Maduro se defendió en español y el juez lo frenó en seco en su primera audiencia judicial en EE.UU.

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WASHINGTON.- En su primera comparecencia en un tribunal de Nueva York para enfrentar cargos por “narcoterrorismo” tras ser capturado hace dos días en Caracas en un histórico operativo de las fuerzas norteamericanas, el exlíder chavista Nicolás Maduro se declaró inocente, se presentó como “presidente” de Venezuela y sostuvo que fue “secuestrado” por Estados Unidos.

“Soy inocente. No soy culpable. Soy un hombre decente, el presidente de mi país”, le dijo Maduro al juez Alvin K. Hellerstein, a cargo de un proceso en la corte del Distrito Sur que ha acaparado la atención mundial. El exmandatario, vestido con una camisa azul marino de manga corta sobre un uniforme naranja de prisión, compareció junto a su esposa, Cilia Flores, que también enfrenta diversos cargos que podrían derivar en condenas de entre 30 años de prisión a cadena perpetua.

En medio en imponente operativo de seguridad, Maduro y su esposa fueron trasladados por la mañana desde el Centro Metropolitano de Detención de Brooklyn, donde permanecen arrestados, hasta el bajo Manhattan, en el puntapié de un procedimiento legal que probablemente se transformará en una prolongada batalla judicial sobre su procesamiento en Estados Unidos. Su próxima cita en el tribunal fue fijada para el 17 de marzo.

El presidente venezolano, Nicolás Maduro (izquierda), y su esposa, Cilia Flores (segunda desde la derecha), comparecen ante el tribunal federal de Manhattan con sus abogados defensores, Mark Donnelly (segundo desde la izquierda), y Andrés Sánchez, el lunes 5 de enero de 2026 en Nueva York. (Elizabeth Williams vía AP)Elizabeth Williams – AP

El operativo desde el centro de detención comenzó a las 7.15 (hora local), cuando Maduro y su mujer fueron trasladados a un campo deportivo cercano para abordar un helicóptero que los llevó a Manhattan. Desde allí fueron llevados en un vehículo blindado hasta el tribunal, donde a pocos metros se concentró un grupo de manifestantes que celebraban la detención del exlíder chavista.

Mientras era escoltado a su asiento por agentes estadounidenses, Maduro saludó en inglés a los presentes en la sala –“feliz año nuevo”, dijo- y también se dirigió a los periodistas que estaban sentados detrás. Al igual que su esposa, llevaba auriculares para poder escuchar las traducciones simultáneas.

Hellerstein entró en la sala pasado el mediodía, y cuando al iniciar la audiencia le pidió a Maduro que se identificara, se presentó como “presidente de la República de Venezuela” y afirmó que estaba “secuestrado” desde el sábado pasado, cuando fue fue sorprendido en la madrugada por el audaz operativo militar del gobierno de Donald Trump que sacudió al mundo.

Maduro, esposado en Nueva YorkXNY/Star Max – GC Images

Maduro luego se puso de pie, y al hablar en español y con la traducción de un intérprete, dijo que había sido capturado en su casa en Caracas. “Ya habrá tiempo y lugar para profundizar en todo esto”, lo interrumpió en seco Hellerstein, al recalcarle que solo le había preguntado por su identidad.

Como se esperaba, el exmandatario -de 63 años, y que recalcó su nombre completo, Nicolás Maduro Morosse declaró inocente de los cuatro cargos que le imputa el Departamento de Justicia norteamericano, entre ellos conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína y para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos contra Estados Unidos.

Maduro, señalado por las autoridades norteamericanas de dirigir la organización criminal Cartel de los Soles mediante la que habría supervisado una red de tráfico de cocaína, ha negado esas acusaciones y afirma que fueron la excusa de Estados Unidos para derrocarlo y avanzar sobre reservas petroleras de Venezuela, una de las mayores del mundo.

El arresto de un jefe de Estado -en lo que ha sido una de las acciones más audaces de la segunda presidencia de Trump- presenta desafíos tanto para la fiscalía como para la defensa, y según expertos ambas partes podrían pasar años debatiendo sobre la legalidad del arresto y los cargos contra Maduro antes de que sea juzgado. El arresto ha generado un intenso debate en Estados Unidos sobre su legalidad.

