Se realizaron los Open Masters Games Abu Dabi 2026 en los Emiratos Árabes Unidos, con epicentro en Abu Dabi y subsedes en Al Ain y Al Dhafra. Los Juegos fueron un evento multideportivo que contó con la participación de más de 25.000 atletas de 92 nacionalidades.
Fue el primer evento de este tipo en la región, respaldado por la Asociación Internacional de Juegos Máster (IMGA), contando con un nivel de organización impecable, superando en varios aspectos a torneos de nivel internacional en Europa.
En esta experiencia tan especial, dos atletas sanjuaninas fueron de la partida (Adriana Quiroga y Mónica Vargas), logrando una experiencia inigualable, además de las medallas que ganaron en competencia.
Adriana Quiroga: “Fue una experiencia totalmente distinta a todos los otros eventos que he asistido. Estuvieron en todos los detalles, no había nada que se pasara por alto. Destacar toda la organización, la puntualidad, el trato de los atletas; la verdad que una experiencia que no vi. Calculo que éramos veinticinco mil atletas, porque el día de la inauguración la verdad que la cantidad debe haber sido ésa, ya que el estadio estaba lleno, con la presencia del Emir, con gran respeto a todos los deportistas. Abu Dabi, una ciudad impecable. El año que viene se realiza en Italia y en el cierre, el presidente de los Open dijo que había quedado la vara muy alta, porque la inversión que ha habido acá fue increíble; imagínate que los micros de toda la ciudad estaban ploteados con el evento, las ambulancias, las banderas y la pista, el estadio Zayed, porque llevan el nombre del Emir que gobierna. En mi caso, elegí participar en tres pruebas, por los horarios y también por la lejanía para conocer. Estuve en salto en alto, largo y triple. En los dos últimos fui tercera y en alto, segunda. Fuimos tres atletas de Argentina junto a Mónica Vargas, a quien le fue muy bien en las pruebas donde estuvo y María Luisa Gamazo, que es de Salta”.
Mónica Vargas: “Durante el 2025 la verdad que me entrené bastante y es un entrenamiento que nace con la finalidad de mejorar la salud. Así que siempre, desde hace mucho tiempo que estoy haciendo atletismo y me viene muy bien para sentirme mejor, que es lo más importante. Entreno en La Granja, que es el lugarcito que con mi corazón siempre lo estoy acariciando, porque es allí donde siempre he concurrido y, bueno, agradezco a los distintos profesores que he tenido. Siempre me han gustado los saltos, así que salto en alto, salto en largo, son los que me tienen más ocupada, pero también los lanzamientos, ya que he estado participando en años anteriores en pruebas combinadas que se realizan más en los torneos internacionales. Todo ello hizo que me decidiera y participara en estos juegos. Mi hija vive en Abu Dabi, en los Emiratos Árabes, y ella fue la que me entusiasmó. Yo estaba un poco dudosa de participar, pero realmente estos juegos son juegos abiertos y la verdad que no los conocía. Se puede estar presente y hacerlo de forma participativa o en forma competitiva. Me inscribí como en forma competitiva; tengo 73 años, soy categoría 70-74, en los master se cuenta de cinco en cinco. Así que fue mi hija la que me dio el empujón y acá estoy. Me inscribí en salto en alto, salto en largo, lanzamiento de disco, de bala, de jabalina y de martillo y en todas gané medallas. Es muy importante el competir, el estar, sentirte que vas logrando después de haberte preparado; las medallas son importantes porque es algo físico que te está demostrando. Es muy importante el vivir con gente de otras culturas, estar con ellos, las relaciones sociales que a veces los distintos idiomas no te permiten tener una fluidez en la conversación, pero hay lenguajes que son mundiales, globales, como el lenguaje de alguna caricia, de alguna seña, de un abrazo, aunque en algunos países el contacto físico no es lo más común, pero realmente la experiencia ha sido espléndida. La organización estuvo en todo, no faltó nada, desde la llegada al aeropuerto hasta la partida, los traslados para las premiaciones, los voluntarios, los referees. Era el aplauso, el hacerte sentir que estás integrado al deporte que sos el adulto mayor y que podés y que tenés que continuar. Eso es algo que lo hemos sentido y lo hemos charlado con Adriana, con quien hemos compartido estos juegos y el cariño de mi hija. Con Adriana, que ha viajado mucho más que yo, decíamos que nunca hemos estado en un torneo con esta organización, con este nivel técnico, pero sobre todo humano. Abu Dabi se convierte en un lugar, por supuesto, para grandes eventos deportivos. También quiero dejar un mensaje. Muchas veces se cree que porque nunca hicieron deporte, no pueden comenzar a cualquier edad. Se puede comenzar, sí, caminando, haciendo pocos movimientos, pero hacerlo, no dejar de hacerlo, porque todo eso es salud. Muchas veces yo lo he tomado como la pastillita que tenía que tomar ese día para que mi cuerpo esté bien, para que me sienta física, espiritualmente, psíquicamente mejor, me sienta equilibrada. Creo que eso es muy importante para todos; yo he podido llegar hasta acá por las circunstancias se dieron, pero en cualquier momento, así como a mí se me dio, le puede pasar a otra persona y de llegar a otro lugar o a los próximos juegos que se realizarán en el norte de Italia el año que viene en el septiembre. Son juegos abiertos, juegos en que se puede competir o participar solamente. Acá, en Abu Dabi, también hubo juegos para las mujeres, solamente. La cultura de acá es así y bueno, quienes querían participar con sólo mujeres, hay una escuela especial dedicada a la actividad física para mujeres. Así que, de una u otra manera, se puede llegar a distintos lugares, aunque sea que empecemos de a poquito y no dejar de atender a nuestro cuerpo”.