Zelensky exige a Estados Unidos una garantía de seguridad por 20 años como condición para firmar la paz con Rusia

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KIEV.– En el marco de la reciente Conferencia de Seguridad de Múnich, el presidente Volodimir Zelensky estableció una línea roja clara para el futuro de su nación: la exigencia de una garantía de seguridad por parte de Estados Unidos con una vigencia mínima de dos décadas.

Esta demanda surge como un requisito previo e innegociable para la firma de cualquier tratado de paz con la Federación Rusa.

Esta fotografía cedida, tomada y difundida por el Servicio de Prensa de la Presidencia de Ucrania el 14 de febrero de 2026, muestra al presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky (der.), y al secretario general de la OTAN, Mark Rutte (izq.), posando para fotos al margen de la 62ª Conferencia de Seguridad de Múnich (MSC), en MúnichHANDOUT – UKRAINIAN PRESIDENTIAL PRESS SER

Según el mandatario, esta medida es la única vía para alcanzar un acuerdo con dignidad y evitar que el conflicto se reanude en el corto plazo. La postura de Kiev se conoce apenas unos días antes de las reuniones trilaterales clave previstas para la próxima semana, donde participarán representantes de Ucrania, Estados Unidos y Rusia.

La brecha entre las partes es evidente. Hasta el momento, la administración estadounidense solo puso sobre la mesa un compromiso de protección por quince años. Sin embargo, para el liderazgo ucraniano, ese periodo resulta insuficiente frente a la magnitud de la amenaza que representa el Kremlin. Zelensky subrayó que el país requiere un acuerdo con validez legal absoluta y sin fisuras, el cual debe detallar la asistencia específica que Washington brindará a una fuerza de reaseguro europea.

El primer ministro de Polonia, Donald Tusk, y el presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, reaccionan antes de la cena tradicional con motivo de la Conferencia de Seguridad de Múnich (MSC), el 14 de febrero de 2026, en el palacio de la Residencia de Múnich, en el sur de AlemaniaMICHAELA STACHE – AFP

Dicha fuerza tiene como misión su despliegue dentro del territorio ucraniano una vez que se concrete el cese de las hostilidades, con el fin de evitar nuevas incursiones.

Esta exigencia de veinte años de blindaje se produce en un momento de profunda fractura en la relación entre Estados Unidos y sus socios europeos. Existe una frustración creciente en el Viejo Continente ante la reticencia de Washington para definir de forma clara los términos de las garantías de seguridad antes de la firma de un pacto.

Zelensky lamentó que, en los preparativos para las negociaciones, el foco se ponga casi de manera exclusiva en las concesiones que debe hacer Ucrania, como el abandono del Donbás, en lugar de presionar a Rusia para que detenga su ofensiva. El presidente rechazó cualquier entrega de territorio bajo el argumento de que allí viven ciudadanos ucranianos que el Estado tiene el deber de proteger.

Volodimir Zelensky habla durante la 62(TM) Conferencia de Seguridad de MúnichLi Ying – XinHua

En el ámbito económico, la paz también contempla un trasfondo de explotación de recursos. Zelensky mencionó la existencia de un “plan de prosperidad” que daría a Estados Unidos acceso a los valiosos recursos minerales de Ucrania. Aunque los detalles de este intercambio aún no son objeto de un intercambio formal, la propuesta sugiere que el costo del blindaje de veinte años podría incluir la apertura de la riqueza natural del país al capital extranjero.

Mientras la diplomacia busca una salida, el horror de la guerra no da tregua. Los ataques rusos destruyeron de forma sistemática la red eléctrica ucraniana; según el presidente, no queda una sola planta térmica intacta en todo el territorio. Por esta razón, Zelensky lanzó duras críticas contra el régimen de Irán, responsable del suministro de los drones Shahed que causan estragos en la infraestructura civil.

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky (izq.), reunido con el enviado especial de Estados Unidos, Steve Witkoff, y Jared Kushner, al margen de la 62ª Conferencia de Seguridad de Múnich (MSC), en Múnich.HANDOUT – UKRAINIAN PRESIDENTIAL PRESS SER

Para el líder ucraniano, dar tiempo a regímenes como el de los ayatolás solo permite que perfeccionen su maquinaria de muerte, por lo que su detención debe ser inmediata. Esta postura coincidió con una manifestación masiva en Múnich, donde unas doscientas mil personas exigieron el fin del gobierno iraní.

Como respuesta a la agresión, el ejército ucraniano mantiene su ofensiva y recientemente reivindicó el bombardeo a la terminal petrolera de Tamanneftegaz, en el sur de Rusia. El ataque con drones causó incendios de gran magnitud y dañó tanques de almacenamiento esenciales para el esfuerzo bélico de Moscú en la zona de Crimea. El gobernador de Krasnodar confirmó la gravedad del siniestro y la presencia de heridos. En paralelo, Zelensky fijó como meta militar elevar el número de bajas rusas a cincuenta mil por mes para forzar una salida política.

El primer ministro del estado de Baviera, Markus Söder (izq.), y el presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, brindan una declaración a la prensa en el palacio de la Residencia de Múnich, antes de la cena tradicional con motivo de la Conferencia de Seguridad de Múnich (MSC)MICHAELA STACHE – AFP

A nivel interno, la lucha contra la corrupción también marca la agenda de Kiev. El arresto del exministro de Energía, Herman Galushchenko, en su intento de cruzar la frontera en tren hacia Roma, expone las tensiones dentro del aparato estatal. La Oficina Nacional Anticorrupción (NABU) ordenó su detención como parte de un proceso penal que complica la imagen del país ante una Unión Europea que aún no define una fecha exacta para su ingreso.

La próxima semana en Ginebra será determinante para el futuro del conflicto. Zelensky insiste en que las elecciones presidenciales del 15 de mayo solo podrán ocurrir dos meses después de un alto el fuego real para asegurar la protección de los votantes.

Agencia AFP