Renunció el jefe de gabinete británico por el nombramiento como embajador en EE.UU. de un político vinculado a Epstein

0


El jefe de gabinete del primer ministro británico Keir Starmer, Morgan McSweeney, renunció este domingo a raíz del escándalo suscitado por la designación de Peter Mandelson como embajador ante EE. UU., dados sus pasados vínculos con el magnate Jeffrey Epstein.

Morgan, considerado por politólogos británicos como el cerebro detrás de la aplastante victoria del Partido Laborista en las elecciones generales de 2024, expresó que la decisión de nombrar a Mandelson como embajador en Estados Unidos fue “equivocada” y asumió “toda la responsabilidad” por haber aconsejado a Starmer.

El jefe de gabinete del primer ministro británico Keir Starmer, Morgan McSweeney dimitió

“La decisión fue errónea. Dañó a nuestro partido, a nuestro país y la confianza en la política misma. Cuando me lo pidieron, aconsejé al Primer Ministro que hiciera ese nombramiento y asumo toda la responsabilidad por ese consejo. En la vida pública, la responsabilidad debe asumirse cuando más importa, no solo cuando conviene. En estas circunstancias, la única opción honorable es hacerse a un lado”, expresó en su renuncia.

Otro príncipe caído

El nombre de Mandelson aparece en los correos, fotografías y otros documentos de Epstein, al igual que el hermano del rey Carlos III, el expríncipe Andrés Mountbatten-Windsor.

El laborista se vio obligado a renunciar a su escaño en la Cámara de los Lores la semana pasada luego de la difusión de esos documentos que exponían una relación estrecha y comprometedora que mantuvo con el financista fallecido, incluso después de la condena de este último por delitos sexuales con menores.

Mandelson, nacido en Londres en 1953, es conocido desde hace décadas en Reino Unido como “el príncipe de las tinieblas”. El apodo se lo dio la prensa británica por su habilidad y capacidad para “arreglar, hacer contactos y tramar entre bastidores”.

La política le viene en la sangre: es nieto de Hebert Morrison, quien fue viceprimer ministro en el gobierno laborista que se instaló al final de la Segunda Guerra Mundial.

Y, aunque en su tiempo en el St. Catherine College de Oxford mostró simpatías por el comunismo, terminó afiliándose al Partido Laborista en 1979, donde se convirtió en una figura central del llamado “Nuevo Laborismo”, el movimiento que impulsó Tony Blair a mediados de la década de 1990.

Imagen de Mandelson en ropa interior obtenida de los archivos de Epstein.

Antes de que se conocieran sus vínculos con Epstein, protagonizó otros dos escándalos que casi le costaron su carrera pública.

El primer caso estalló en 1998, cuando se reveló que había recibido un préstamo secreto de 373.000 libras (US$500.000) de un colega ministro.

Menos de un año después regresó al gobierno como secretario para Irlanda del Norte, pero en 2001 se vio obligado a renunciar por acusaciones de mala conducta en relación con la solicitud de unos pasaportes para unos empresarios indios. Una investigación posterior lo exoneró de toda irregularidad.

Después de pasar cuatro años como comisario de Comercio de la Unión Europea (UE) en Bruselas, hizo otro regreso sorprendente a la política británica, cuando el entonces premier laborista Gordon Brown lo nombró ministro de Comercio y luego miembro de la Cámara de los Lores (especie de Senado no electo).

Starmer aseguró que Mandelson le mintió repetidamente sobre su relación con Epstein y dijo que está «arrepentido» de haberlo designado embajador.

Un escándalo a cuentagotas

En septiembre pasado, apenas unos meses después de su designación como embajador en Washington, Starmer destituyó a Mandelson luego de que nuevos documentos publicados por el Congreso de EE.UU. confirmaran que no rompió su amistad con Epstein ni siquiera mientras este enfrentaba cargos por delitos sexuales en 2008.

