La tripulación de Artemis II revive los momentos más intensos de la travesía

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HOUSTON.– Seis días después de su regreso, los astronautas que viajaron más lejos que nadie en la historia de la carrera espacial brindaron este jueves una conferencia de prensa en Houston donde relataron cómo fue la extraordinaria travesía a bordo de la Artemis II.

Los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen respondieron preguntas de la prensa especializada en el Centro Espacial Johnson, entre ellas sobre lo mejor y lo más exigente del recorrido de cientos de miles de kilómetros. Una travesía donde hubo asombro, pero también llantos, y donde se desarrolló un sólido espíritu de camaradería.

El comandante Wiseman agradeció al mundo entero, y en particular a sus compañeros de tripulación. “Estamos unidos para siempre. Es decir, es lo más cerca que pueden estar cuatro personas sin ser una familia”, afirmó. Y dijo que regresaron como “mejores amigos”.

El comandante Reid Wiseman y el piloto Victor Glover chocan sus manos durante la conferencia de prensa en Houston DANIELLE VILLASANA – GETTY IMAGES NORTH AMERICA

Artemis II regresó a la Tierra a altas temperaturas, alcanzando aproximadamente la mitad de la temperatura del Sol, lo que generó inquietud e incertidumbre sobre cómo respondería el escudo térmico de la cápsula.

“Entramos rápido, entramos a alta temperatura y, mirando por la ventana, diría que durante todo el trayecto fue un viaje muy tranquilo», dijo Wiseman. Tras el amerizaje, la tripulación examinó el escudo térmico y «nos pareció excelente», añadió, y dijo que el diagnóstico definitivo lo debía dar más adelante la NASA.

Otra experiencia fuera de serie, fue la etapa posterior a la entrada, el amerizaje, cuando la nave impactó en las aguas del Pacífico, frente a la costa de California. Según comentó Glover, fue como saltar desde un rascacielos.

“Nunca he practicado salto base ni paracaidismo, pero si te lanzaras de espaldas desde un rascacielos, así se sentiría durante cinco segundos”, explicó.

Victor Glover y Christina saludan al final de la conferencia de prensa en Houston Ashley Landis – AP

Glover también señaló cómo había sido el comportamiento de la Artemis II en comparación con el simulador y con la nave espacial SpaceX Dragon, que él había piloteado.

La nave “voló de maravilla”, dijo, y describió el vuelo como un “inmenso privilegio”. “El entrenamiento funcionó, el equipo que ideó el plan fue fantástico”, añadió.

Wiseman dijo por su parte que el primer día fue “intimidante”, pero que “me recordó que cuando uno está extremadamente bien entrenado y preparado, puede lograrlo”.

Diez días en el espacio, en un compartimento estrecho como la cápsula Orion, requiere de fortaleza mental y emocional, para lo cual fue crucial la ayuda de especialistas.

Glover subrayó la importancia de la salud mental, y afirmó que la tripulación contó con mucho apoyo psicológico durante todo el proceso. “Tenemos un equipo de psicólogos y psiquiatras operativos que nos ayudan a prepararnos para lograr cosas como esta. No lo hicimos solos», señaló.

Los cuatro astronautas de la misión Artemis II DANIELLE VILLASANA – GETTY IMAGES NORTH AMERICA

Glover señaló asimismo que en una nave espacial pequeña no hay mucho tiempo para uno mismo. “Todo lo que hicimos fue un trabajo en equipo. Fue un esfuerzo colectivo”. Wiseman precisó que el equipo se volvió “excepcionalmente bueno comunicándose” entre sí.

Cada astronauta podía llevar una cantidad “muy pequeña” de objetos al espacio, comentó Wiseman, y dijo él llevó un par de notas de amigos y una pulsera hecha por su hija. “Lo mejor para mí era poder estar conectado a tierra firme cada noche al meterme en mi bolsa de dormir”, dijo.

Cada miembro de la tripulación tuvo dos oportunidades para hablar con sus familias durante 15 minutos durante la misión, añadió. “Nadie pudo pasar por eso sin llorar”.

“Cuando hablabas con tu familia, sentías como si te teletransportaran fuera de la nave, pero regresabas inmediatamente. Así que lo aceptamos», dijo Glover.

El capitán de la misión Artemis II, Reid Wiseman Ashley Landis – AP

Consultados sobre lo más extraordinario de la misión, lo más memorable, Hansen dijo que tuvieron muchas experiencias increíbles, pero lo que más lo cautivó fue la “profundidad de la galaxia”, algo que no había experimentado antes.

Las estrellas “parecían tan tridimensionales que se podía distinguir su ubicación”, afirmó. Y dijo que ver la Luna y la Tierra desde esa perspectiva le hizo sentir “pequeño e impotente, pero a la vez poderosos juntos”.

Sobre qué foto elegirían si el Servicio Postal de Estados Unidos quisiera crear una estampilla de la misión, Glover dijo que su elección sería la foto de la Tierra donde se ven las auroras boreales.

La tripulación no pretendía atribuirse el mérito de las fotos individualmente, dijo, pero destacó que esa foto en particular fue de Wiseman. “No fue el primer intento”, dijo. “Ajustó la cámara y consiguió una foto estupenda”.

Una toma de la Luna desde la Artemis II NASA

Un periodista preguntó qué consejos les darían los astronautas a la futura tripulación de Artemis que aterrizará en la Luna. “Deben apoyarse mutuamente”, dijo Wiseman. A lo que Koch añadió: “Recuerden que forman parte de un equipo” y “feliciten” a todo el equipo cada día.

Hansen respondió con un tono técnico, diciendo que los astronautas deberían familiarizarse muy bien con las partes de la nave espacial por si acaso “terminan solos”.

¿Qué posibilidades hay de una base permanente en la Luna?, quiso saber un periodista. Koch aseguró que es un objetivo realista y que está entusiasmada con lo que viene. “Hay muchísimos ejemplos que demuestran que podemos (…) Lograr lo casi imposible es precisamente lo que hacemos».

Wiseman agregó que un alunizaje no está lejos, según lo que vio. “No es el salto que pensaba”, dijo. “Si nos hubieran dado las llaves de un módulo de aterrizaje, lo habríamos desplegado y aterrizado en la Luna… Es totalmente factible y se podrá hacer pronto».