Una pistola en un carry on abandonado disparó sospechas de un complot contra Francisco un año antes de su muerte

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ROMA.- Hace poco más de un año, en julio de 2024, ¿habrían desbaratado un atentado para matar al papa Francisco, urdido por militantes turcos afiliados al grupo terrorista fundamentalista Estado Islámico (EI) cuando Jorge Bergoglio viajó a la ciudad de Trieste, al noreste de Italia?

Así lo reveló una investigación publicada este viernes por el diario Il Piccolo, de esa ciudad, que aseguró que fue arrestado un ciudadano turco que poseía un arma, una reconstrucción que, sin embargo y después de la enorme repercusión de la noticia, fue desmentida por la policía local.

El papa Francisco –que murió el 21 de abril pasado, a los 88 años-, viajó el 7 de julio del año pasado a Trieste, capital de la región del Friuli Venezia Giulia, para participar del cierre de la 50 edición de la Semana Social de los Católicos en Italia.

El día antes, había sido hallada una pistola en un carry on abandonado en el bar de la estación ferroviaria de esa ciudad. Semejante hallazgo disparó una serie de controles de la policía y de los servicios de inteligencia de los que surgió la posibilidad de “un plan de atentado contra el Sumo Pontífice”.

Trieste es una ciudad portuaria que ocupa una estrecha franja de territorio entre la costa del mar Adriático y la frontera con Eslovenia.Freeartist – iStockphoto

Según la investigación de Il Piccolo, Interpol arrestó meses después en Holanda a Hasan Uzun, ciudadano turco y uno de los supuestos sospechosos de semejante plan. Uzun se encuentra recluido en régimen de aislamiento en la prisión de Trieste. No puede comunicarse con nadie por el momento, ya que habla poco inglés. Sin embargo, según fuentes penitenciarias, “parece tranquilo”. Siempre según la misma versión periodística, el ataque habría sido planeado por una organización turca vinculada a Estado Islámico Khorasan. Tras su extradición desde los Países Bajos, Uzun pasó varios días en prisión en Milán.

El sujeto, de 46 años, habría sido identificado como el hombre que había introducido físicamente el arma en la ciudad el 6 de julio, un día antes de la visita del Papa, en un carry on. Sin embargo, aún no está claro cómo se realizó la identificación, si mediante imágenes de las cámaras de seguridad u otras pistas e información de inteligencia. El arma es automática, una Luger de 9 mm (modelo 7B con número de serie 5793N), que se encontró completa con su cargador y 14 cartuchos.

La noticia del descubrimiento del arma, como también recordó Il Piccolo, fue reportada primero por el noticiero Tg1 de la RAI y luego retomada por la prensa internacional. Pero después no se supo más nada. Y la fiscalía de Trieste comenzó su investigación.

Lucrezia Chermaz, abogada de oficio de Uzun, en declaraciones a la agencia ANSA aclaró que su cliente está solamente acusado del delito de detención ilegal de armas. “El lunes reemplacé a dos colegas anteriores y solicité a la fiscalía una copia de los documentos”, comentó la letrada. “Al momento me he reunido con mi cliente dos veces; hablé en inglés con cierta dificultad, y en los próximos días me reuniré con él con la ayuda de un intérprete de turco. Así que espero tener más información, tanto porque tendré los documentos como porque podré hablar con mi cliente. Hablamos sobre los aspectos operativos del caso, pero no sobre el fondo de los presuntos delitos, debido a las barreras lingüísticas”, indicó.

Una foto del difunto papa Francisco se exhibe en la catedral de Tréveris como homenaje.Harald Tittel – dpa

Mientras, en el Vaticano nadie quiso hacer comentarios sobre la sorprendente revelación del presunto atentado contra Francisco -pontífice que siempre tuvo óptimas relaciones con el Islam y que hizo un viaje a Turquía en noviembre de 2014-, un comunicado de la policía de Trieste salió a desmentir todo.

Si bien admitió que el 3 de abril pasado fue arrestado en Holanda un ciudadano turco que luego, el 27 de junio, fue extraditado a Trieste por el delito de detención de arma (hallada el 6 de julio de 2024 en la estación), desestimó que eso tuviera que ver con un plan para asesinar a Jorge Bergoglio y que el sujeto fuera un terrorista.

“Las investigaciones, realizadas en colaboración con policías homólogos extranjeros y mediante comisiones rogatorias internacionales, no han revelado pruebas de planes hostiles o asesinos contra el Santo Padre”, indicó la policía de Trieste, que subrayó que “el autor parece estar involucrado en redes criminales sin relación alguna con el terrorismo”. “Cabe señalar que el proceso penal contra el sospechoso sigue pendiente en la fase de instrucción, y sus responsabilidades reales se determinarán durante el juicio posterior. Además, no se facilitarán los datos personales del sospechoso ni ninguna información que conduzca a su identificación”, concluyó.