políticas públicas están orientadas a contener desde la primera infancia

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Domingo Faustino Sarmiento, como gran estadista y visionario que demostró ser en cada uno de los espacios públicos y de toma de decisiones que ocupó a lo largo de su vida, propuso un acompañamiento educativo como base del desarrollo social. Pero no sólo eso: el ideario sarmientino se constituyó con la acción directa a partir de su anhelo de una escuela “masiva, universal y gratuita”, tal como resume Renato López, ex director de la Casa Natal de Sarmiento y actual miembro de la Comisión Directiva de la Biblioteca Franklin. “Sarmiento proponía una escuela y una instrucción básica con inclusión social y el acceso para todos los sectores de la sociedad. Para él, el avance de una Nación dependía directamente del nivel educativo de su población”. Aquel sueño que pudo concretar con centenares de establecimientos incluía como primer escalón, tal cual plasmó en su libro Educación Popular –un informe escrito para el gobierno chileno en 1849 a partir de sus viajes al exterior para estudiar el funcionamiento de sus instituciones educativas- las “salas de asilo” y las «escuelas de párvulos» porque consideraba que ya desde los primeros años se forjaba el intelecto pero también la afectividad, los hábitos y la disciplina.

Quizás la propia experiencia del prócer sanjuanino sirve de ejemplo: tenía 4 años cuando sus primeros maestros -su padre José Clemente Cecilio Quiroga Sarmiento y su tío José Manuel Quiroga Sarmiento-le enseñaron a leer “de corrido”. Pero a partir de los 5 años y hasta los 14 -entre 1816 y 1825- puedo asistir a una de las llamadas Escuelas de la Patria -fundada en San Juan por José Ignacio de la Roza-, un espacio frente a la Plaza de Armas dónde los niños, sin distinción de clases, aprendían aspectos básicos de la educación desde los rudimentos de la lectura y la escritura hasta doctrina cristiana, nociones elementales de aritmética, gramática, ortografía, álgebra hasta ecuaciones e historia sagrada. Sarmiento fue uno de los 300 niños que se integró el primer grupo estudiantil de este sistema creado por los gobiernos de la Revolución de Mayo. Allí tuvo como educadores a los hermanos Ignacio Fermín y José Genero Rodríguez y fue un alumno destacado.

Hoy, la premisa de la contención a edad temprana sigue vigente a través de políticas públicas que apuestan a que cada persona tenga todo lo que necesita para crecer, desde sus primeros años y a lo largo de toda su vida, para alcanzar un desarrollo físico, cognitivo, social y emocional. Para eso, se fortalecen espacios como los Centro de Desarrollo Infantil en los que se brinda cuidados, contención, prevención de situaciones de riesgo e inclusive asistencia alimentaria de calidad, juegos y estimulación para la socialización y el aprendizaje a niños y niñas desde los 45 días a 3 los años, cuyos padres o adultos responsables se encuentran limitados en su contención diaria por razones laborales.

Actualmente en la provincia funcionan 54 CDI, distribuidos en los 19 departamentos. De ellos, once edificios ya han sido rediseñados y remodelados a nuevo, refuncionalizados y equipados con mobiliarios moderno y adaptado a las necesidades de los bebés y niños que asisten. En total se asiste a 1534 bebés, niños y niñas, con docentes y auxiliares, además de equipos profesionales de distintas especialidades, que dependen de la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia del Ministerio de Familia y Desarrollo Humano.

Los Centros de Desarrollo Infantil están comprendidos por la Ley Nacional 26061 que detallan las políticas de Protección Integral de la Niños, Niñas y Adolescentes y si bien durante años fueron sostenidos económicamente por Nación, en esta gestión de gobierno, todo el financiamiento, inclusive de las obras de renovación edilicia a cargo del Ministerio de Infraestructura, Agua y Energía para el reacondicionamiento de espacios físicos que disponen los municipios, recae en fondos provinciales.

Sarmiento entendió que el destino de cada uno de sus comprovincianos –y de la Argentina toda- se forjaba acompañando a las familias con educación. Hoy, sigue siendo no sólo una premisa sino una prioridad.