En un escenario de máxima tensión marcado por ataques cruzados entre Irán y Estados Unidos, el analista internacional Andrés Repetto analizó, en diálogo con LN+, la escalada del conflicto y puso bajo la lupa la veracidad de las promesas de la Casa Blanca.
“Quiero decir que si tenés que salir a explicar por qué estás en guerra un mes después, como dice el dicho: no aclares que oscurece”, expresó Repetto y manifestó que el discurso carece de profundidad técnica y responde a una necesidad política interna.
“La verdad que fueron 20 minutos de lo mismo que el presidente dice en las últimas semanas de conflicto con esa expresión que vos decís ‘los vamos a llevar a la era de piedra’ con los bombardeos que llevaremos adelante pero no dio ningún detalle salvo que van a ser dos o tres semanas, el muy pronto muy vago y esta necesidad de explicar a un mes del porqué de este conflicto”.
La presión social en Norteamérica influye en el relato oficial. Repetto afirmó: «Más del 60 por ciento de los estadounidenses ya estaba en contra de la guerra“, explicó el analista y remarcó que esta cifra marca la urgencia del presidente por mostrar resultados inmediatos.
En su discurso, Trump aseguró que el trabajo terminará muy rápido y agradeció el apoyo de Israel, Arabia Saudita, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Bahrein, calificando el desempeño de estos países como fantástico.
Sobre la continuidad del conflicto remarcó: “Estamos en una foto que marca: por un lado lo que se dice, la explicación, el hablar del combustible para Estados Unidos, decir que cuando la guerra termine esos precios bajarán, no dio ninguna seguridad de lo que pueda pasar en los próximos días pero lo que vemos son movilizaciones militares para lo que puede ocurrir.”
Asimismo, destacó las contradicciones del discurso de Trump: “El relato busca cambiar la realidad» y agregó: “Por otro lado la capacidad que pueden llegar a tener de construir más misiles y el uranio enriquecido que también era uno de los objetivos. Con lo cual, pocas precisiones y la poca precisión genera muchas dudas”.
Las fuerzas militares atacaron una dependencia en Isfahan y Repetto destacó la importancia: “Ahí está uno de los sitios nucleares atacados el año pasado pero lo que vemos es una dependencia militar supuestamente donde habría misiles”.
“También hubo ataques muy importantes por parte de Irán y también del Hezbolá contra Israel, contra otros países del Golfo ya en este segundo mes de conflicto y una situación todavía impredecible por lo que puede venir”, sumó.
Al ser un ataque coordinado entre Israel y Estados Unidos, aclaró: “No, en realidad siempre es conjunto pero con objetivos diferentes. Fue diferente en el sentido que al principio Israel empezó con la eliminación de toda la dirigencia del régimen iraní y eso Estados Unidos se lo dejó a Israel pero tanto Israel como Estados Unidos lo que buscan es eliminar la capacidad misilística”.
La tensión con Irán impactó en las relaciones internacionales de Estados Unidos. Repetto citó la postura de Trump: “En algún momento dijo ‘no nos importa el estrecho de Ormuz porque no necesitamos, Estados Unidos no necesita de ese petróleo’, con lo cual quienes ahora tienen problemas de combustible que se encarguen ellos, que vayan ellos”.
“Un poco el tiro hacia China, Europa y quitándole esa presión a ese objetivo que se habían puesto de liberar el estrecho de Ormuz por el que se peleó con la OTAN, entonces redefinió la importancia y los logros en lo que ya sí pudo hacer”, agregó.
El analista advirtió consecuencias económicas: “Y esto bueno repercutió en las últimas horas en los mercados que subió el precio del petróleo, bajaron algunas bolsas, obviamente porque no hay un horizonte claro de lo que puede pasar hacia adelante”. Repetto añadió: “esta situación con Irán generó la excusa para que Trump se pelee con sus amigos y diga que revive la alianza de Estados Unidos con la OTAN, algo que es un cimbronazo para Occidente”.