El traslado de MaduroWABC – AP

En la audiencia en Manhattan, Maduro también dijo que tenía “por primera vez” el escrito de la acusación en sus manos. En ese momento, el juez le preguntó si quería que se lo leyera. “Prefiero leerlo personalmente”, le contestó el sucesor de Hugo Chávez, que lideró el país durante los últimos 13 años.

Hellerstein luego se dirigió a Cilia Flores, de 69 años, quien al momento de presentarse también lo hizo en español con la traducción de un intérprete. “Soy la primera dama de la República de Venezuela”, dijo, y también se declaró “completamente inocente”.

La audiencia duró cerca de media hora, tras la cual Maduro y su esposa fueron retirados de la sala. Llevaba grilletes en los tobillos, pantalones caqui y calzado naranja. Maduro tomó apuntes en un bloc de notas amarillo, colocado junto a una copia de la acusación en su lugar en la mesa de la defensa. Pidió expresamente que sus notas fueran respetadas y que se le permitiera conservarlas, a lo que el juez accedió.

Maduro baja del helicópteroWABC – AP

Mientras Maduro, custodiado por agentes federales, se levantaba para salir de la sala, un hombre del público se levantó y comenzó a hablarle con vehemencia en español, llamándolo “presidente ilegítimo”.

El exlíder chavista lo miró directamente y le respondió en español: “Soy un presidente secuestrado. Soy un prisionero de guerra”. El hombre, que se identificó como Pedro Rojas, de 33 años, declaró luego que había sido encarcelado por el régimen venezolano.

Por estar acusados bajo el sistema legal de Estados Unidos, Maduro y su esposa tendrán los mismos derechos que cualquier otra persona acusada de un delito. Hellerstein, un experimentado juez federal de distrito de 92 años, preside el caso y podría supervisar un eventual juicio ante un jurado de ciudadanos de Nueva York. Es casi seguro Hellerstein ordenará sus detenciones, y podría pasar más de un año antes de que se constituya un jurado para evaluar las pruebas en su contra.

Los abogados de Maduro y Flores -contrataron a Barry Pollack, el mismo letrado que participó en la negociación que permitió la salida de prisión de Julian Assange– afirmaron que podrían solicitar la libertad bajo fianza más adelante. Se espera además que durante el proceso impugnen la legalidad del arresto del exlíder chavista, al argumentar que es inmune a la persecución como jefe de un Estado soberano.

La llegada de Maduro y Flores a Nueva YorkXNY/Star Max – GC Images

“Maduro es el jefe de un Estado soberano y tiene derecho a los privilegios que ello conlleva”, declaró Pollack, quien anticipó que también impugnarán las circunstancias de lo que catalogó como el “secuestro militar” de su cliente. Anticipó que presentarán “voluminosos” documentos previos al juicio para abordar esas impugnaciones legales.

Pollack señaló luego -sin dar detalles- que Maduro tiene “problemas de salud” que deben ser atendidos. En los distintos traslados desde que fue detenido se pudo ver al expresidente caminando con dificultades por una presunta lesión en una de sus piernas.

El traslado de MaduroAnadolu – Getty Images

Por su parte, Mark Donnelly, abogado del equipo legal que representa a Flores, indicó que la ex primera dama venezolana sufrió “lesiones importantes” durante la detención en Caracas, y que creía que podría tener una fractura o hematomas graves en las costillas. El juez ordenó a la fiscalía que se asegurara de que recibiera la atención médica adecuada.

“Lo que vimos aquí es un notable choque con la realidad para Maduro. Claramente pretendía hacer una declaración personal sobre su situación; en cambio, se vio obligado a acatar las reglas del tribunal, donde el juez es la máxima autoridad”, resumió un periodista de The New York Times que estuvo dentro del recinto.

El traslado de MaduroStefan Jeremiah – FR171756 AP

La acusación formal también alega que Maduro se mantuvo en el poder mediante un fraude a pesar de perder las elecciones de 2024 ante el candidato opositor, Edmundo González Urrutia, lo que lo convierte en “gobernante de facto pero ilegítimo del país”. El exdirigente venezolano “lideró un gobierno corrupto e ilegítimo que, durante décadas, ha utilizado el poder gubernamental para proteger y promover actividades ilegales, incluido el narcotráfico”, sostiene el Departamento de Justicia.