LA PAZ.– La Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental de Estados Unidos expresó este domingo su preocupación por la crisis social y humanitaria que atraviesa Bolivia a causa de los bloqueos y enfrentamientos registrados en distintas regiones del país, en un contexto en el que las protestas se extendieron durante la jornada en varios puntos del territorio boliviano.
En su cuenta de X, la oficina dependiente del Departamento de Estado estadounidense afirmó que las protestas y cortes de ruta provocaron escasez de medicamentos, alimentos y combustible, principalmente en La Paz y El Alto. “En Bolivia, los disturbios y bloqueos han creado una crisis humanitaria”, señala el comunicado.
La entidad también condenó acciones orientadas a “desestabilizar” al gobierno del presidente Rodrigo Paz. “Condenamos todas las acciones dirigidas a desestabilizar al gobierno democráticamente elegido de Rodrigo Paz”, afirmó la oficina estadounidense.
Asimismo, expresó respaldo a las acciones impulsadas por el Ejecutivo boliviano para recuperar el control de las rutas y restablecer el abastecimiento de productos esenciales. “Apoyamos sus esfuerzos por restablecer el orden para la paz, la seguridad y la estabilidad del pueblo boliviano”, añadió el mensaje.
En este contexto, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, salió en defensa del exmandatario boliviano Evo Morales en medio de la crisis política y social que atraviesa Bolivia, al atribuir la situación a una “soberbia geopolítica” y a intentos de homogeneización de América Latina.
A través de sus redes sociales, Petro compartió un video en el que se alude a una “insurrección popular” en Bolivia y a protestas de mineros contra el gobierno del presidente Rodrigo Paz, al que describe como “títere de Estados Unidos y los oligarcas bolivianos”. En ese marco, el mandatario colombiano sostuvo que la región “vive una respuesta a la soberbia geopolítica” y defendió que América Latina “es una civilización diversa y diferente que no puede ser homogeneizada desde ningún lugar del planeta”.
Petro afirmó además que su gobierno está dispuesto a intervenir como mediador, si es invitado, para contribuir a una salida pacífica a la crisis boliviana. “Latinoamérica y el Caribe deben ser escuchados por el mundo con franqueza”, señaló, al tiempo que llamó a construir una “democracia profunda” en la región y pidió que no haya “presos políticos en ninguna parte de las Américas”.
El mandatario colombiano también recordó un encuentro con el actual presidente boliviano, Rodrigo Paz, en el que evocaron la figura del exmandatario boliviano y el llamado “primer progresismo latinoamericano”, en referencia a la etapa política de su padre, el expresidente Jaime Paz Zamora. En ese contexto, pidió que esos recuerdos impulsen el diálogo y la búsqueda de una salida política a la crisis.
Evo Morales le agradeció al mandatario colombiano su apoyo y su comprensión del “verdadero proceso que vive Bolivia”. A su vez, Morales expresó su gratitud por “defender la soberanía de América Latina ante la soberbia del imperialismo”, en respuesta al apoyo estadounidense a Rodrigo Paz.
El exmandatario boliviano también utilizó las redes sociales para denunciar ante la ONU y la CIDH que el gobierno de Paz estaría utilizando plataformas y tecnología extranjera para “espiar y delatar” a ciudadanos que participan en las protestas o que expresan posiciones críticas.
Morales sostuvo que este mecanismo sería “ilegal” y lo comparó con métodos de persecución histórica, al afirmar que se trata de prácticas similares a las utilizadas por regímenes totalitarios para identificar y perseguir a opositores.
Además, el líder cocacolero cuestionó al gobierno de Israel por sus declaraciones sobre la situación interna en Bolivia y se preguntó “con qué autoridad” puede opinar sobre decisiones soberanas del país sudamericano. Morales también acusó a Israel de carecer de “autoridad moral” debido a su accionar en el conflicto con el pueblo palestino, al que calificó como un “genocidio” y “exterminio”. En ese marco, reafirmó su respaldo a los sectores movilizados en Bolivia y reiteró su compromiso con la causa palestina, defendiendo el derecho de los pueblos a vivir “libres de ocupación, violencia e injusticia”.
El sábado, la cancillería israelí publicó un comunicado similar al de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental de Estados Unidos, donde expresó su solidaridad con Paz y apoyó “los esfuerzos del gobierno boliviano para promover el diálogo y preservar la estabilidad democrática en el país”.
Las muestras de apoyo al gobierno boliviano y la defensa de Petro la crisis desestabilizadora, se producen en un momento de alta tensión en Bolivia, donde persisten bloqueos de rutas y protestas en distintas regiones, especialmente en los alrededores de La Paz y El Alto. Simpatizantes de Evo Morales mantienen cortes en las principales carreteras y ocuparon el aeropuerto de Chimoré, en Cochabamba, con el objetivo de impedir operativos policiales en el marco de la causa judicial contra el exmandatario por presuntos delitos de trata de personas y abuso de menores.
Morales, el primer presidente indígena de Bolivia, denunció el viernes un supuesto plan con ese objetivo. “EE.UU. ordenó al gobierno de Rodrigo Paz ejecutar una operación militar, con el apoyo de la DEA y el Comando Sur norteamericano, para detenerme o matarme”, dijo en X.
Según reportes locales, al menos 15 puntos de bloqueo continúan activos en el departamento de La Paz, donde en las últimas horas se registraron enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad durante el operativo gubernamental denominado “Corredor humanitario”, destinado a garantizar el paso de combustible y suministros básicos.
En tanto, el gobierno boliviano aseguró que mantiene contactos con sindicatos, mineros y organizaciones sociales para intentar reabrir canales de diálogo y descomprimir la situación. El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, desmintió además versiones difundidas en redes sociales sobre supuestas muertes durante los operativos, y afirmó que no se utilizaron armas letales.
Agencias AFP y ANSA