En medio de los bombardeos en Medio Oriente y tras el rechazo de Irán a los 15 puntos que propuso los Estados Unidos para darle una pausa al conflicto, Donald Trump amenazó al régimen iraní si no se concreta un acuerdo entre ambos. En diálogo con LN+, Andrés Repetto explicó a qué se deben las fuertes declaraciones que se emitieron desde la Casa Blanca.
En una conferencia de prensa, Karoline Leavitt, la vocera presidencial de la administración estadounidense sostuvo: “Si Irán no acepta la realidad del momento actual, si no entienden que han sido derrotados militarmente y continuarán siendo, el presidente Trump asegurará de que reciban un golpe más duro que nunca antes. El presidente Trump no farolea y está preparado para desatar el infierno”.
En este contexto, marcado por acusaciones cruzadas, el analista internacional recordó que Irán no aceptó los acuerdos que propuso Trump y fundamentó que la postura de la administración estadounidense muestra una debilidad: “Es una demostración de fuerza cuando una vocera de un imperio militar como el estadounidense, por su fuerza, tiene que recurrir a este tipo de frases como si fuesen los iraníes. Bueno, creo que está marcando una debilidad.”
“Por otro lado, algunos republicanos, senadores, congresistas, empiezan a preocuparse sobre esto que está corriendo y que está pasando mientras escuchan las palabras de diplomacia y negociaciones, que es que se acerca cada vez más la posibilidad de un enfrentamiento militar”, sumó.
Sobre las últimas declaraciones del mandatario estadounidense destacó: “Habló y ahora trata de explicar que en realidad con la gente que ellos están negociando, sin mencionarlos, tienen miedo de aparecer y decir que lo están haciendo” y alertó que el mandatario intenta demostrar que realmente se puede avanzar en este acuerdo.
Asimismo, explicó que de no llegar a un acuerdo, se acerca una nueva fase en esta guerra: “Una incursión por tierra, aunque no sea masiva y sea puntual, nos acerquemos a una situación donde el espejo de Ucrania se vea en Irán, en el sentido que los iraníes usen esto que se llama, guerra simétrica”.
El canciller iraní negó cualquier tipo de negociación y contraatacó al presidente diciendo que la guerra no terminará cuando Estados Unidos lo decida, sino cuando Irán lo decida. En esta línea el analista remarcó: “Entonces es una situación incómoda para Estados Unidos que seguramente, hay muchos asesores del presidente que dicen que está queriendo salir de este conflicto, pero la realidad lo arrastra”.
“El canciller iraní era una de las personas para ser eliminada por Israel. Países de la región pidieron no eliminarlo porque si no ya no va a haber con quién negociar. Si se busca con quién negociar es porque evidentemente la primera idea de la caída del régimen, por ahora, no se está pudiendo hacer”, analizó el especialista.
A casi un mes del comienzo del conflicto, Repetto hizo hincapié en la importancia de las comunicaciones por parte de los líderes, ya que mientras Donald Trump sostiene que la guerra la ganó Estados Unidos, Irán exporta petróleo.
“Yo creo que hay que ver qué es lo que pasa y entender que las declaraciones son parte de la guerra”, concluyó.