trump y cuestionaron algunos aspectos de su trayectoria.
El trasfondo político del episodio es ineludible. Trump ha criticado reiteradamente a Powell por no recortar las tasas de interés con mayor rapidez y lo ha acusado de frenar la economía. También cuestionó el costo de las obras en la sede del banco central, que cifró en miles de millones de dólares, y utilizó ese argumento como base para impulsar la investigación.
Powell, por su parte, llegó a responder públicamente en un mensaje inusual, en el que advirtió sobre intentos de interferencia política en la labor de la Reserva Federal, una institución históricamente celosa de su independencia.
El enfrentamiento tuvo incluso efectos contraproducentes para la Casa Blanca. En medio de la investigación, Powell dejó abierta la posibilidad de permanecer temporalmente en el cargo más allá del fin de su mandato para responder a las acusaciones, lo que amenazaba con demorar la sucesión.
Agencias AP, AFP y Reuters