El FMI terminó la revisión en Buenos Aires y se define un desembolso clave para la Argentina

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La misión técnica del Fondo Monetario Internacional (FMI) que encabezaron los economistas Luis Cubeddu y Bikas Joshi concluyó este martes su visita a Buenos Aires, en el marco de la segunda revisión del programa vigente con la Argentina y de la consulta del Artículo IV. En el Gobierno confían en que el intercambio derive en la aprobación de la evaluación y habilite un desembolso cercano a US$1000 millones, según supo LA NACIÓN.

“La misión técnica del FMI encabezada por Luis Cubeddu y Bikas Joshi concluyó su visita a Buenos Aires en el marco de la segunda revisión del programa y la consulta del Artículo IV. Se registraron muy buenos avances en las conversaciones, que continuarán en los próximos días. Brindaremos más información a su debido tiempo. Como es práctica habitual, en el marco del Artículo IV, el equipo se reunió con diversos interlocutores para conocer su visión sobre las perspectivas económicas”, señalaron fuentes oficiales del organismo.

La visita se extendió durante varios días e incluyó reuniones con funcionarios del ministro de Economía, Luis Caputo, y del Banco Central, Santiago Bausili, así como con representantes del sector privado, economistas y otros actores de la sociedad civil. Durante el fin de semana y el lunes por la mañana, los técnicos del Fondo mantuvieron encuentros con referentes empresariales, entre ellos autoridades de Amcham, para relevar la percepción de los actores locales sobre el rumbo de la economía.

Según reconstruyó este medio a partir de participantes que pidieron reserva, el eje de las conversaciones estuvo puesto en la evolución macroeconómica, pero con un foco creciente en la dinámica de la microeconomía y la reactivación de la actividad. Se trató de una visión más a mediano plazo en el marco de la consulta del Artículo IV.

Fuentes consultados señalaron que el Fondo indagó sobre las perspectivas para este año, el ritmo de recuperación del consumo y la inversión y la consistencia del sendero fiscal. En ese marco, también se analizaron los desafíos vinculados a la acumulación de reservas y al acceso al financiamiento.

La revisión en curso es clave para la Argentina porque de su aprobación depende un nuevo desembolso por alrededor de US$1000 millones, dentro del acuerdo por US$20.000 millones firmado el año pasado (ya se giraron más de US$14.000 millones). En la evaluación, el staff debe analizar el cumplimiento de las metas fiscales, monetarias y de reservas.

Según datos del BCRA medidos con la metodología acordada con el organismo, las reservas netas cerraron 2025 en torno a –US$14.100 millones, frente a una meta revisada de –US$1000 millones, lo que implicó un desvío negativo superior a US$13.000 millones. El incumplimiento se produjo pese a que el FMI había flexibilizado el objetivo en US$6500 millones, al pasar de una exigencia inicial de +US$5500 millones a una meta negativa.

El Gobierno logró alcanzar el objetivo fiscal comprometido, pero quedó lejos de la meta de acumulación de reservas netas acordada con el Fondo. Por ese desvío, la Argentina prevé solicitar un waiver (dispensa) que permita avanzar pese al incumplimiento y, al mismo tiempo, redefinir las metas hacia adelante.

La autoridad monetaria comenzó en 2026 con un esquema de actualización por inflación en las bandas entre las que se mueve el tipo de cambio oficial y lleva comprados más de US$2.000 millones en el año, aunque la mayor parte de esos fondos se destinaron al pago de la deuda.

En paralelo, el equipo técnico también avanzó con la consulta del Artículo IV, el mecanismo de supervisión regular que el FMI realiza sobre la situación económica de sus países miembro. En ese proceso, el organismo releva opiniones de distintos sectores para complementar el análisis técnico. La última vez que había sucedido en la Argentina fue en 2022.

Tras el cierre de la misión, las conversaciones continuarán de manera virtual en los próximos días. Una vez que el staff concluya el informe, deberá elevarlo al Directorio Ejecutivo del organismo para su aprobación final. Recién entonces quedará formalmente habilitado el desembolso que el Gobierno espera para reforzar las reservas y despejar vencimientos financieros en el corto plazo.

La presencia de Cubeddu y Bikas se dio en medio de cuestionamientos al Gobierno por haber postergado la actualización de la metodología con la que el Indec calcula la inflación, una modificación que el propio Fondo había recomendado para reflejar patrones de consumo más recientes. Pese a ello, la decisión oficial fue sostener la canasta vigente —basada en hábitos de 2004— hasta que se “consolide el proceso de desinflación”. Enero arrojó la variación del IPC más alta en ocho meses.