Paolo Rocca confirmó que Tenaris proyecta expandirse en Venezuela y sigue analizando la denuncia por dumping contra los caños indios

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En la tradicional conferencia con inversores, Paolo Rocca, presidente y CEO de Tenaris, confirmó que la compañía busca expandir nuevamente su operación en Venezuela, tras la traumática expropiación que llevó adelante el gobierno de Hugo Chávez en 2008.

Tenaris, parte del Grupo Techint, es una de las principales productoras mundiales de tubos con y sin costura, utilizados en la construcción de oleoductos y gasoductos y en la perforación de pozos petroleros.

“En Venezuela, tras la intervención del gobierno de Estados Unidos, estamos reanudando nuestros servicios para las operaciones de Chevron y aumentando nuestra capacidad en el país para acompañar un incremento en la actividad de perforación”, señaló Rocca.

En los hechos, la empresa nunca se retiró por completo del país, ya que mantuvo un equipo técnico y comercial para dar soporte a Chevron, hoy la única gran petrolera internacional con presencia relevante en Venezuela.

“Chevron no estará sola. Habrá otras compañías moviéndose. Nuestra posición es única porque operábamos la única planta de tubos sin costura hasta que fue expropiada por Chávez en 2008. En ese momento éramos el principal proveedor de la industria petrolera venezolana. Conservamos recursos humanos con experiencia local y conocimiento de la complejidad operativa y de la demanda. Aunque pasó mucho tiempo, seguimos teniendo una posición competitiva y diferenciada”, dijo.

El interés empresarial por regresar a Venezuela no se limita a Tenaris. Días atrás, Impsa, la histórica metalúrgica mendocina cuyo control accionario fue vendido durante el gobierno de Javier Milei al fondo estadounidense Industrial Acquisitions Fund (IAF), también manifestó su intención de retomar operaciones en ese país.

Durante la gestión de Chávez, Impsa había ganado una licitación por US$520 millones para proveer 10 turbinas a la central hidroeléctrica Tocoma, un proyecto que finalmente no se concretó. Ahora, la empresa solicitó a la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos una licencia que le permita entablar conversaciones con CorpoElec, la corporación eléctrica estatal venezolana.

Tenaris, de Paolo Rocca, amplía su capacidad para abastecer a Chevron en Venezuela, mientras sigue de cerca el eventual retorno de otras petroleras internacionales

El gerente de Operaciones (COO) de Tenaris, Gabriel Podskubka, describió a Venezuela como “un entorno dinámico” en evolución. Según explicó, hoy la compañía presta servicios plenamente a Chevron, que planea acelerar equipos y personal de perforación, y está ampliando su capacidad para acompañar ese proceso.

Si bien el negocio todavía es limitado, la empresa estima que podría representar unos US$50 millones en 2026, con potencial de expansión en 2027 si otras grandes petroleras obtienen licencias y regresan al país. “Vemos un potencial alcista significativo a mediano plazo, dependiendo de cómo evolucionen las condiciones”, sostuvo.

La relación de Techint con Venezuela no estuvo exenta de dificultades. En el marco de la causa “Cuadernos”, la empresa admitió haber pagado coimas tras su salida del país cuando, en 2008, se estatizó la siderúrgica Sidor, en la que tenía participación. Sin embargo, los ejecutivos procesados fueron sobreseídos.

Posible reclamo por antidumping

En otro tramo de la conferencia, Rocca se refirió a la licitación que Tenaris perdió frente a la empresa india Welspun para proveer tubos destinados a la construcción de un gasoducto vinculado al proyecto privado de gas natural licuado (GNL) en la Argentina.

La compañía está analizando si corresponde presentar un reclamo por presunto dumping. Es decir, sospechan que el competidor podría haber adquirido láminas de acero a fabricantes chinos a precios por debajo de mercado.

“Perdimos porque nuestra oferta estaba por encima de la más baja. Esto sucede. Ahora estamos estudiando si la propuesta se ajusta a prácticas comerciales normales o si podría dar lugar a un caso antidumping. Aún no tomamos una decisión”, indicó Rocca.

El ejecutivo recordó además que la Argentina firmó con Estados Unidos un acuerdo de comercio e inversión recíproca que contempla la cooperación para abordar prácticas comerciales desleales. “Por lo tanto, creemos que debería haber un buen ambiente para analizar la situación específica de esta oferta y esta licitación”, dijo Rocca.

En cuanto al mercado local, Rocca afirmó que, tras las elecciones, la confianza inversora comenzó a mejorar y que las compañías locales lograron obtener más de US$4000 millones en financiamiento para desarrollar infraestructura y expandir la producción en Vaca Muerta. Tenaris suministró tubería de revestimiento para el oleoducto Vaca Muerta Sur (VMOS) y actualmente provee tubos para otro ducto, Duplicar Norte. Además, está invirtiendo para ampliar su negocio de servicios de fractura hidráulica y coil tubing, con la puesta en marcha de un tercer set de equipos antes de fin de año.

No obstante, admitió que la recuperación fue más gradual de lo previsto. Parte del financiamiento se destinó a procesos de consolidación dentro de la industria, especialmente entre actores locales, y se espera que, una vez completadas esas operaciones, la inversión se vuelque con mayor fuerza al desarrollo productivo. “En la segunda mitad de 2026 deberíamos ver un mayor nivel de perforación en el país”, concluyó.