Un violento hecho tuvo lugar en la ciudad de Bérgamo, Italia, cuando un hombre trató de secuestrar a una niña que se encontraba junto a sus padres en un supermercado. El momento quedó capturado por las cámaras de seguridad del lugar, que grabaron el instante en que el agresor intentó escapar con la menor en brazos.
Tal como muestran las imágenes, la niña de apenas un año y medio iba de la mano de su madre y caminaba a pocos metros de su padre, que tenía las manos ocupadas con las compras. Cuando se acercaron a la salida del establecimiento local llamado Esselunga, se abrieron las puertas automáticas e ingresó un hombre.
Al momento de cruzarse, el agresor los interceptó, tomó a la niña de la cintura y tiró de su pierna derecha para alejarla de su madre, que no la soltó.
El padre de la menor corrió para retenerlo y fue inmediatamente asistido por los guardias del establecimiento y por otros clientes que se encontraban en el lugar.
Según informó el medio local Corriere della Sera, el agresor fue identificado como un rumano de 47 años sin domicilio fijo, que fue detenido e imputado por los cargos de secuestro y lesiones agravadas. La menor, en tanto, sufrió graves lesiones producto del hecho. Según los médicos que la atendieron, presentó golpes y una fractura del fémur por el tirón al momento en que trató de separarla de su madre.
Un hecho similar ocurrió este mismo martes por la tarde pero en la ciudad de Caivano, Nápoles. Allí, en otro supermercado local, volvió a repetirse esta situación: dos mujeres terminaban de hacer las compras con sus hijos de 5 y 8 años, respectivamente y cuando estaban por salir, un hombre ghanés de 45 años —quien más tarde se comprobó que tenía antecedentes penales y dio alcoholemia positiva— ingresó al local, señaló al niño más pequeño y dijo: “No es tu hijo, dámelo”.
Mientras las mujeres miraban sin entender, el hombre hizo el ademán de extender la mano e intentar levantarlo. Ahí fue cuando la madre reaccionó, se interpuso y cubrió a su hijo con su cuerpo. El agresor trató de seguirlos y de volver a llevarse al niño pero uno de los cajeros intervino y se colocó como escudo entre la mujer y el hombre.
Finalmente, el sospechoso se alejó rápidamente y salió corriendo antes de que la situación escalara.