La confianza industrial cayó en agosto a su nivel más bajo en siete meses, según un informe del Indec

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La confianza empresarial de la industria manufacturera se ubicó en -20,2% en agosto, el nivel más bajo de los últimos siete meses. En tanto, el relevamiento en el rubro de supermercados y mayoristas terminó el mes sin cambios, algo que, en el actual contexto de baja del consumo, podría tomarse como positivo.

Ambos datos fueron publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), en su Encuesta de Tendencia de Negocios y su Indicador de Confianza Empresarial (ICE).

En el caso de la industria, el principal componente desfavorable fue la cartera de pedidos: el 52,9% de las empresas afirmó que se encontraba por debajo de lo normal y apenas el 2,2% la ubicó por encima. El balance fue de -50,7%.

En este escenario, la demanda interna insuficiente fue señalada por el 53,6% de las firmas como el principal factor que limita la capacidad de aumentar la producción. Muy por detrás aparecieron la competencia de productos importados, con el 10,1%, y la incertidumbre económica, con el 6,7%.

Eso no es todo. Las perspectivas para el trimestre septiembre-noviembre tampoco anticipan una recuperación. El 19,7% de las empresas espera reducir su producción, contra un 15,4% que proyecta aumentarla, lo que dejó un balance de -4,3%. En cuanto a los pedidos del mercado interno, el balance fue de -10%: el 23,8% prevé una caída y el 13,8%, una suba.

La baja demanda afecta a la industria manufactureraArchivo

El empleo también presenta señales contractivas. El 16,5% de las compañías espera reducir su dotación y solo el 3,7% anticipa aumentarla, con un balance de -12,8%. Además, las horas trabajadas registraron una expectativa negativa de 11,2 puntos.

La única señal levemente favorable apareció en las exportaciones, con un balance positivo de 1%. Sin embargo, la evaluación general sigue dominada por la cautela: el 74,4% cree que la situación de su negocio permanecerá igual durante los próximos tres meses, mientras que el 13,3% espera un empeoramiento y el 12,3% una mejora.

Resultado neutro

En tanto, en un contexto en el que el consumo no termina de despegar, la confianza empresarial de los supermercados y autoservicios mayoristas registró un resultado neutro, al registrar el indicador elaborado por el Indec un cero en el octavo mes del año.

Este resultado no implica que todos los componentes hayan permanecido neutrales, ya que el cero del índice surgió de la compensación entre una mirada negativa sobre el presente y una expectativa moderadamente favorable para los próximos meses.

En efecto, el ICE se calcula a partir de tres balances: la evaluación de la situación comercial actual, las expectativas sobre la situación comercial futura y la evaluación del nivel de stocks.

En agosto, el balance sobre la situación comercial actual fue de -20,2%. El 28,1% de las empresas consideró que su situación era mala, frente a apenas un 7,9% que la calificó como buena; mientras que para el 64% restante era normal.

La percepción sobre los stocks también aportó un componente negativo. En este sentido, el 21,3% de los consultados afirmó que el volumen se encontraba por debajo de lo normal, mientras que el 13,5% lo ubicó por encima. Así, el balance fue de -7,9%. Un 65,2% respondió que sus existencias estaban en niveles normales.

La contracara apareció en las expectativas para el trimestre septiembre-noviembre. En este caso, el 19,1% de las empresas anticipó que su situación comercial mejorará, contra un 6,7% que espera un deterioro. La diferencia dejó un balance positivo de 12,4%, aunque 74,2% proyectó que la situación permanecerá sin cambios.

Se espera una mejora en supermercados y mayoristas para los próximos meses

En síntesis, la encuesta del Indec refleja que las empresas ven alguna posibilidad de mejora hacia adelante, aunque parten de una evaluación débil del presente y con señales operativas que todavía denotan prudencia.

El dato que mejor exhibe las dificultades del consumo aparece entre los factores que limitan la capacidad de aumentar la actividad comercial. La demanda fue mencionada por el 59,6% de las firmas, muy por encima del costo laboral, con el 20,2%, y del costo de financiamiento, con el 6,7%.

También fue negativa la evaluación financiera de las compañías, ya que el 24,7% consideró mala su situación en este aspecto y el 11,2% la calificó como buena, lo que arrojó un balance de -13,5%. A su vez, el acceso al crédito registró un balance de -32,6%: para el 36% era difícil y solo para el 3,4% resultaba fácil.

Las previsiones operativas para los próximos tres meses tampoco anticipan un repunte firme. En materia de pedidos a proveedores, el 15,7% espera una disminución y el 11,2% un aumento, con un balance de -4,5%. El 73% estimó que no habrá cambios.

El panorama es menos optimista en el caso del empleo. Si bien el 84,3% de las empresas proyecta mantener sin variaciones su dotación de personal, el 13,5% prevé reducirla y apenas el 2,2% espera aumentarla, lo que arroja un balance de -11,2%.

En cuanto a los precios, el 56,2% informó aumentos durante el último mes, el 41,6% dijo que no hubo variaciones y el 2,2% registró bajas. Para el trimestre septiembre-noviembre, el 62,9% espera nuevas subas, frente a un 34,8% que anticipa estabilidad y un 2,2% que prevé disminuciones.