El crédito en pesos perdió impulso: las tasas altas y la mora frenaron la expansión de los préstamos en julio

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Después de la marcada expansión del crédito en los primeros años de gobierno de Javier Milei, ahora el financiamiento al sector privado perdió impulso. Entre las altas tasas de interés, el aumento de la mora y la preferencia por los créditos en dólares en aquellas industrias que pueden acceder, en julio los préstamos al sector privado registraron una nueva caída en términos reales.

Al último día hábil de julio, el total de préstamos al sector privado alcanzó los $104,1 billones, lo que representó un incremento nominal del 1% mensual y del 31,9% interanual. Sin embargo, al descontar el efecto de la inflación, el resultado en términos reales fue una caída del 1% mensual y del 1,3% anual, de acuerdo con estimaciones de First Capital Group.

La línea que mostró el mayor deterioro fue la de tarjetas de crédito. El saldo financiado cayó 1,7% incluso en términos nominales, hasta los $24,8 billones, lo que implicó una baja real del 3,7% mensual. Al medirlo interanualmente, si bien esta línea mostró un crecimiento nominal del 20,6% frente a julio del año pasado, en términos reales fue una baja del 9,8%.

“Este mes, la caída de los saldos financiados con tarjetas la debemos analizar en dos dimensiones: no solamente bajó el saldo en términos reales producto de su comparación con la inflación, sino que también se produjo una baja nominal, lo cual implica que los pagos superaron a los nuevos créditos. Los usuarios de tarjetas no encuentran incentivos a endeudarse ante la baja de la inflación esperada y los acreedores se muestran muy prudentes en la determinación de los nuevos límites de crédito”, explicó Guillermo Barbero, socio de First Capital Group.

La línea que mostró el mayor deterioro fue la de tarjetas de crédito. Shutterstock

El segundo mayor retroceso correspondió a los créditos prendarios, destinados principalmente a la compra de vehículos. El saldo total llegó a $6,3 billones para el total acumulado y tuvo un incremento nominal del 0,3% mensual, pero en términos reales retrocedió 1,7%. La medición interanual también dio negativa, con un retroceso del 6,7% frente a julio de 2025. Desde el informe atribuyeron el freno a las expectativas de futuras reducciones de impuestos y bajas de precios, que llevan a muchos consumidores a postergar las compras.

Los préstamos personales también continuaron en terreno negativo, en un contexto donde las tasas de interés no ceden y para esta línea de créditos se ubican en 64,7% nominal anual (TNA). El saldo aumentó 1,3% nominal durante julio y alcanzó $21,5 billones para el total acumulado. Sin embargo, en términos reales registró una caída del 0,7% mensual y del 5,4% interanual, una tendencia negativa que se registra desde hace diez meses consecutivos.

En tanto, los préstamos comerciales mostraron la menor caída entre las líneas tradicionales. El saldo creció 1,7% nominal y llegó a $35,4 billones para el total acumulado, con un incremento del 32,4% interanual. Pero en cuanto a las variaciones reales, esta línea tuvo una caída del 0,3% mensual y una disminución del 1% anual.

“Luego de dos meses positivos, cae nuevamente el valor de la cartera, redondeando un 2026 negativo para las financiaciones a comercios e industrias. A pesar de algunas alzas en el tipo de cambio, los deudores se están volcando a las operaciones nominadas en divisas”, sumó Barbero.

Los créditos hipotecarios son los únicos que siguen creciendo de manera realDaniel Basualdo

La única excepción volvió a ser el crédito hipotecario, que revivió en 2024 después de haber prácticamente desaparecido, por lo que sigue con un bajo punto de comparación. Los préstamos destinados a la vivienda crecieron 4,3% mensual en términos nominales durante julio y alcanzaron los $8,2 billones para el total acumulado. Fue un 92,1% más que el año anterior. Al contrastar con la inflación, en este caso tuvieron una variación real del 2,3% mensual y del 43,7% interanual.

“Por segundo mes consecutivo observamos una recuperación de las colocaciones hipotecarias, llegando a incrementos nominales que observábamos durante el año 2025. Las expectativas de una inflación hacia la baja en los meses venideros, han influido sobre la demanda de nuevos créditos. El mercado aún debe resolver el problema de la obtención de nuevos fondos para sostener este crecimiento”, agregó el analista.

Mientras tanto, el crédito en dólares gana terreno. El saldo total de préstamos en moneda extranjera aumentó 4,7% durante julio y alcanzó los US$24.829 millones, un crecimiento interanual del 45,1%. Tres de cada cuatro dólares prestados correspondieron a líneas comerciales, que avanzaron 5,3% en el mes y 45,2% en el año, ya que la demanda priorizó las operaciones en divisas a pesar de cierto movimiento en el tipo de cambio.

En cuanto al saldo financiado en dólares de las tarjetas de crédito, en julio creció un 4,9% mensual y llegó a US$797 millones para el total acumulado. En tanto, el crecimiento interanual fue de apenas 0,4%. En este caso, el consumo realizado en el exterior a través del turismo -en un mes marcado por el Mundial de Fútbol- y las compras realizadas a través de las plataformas de comercio electrónico aceleraron estos valores de cartera.