“Lamento mucho haber caído en sus mentiras”, se excusó el diplomático en una entrevista que concedió a la BBC en ese entonces.

Sin embargo, el último lote de documentos difundido por las autoridades estadounidenses no muestra ningún indicio de que Mandelson tuviera algún problema con el comportamiento de su amigo.

El día en que Epstein salió de la cárcel, en julio de 2009, ambos intercambiaron correos electrónicos.

“Libre y en casa”, le escribió el desaparecido empresario a Mandelson, quien le respondió: “¿Cómo vamos a celebrarlo?”.

“Con Gracia y Modestia (los apodos de dos strippers)”, replicó Epstein.

“Niño travieso”, agregó Mandelson, quien para la época era ministro de Comercio.

A diferencia de las revelaciones anteriores, en esta ocasión hay documentos que muestran que la relación entre ambos iba mucho más allá de lo personal.

Información privilegiada

Entre los archivos hay correos electrónicos que muestran que Epstein envió 10.000 libras (US$13.500) a la pareja de Mandelson, Reinaldo Avila Da Silva, en 2009. No hay indicios de que Da Silva estuviera involucrado en algún delito.

Otros indican que el pederasta le pidió al político británico ayuda para gestionar una visa rusa. Esta solicitud se produjo luego de su primera condena a prisión.

Y como si esto no fuera suficiente, hay otras comunicaciones que parecen sugerir que el entonces ministro envió información económica confidencial, alguna relacionada con bancos en problemas, a Epstein e incluso discutieron sobre cómo forzar la renuncia de Brown como líder del Partido Laborista en 2010.

Mandelson mantuvo su amistad con Epstein aun después de que se conocieran los delitos en los que incurrió el empresario estadounidense.

Hay también correos electrónicos que parecen sugerir que Mandelson envió información sensible del mercado a Epstein cuando era secretario de negocios de Brown en 2009.

Otro intercambio indica que Mandelson avisó con antelación a Epstein de un rescate de 500.000 millones de euros (US$585.000 millones) por parte de la UE para salvar al debilitado euro.

En la madrugada del 10 de mayo de 2010, los ministros de finanzas de la UE alcanzaron el acuerdo en medio de la preocupación de que la crisis de deuda en la economía griega pudiera extenderse a toda la eurozona.

La noche anterior al anuncio, Epstein envió un correo electrónico a Mandelson para decirle: “Según mis fuentes, el rescate de 500.000 millones de euros está casi completo”.

Los documentos publicados parecen indicar que Mandelson le dijo a Epstein: “Se anunciará esta noche”.

Epstein preguntó entonces si Mandelson estaba en casa y recibió una respuesta: “Salgo del número 10 (la residencia del primer ministro)… te llamaré”.

Reino Unido no contribuyó al rescate, pero el entonces ministro de Hacienda británico, Alistair Darling, estuvo presente en Bruselas durante las negociaciones.

Un error costoso

Starmer ha intentado marcar distancia de Mandelson, acusándolo de “traicionar a su país, al Parlamento y a mi partido” y anunciando medidas para despojarlo de todos los títulos y cargos que todavía ostenta.

Sin embargo, hasta ahora esto no ha sido suficiente para aplacar la tormenta y muchos en el país ya equiparan su decisión de escogerlo como embajador en EE.UU. con los errores que hundieron al controvertido primer ministro conservador Boris Johnson.

Medios como The Economist han señalado que este escándalo revela que Starmer ha incumplido una de las principales promesas electorales: que su gobierno se guiaría por “procedimientos”, y que siempre antepondría “el país al partido”.

La elección del llamado “príncipe de las tinieblas” sorprendió a más de uno en el país en su momento, porque eran conocidos sus vínculos con Epstein. Starmer tuvo que reconocer en el Parlamento que estaba al tanto de esta información, aunque aseguró que no conocía su alcance ni profundidad.

Con información de BBC Mundo