La industria y la construcción no logran repuntar. Estos dos sectores, que son de los más afectados por el cambio de modelo económico que está tomando la Argentina, mostraron una fuerte caída en julio: mientras que la producción manufacturera se contrajo 5% frente a junio, la construcción tuvo una baja del 4,6% en la misma comparación.
Los datos fueron publicados esta tarde por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) y volvieron a marcar un freno en la actividad, luego de que en los últimos meses ambos rubros alternaran entre subas y bajas, un fenómeno que los economistas denominan como “serrucho”. Mientras tanto, ninguno de los dos rubros logra consolidar una recuperación y analistas creen que el dato marcará un deterioro de la actividad económica de julio.
La industria, de hecho, acumula una caída del 4,9% en términos interanuales. E incluso durante el acumulado de los primeros siete meses del año, acumula un retroceso del 2,6% frente al mismo período de 2025, de acuerdo con el Índice de Producción Industrial Manufacturero.
La construcción tuvo un comportamiento similar, ya que acumuló una baja del 4,5% frente a julio del año pasado. Sin embargo, logró conservar una variación positiva del 1,7% en el acumulado del año, según el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC).
“Me sorprendió la magnitud de la caída mensual, especialmente en la industria, donde todos los rubros cayeron ajustados por estacionalidad. Aunque esperábamos por los datos parciales con caídas en estos dos sectores, no lo esperábamos de esta magnitud. Este desempeño está detrás de la revisión a la baja del crecimiento para el 2026″, dijo María Castiglioni, economista y directora de C&T Asesores Económicos.
El dato de la industria se conoce luego de que la semana pasada el ministro de Economía, Luis Caputo, tuviera un cruce con uno de los vicepresidentes de la Unión Industrial Argentina (UIA), Guillermo Moretti. El industrial había apuntado directamente contra el Gobierno y cuestionó el conocimiento de los funcionarios sobre el sector. La respuesta oficial no tardó en llegar.
“La industria, cuando más cayó fue en el último año y medio de gestión del Gobierno anterior. Cayó 14 puntos, y a este buen hombre no lo escuché quejarse en ese momento. Incluso a pesar de estar subsidiada en costos, en energía, en tipo de cambio y por todos los argentinos en precios, porque todos pagaban el precio de cualquier bien entre dos y 10 veces lo que valía en el país vecino. Esto coincidió con el mayor desorden macro y mayores subsidios. Los comerciantes cobraban cualquier cosa y, así y todo, la industria colapsó”, se defendió Caputo el viernes pasado, durante un evento del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF).
Ahora, las estadísticas oficiales muestran que el deterioro no se concentró en una única rama fabril. En julio, todos los rubros de la industria manufacturera tuvieron caídas mensuales ajustadas por estacionalidad, aunque las más afectadas fueron muebles y otras industrias manufactureras (-13,9%), productos de metal, maquinaria y equipo (-8%), automotores y otros equipos de transporte (-6,4%), y otros equipos, aparatos e instrumentos (-6,1%).
Código para embeber
“La actividad económica sorprendió negativamente en el mes de julio, con bajas en la industria y en la construcción que orillaron el 5% mensual desestacionalizado. Ambas industrias, de las mayores afectadas por el cambio en el modelo económico, acentuaron la volatilidad exhibida a lo largo del año y exhiben una tenencia negativa de la actividad en el año. Por su impacto, el número es relevante y probablemente indique un deterioro importante de la actividad económica agregada en el mes”, sumó Sebastián Menescaldi, economista y director de la consultora EcoGo.
Al analizar lo que pasó durante el último año y desgranar el dato por subdivisiones, hubo 12 de las 16 divisiones de la industria que operaron en negativo. Algunos de los sectores más afectados fueron el de otros equipos, aparatos e instrumentos (-31,4%); maquinaria y equipo (-26,7% interanual); prendas de vestir, cuero y calzado (-15,9%); y productos textiles (-13%).
Las excepciones fueron cuatro. En primer lugar, el rubro de madera, papel, edición e impresión (+7,1% interanual); seguido por la refinación del petróleo, coque y combustible nuclear (+8,1%); industrias metálicas básicas (+1,6%); y otros equipos de transporte (+2,6%).