CARACAS.– La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, dijo este miércoles que su país “se abre a un nuevo momento político”, en pleno proceso de excarcelaciones tras el derrocamiento de Nicolás Maduro en un operativo comando estadounidense.
“El mensaje es una Venezuela que se abre a un nuevo momento político, que permita el entendimiento desde la divergencia y desde la diversidad política ideológica”, dijo Rodríguez a periodistas en el palacio presidencial de Miraflores.
Este miércoles se registró una nueva tanda de liberaciones, todos periodistas. Los excarcelados incluyen al reconocido activista opositor Roland Carreño, periodista de profesión, y se suman a la liberación de ciudadanos estadounidenses anunciada el martes por el Departamento de Estado.
El sindicato de la prensa reportó 18 liberaciones sobre un total de 24 periodistas detenidos, entre reporteros, camarógrafos, asistentes y miembros de equipos de prensa dentro de la oposición.
El gobierno de Rodríguez, que asumió tras la caída de Maduro en el operativo de extracción ordenado por Donald Trump, anunció hace casi una semana el comienzo de este proceso de excarcelaciones de presos políticos.
Las ONG de derechos humanos estiman que Venezuela tiene entre 800 y 1000 presos políticos. Según el Foro Penal y el Comité por la Liberación de Presos Políticos (CLIPPVE), las verificaciones independientes rondan las 70-80 liberaciones. La oposición venezolana dio cuenta de unos 100 presos políticos liberados.
“Al día de hoy podemos decir que ya van, ya suman, 406 liberaciones previstas en estos días”, dijo Delcy Rodríguez. Ese número, que ya había sido adelantado el martes, incluye liberados desde diciembre, y ni siquiera así se aportaron pruebas sobre la veracidad de la cifra.
“Queremos informar que no ha culminado aún, ese proceso se mantiene abierto”, afirmó la mandataria interina. Rodríguez detalló que el proceso de excarcelaciones incluye crímenes relacionados con “el orden constitucional”, así como “el odio, la violencia y la intolerancia”, y no “delitos graves” como homicidio y narcotráfico.
Las autoridades evitan liberaciones directamente en los penales, donde decenas de familiares se agolparon desde el 8 de enero con la esperanza de ver a sus seres queridos fuera de los calabozos. Los detenidos son trasladados desde los centros de reclusión a otros lugares para su liberación, lejos de los lentes de la prensa.
Carreño fue liberado por ejemplo en un centro comercial. Otros dirigentes, como el excandidato presidencial Enrique Márquez, fueron llevados en un patrullero de los servicios de inteligencia a su casa.
“Con las emociones encontradas, pero bueno, finalmente en libertad y en espera de los acontecimientos futuros, que no tienen que ser otros sino del encuentro, de la paz, de la reconciliación», dijo Carreño en un video de Luis López, otro periodista liberado.
“Aún queda mucha gente todavía metida en las cárceles y esperemos que se vayan liberando paulatinamente hasta que no quede ningún preso”, añadió. “No es bueno ni es sano para un país tener presos políticos”.
Carreño estuvo entre las más de 2000 personas que terminaron presas tras las protestas contra la cuestionada reelección de Maduro en 2024. Integraba el partido Voluntad Popular (VP) y fue un cercano colaborador del exdirigente opositor Juan Guaidó, considerado en su momento como presidente encargado por más de 50 países que consideraron ilegítima la presidencia de Maduro.
Carreño se había desempeñado antes como comentarista en un programa de opinión del canal Globovisión. Estaba recluido en la cárcel del Rodeo I, afuera de Caracas, y precisó que fue informado de su excarcelación de madrugada. Ya estuvo en prisión entre 2020 y 2023 acusado de “terrorismo”, y fue excarcelado en medio de negociaciones entre Venezuela y Estados Unidos camino a las elecciones presidenciales.
El caso de Carreño, en su momento, fue cuestionado por una misión de expertos de Naciones Unidas. El organismo internacional denunció crímenes de lesa humanidad en Venezuela en la represión de las protestas.
Entre los liberados está también Nicmer Evans, analista político y director del medio Punto de Corte, quien ya estuvo preso en 2020 por 51 días.
Los gremios periodísticos celebraron estos avances como un paso importante, pero reiteraron que “informar no es delito” y exigieron la libertad plena e inmediata de todos los periodistas y presos políticos restantes.
En lo que puede entenderse como una señal de los nuevos tiempos en Venezuela, también fue excarcelado el joven comunicador Gabriel González, quien formaba parte del equipo de redes sociales de María Corina Machado, durante la campaña presidencial de 2024.
Por otra parte, Washington informó la noche del martes que Venezuela empezó a liberar prisioneros estadounidenses, sin precisar un número: solo dijo que fue más de uno.
“Saludamos la liberación de estadounidenses detenidos en Venezuela. Este es un paso importante en la dirección correcta por parte de las autoridades interinas», declaró un funcionario del Departamento de Estado bajo condición de anonimato.
La administración Trump ya antes consiguió la liberación de estadounidenses, en un canje que involucró a migrantes venezolanos detenidos en la cárcel de máxima seguridad Cecot en El Salvador.
Un grupo de familiares de los 200 muertos en las protestas de 2017 en Venezuela criticaron este miércoles en Madrid la “lentitud” de la Corte Penal Internacional (CPI) y pidieron agilizar la investigación por crímenes de lesa humanidad contra el gobierno de Maduro.
“Hoy, después de ocho años, voy a seguir gritando y exigiendo justicia por mi hijo (…) Pedimos celeridad”, dijo Zugeimar Armas, madre de Neomar Lander, un joven de 17 años que resultó muerto en los disturbios en Caracas en junio de 2017.
Agencias AFP, AP y ANSA