Mientras mejoran los números financieros, persisten las señales de debilidad en la actividad

0

A fines del año pasado, el economista Diego Giacomini, coautor junto al presidente Javier Milei de los libros Libertad, Libertad, Libertad y Otra vez Sopa, advirtió sobre un desacople entre el sector financiero —con expectativas “exultantes”— y una economía real deprimida. “Eso no puede sostenerse indefinidamente: o la economía real alcanza a la financiera, o la financiera termina ajustando a la baja”, señaló entonces. Esta semana, los últimos datos oficiales volvieron a poner en evidencia ese contraste.

Por el lado financiero, el Banco Central (BCRA) continúa sorprendiendo con el ritmo de acumulación de reservas. En enero compró US$1158 millones —un promedio diario de US$58 millones, según la consultora Cohen— y en febrero adquirió otros US$890 millones, equivalentes a US$99 millones por día.

Esta fuerte incorporación de divisas a las tenencias de la entidad, destacada por los analistas, contribuyó a que el riesgo país perforara los 500 puntos básicos a fines de enero. Aunque actualmente se ubica en torno a los 514 puntos, el repunte se explica por un contexto internacional más volátil en las últimas semanas. En el mercado prevalece la expectativa de que, si el Gobierno logra que la Cámara de Diputados apruebe la Ley de Modernización Laboral, el costo del financiamiento externo continúe bajando.

A su vez, pese a la abultada compra de divisas y al incremento de la demanda de dólares por gastos de turismo en el exterior, los distintos tipos de cambio se mantienen estables y con tendencia a la baja. El tipo de cambio real multilateral —referencia para medir el valor histórico del dólar en la Argentina— descendió a $1400, el mismo nivel que registraba en julio pasado. Según la consultora 1816, el mínimo durante la gestión Milei fue de $1203 (a precios actuales) en abril de 2025, previo al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), mientras que el máximo alcanzó $1619 en septiembre, tras la victoria del peronismo en la provincia de Buenos Aires y antes de la asistencia del Tesoro de Estados Unidos.

El tipo de cambio real volvió a niveles de julio pasado, según 1816

La mejora en el frente financiero, sin embargo, contrasta con los datos más débiles de la economía real difundidos por el Indec. En enero, la inflación fue de 2,9%, cifra que superó las proyecciones de los analistas, que esperaban un registro más cercano al 2,4%.

“La resistencia de la inflación a bajar en un contexto de caída del tipo de cambio nominal erosiona la competitividad del peso y podría generar mayor tensión cambiaria a mediano plazo”, advirtió el último informe de Cohen.

En línea con la pausa en el proceso de desinflación también se conocieron los datos de salarios. Si bien en 2025 mostraron una mejora respecto del año previo, todavía no lograron compensar la fuerte caída de 2024. El economista Nadin Argañaraz señaló que los salarios del sector público crecieron 3,8% el año pasado, pero aún acumulan una caída de 17,4% frente a 2023 (–35,2% en el ámbito nacional y –9,3% en el provincial). En el sector privado registrado, el aumento fue de 4,8%, aunque todavía se ubican 1,6% por debajo del nivel de 2023.

Los salarios públicos siguen 17% por debajo de 2023, según el economista Nadin Argañaraz

Dentro del empleo privado formal, la evolución también fue heterogénea. Según un informe del Banco Provincia, las mayores caídas frente a 2023 se registraron en aeronáuticos (–23%), enseñanza (–6,9%), servicios inmobiliarios (–7,5%), textiles (–10,5%) y agencias de empleo eventual (–12,2%).

En contraste, los sectores que lograron recomponer ingresos fueron explotación de minas y canteras (+16%), extracción de minerales (+11%) y bancarios (+10,5%).

La dificultad para recomponer ingresos, sumada a la brusca suba de tasas de interés a mediados del año pasado, también se refleja en el deterioro de la cartera de créditos a las familias. La irregularidad prácticamente se triplicó desde fines de 2023: pasó de 2,8% a casi 9% (8,8% en noviembre de 2025, último dato disponible del BCRA).

En este contexto, el Indec informó además que en enero las canastas de productos y servicios que miden pobreza e indigencia aumentaron 5,8% y 3,9%, respectivamente, por encima de la inflación general (2,9%) por cuarto mes consecutivo. Esto anticipa un posible freno en la reducción de la pobreza, según estimaciones preliminares del econometrista Martín González Rozada.

El profesor de la Universidad Torcuato Di Tella estimó que en el cuarto trimestre de 2025 la pobreza habría subido al 32,5%, luego de que el Ministerio de Capital Humano difundiera previamente una proyección propia que ubicaba el indicador en 27,5% en el trimestre anterior.

Por último, el Indec publicó que la utilización de la capacidad instalada en la industria cayó en diciembre al 53,8%, el nivel más bajo para ese mes desde que comenzó la serie en 2016. El registro quedó por debajo del 56,7% de diciembre de 2024 y solo encuentra un antecedente similar en marzo de 2024 (53,2%), uno de los momentos más críticos del ajuste inicial de la gestión Milei.