un hábito clave en el regreso a clases

1

En el marco del comienzo de clases del ciclo lectivo 2026, el Ministerio de Salud promueve la importancia de sostener medidas simples y efectivas para cuidar la salud en la comunidad educativa. Entre ellas, el lavado de manos con agua y jabón se destaca como un hábito cotidiano que puede marcar la diferencia.

Lavarse las manos es una de las estrategias más eficaces para prevenir enfermedades diarreicas y neumonía, además de infecciones cutáneas y oculares, parásitos intestinales, síndrome urémico hemolítico e infecciones respiratorias.

Las manos son las principales portadoras de gérmenes como las bacterias, virus y hongos, por lo que garantizar el acceso a agua segura y jabón en hogares y establecimientos escolares es esencial.

Se trata de un procedimiento sencillo que dura al menos 20 segundos y permite eliminar microorganismos, cortando la cadena de transmisión de numerosas enfermedades.

Técnica correcta de lavado de manos

  • Mojar las manos con agua segura.
  • Aplicar jabón suficiente para cubrir toda la superficie.
  • Frotar las palmas entre sí hasta generar espuma.
  • Entrelazar los dedos y frotar los espacios entre ellos.
  • Frotar los pulgares con movimientos circulares.
  • Frotar las yemas de los dedos y las uñas contra la palma de la otra mano.
  • Enjuagar con abundante agua.
  • Secar con toalla limpia, papel descartable o al aire.

Promover este hábito desde el primer día de clases contribuye a reducir el ausentismo escolar y a construir entornos educativos más saludables.