11 millones de portugueses acuden este domingo a las urnas para elegir a su próximo presidente en una segunda vuelta con modelos opuestos: el moderado António José Seguro, representante del socialismo de centro, y André Ventura, el líder de la Chega!, agrupación de derecha que logró consolidarse como la segunda fuerza política del país.
Los centros de votación abrieron sus puertas en una jornada donde los resultados finales se esperan para la noche, con proyecciones a boca de urna previstas para las 20:00 hora local y GMT.
Según los últimos sondeos publicados el miércoles, Seguro, quién ganó en la primera vuelta, cuenta con una ventaja considerable, alcanzando un 67% de las intenciones de voto, frente al 33% de Ventura.
La campaña electoral se vio profundamente alterada en las últimas dos semanas debido a las severas tormentas que azotaron el territorio portugués. Las inclemencias climáticas obligaron a las autoridades a aplazar la votación una semana en al menos 14 de las circunscripciones más afectadas.
Esta situación generó un cruce, ya que Ventura solicitó un aplazamiento a nivel nacional, una medida que no está contemplada por la ley y que fue rechazada.
“Estoy seguro de que se hará todo lo necesario para garantizar la seguridad y la normalidad del acto electoral”, declaró el sábado el primer ministro Luis Montenegro.
Si bien el papel del jefe de Estado portugués es principalmente simbólico, está llamado a desempeñar un papel de árbitro en caso de crisis y dispone del poder de disolver el Parlamento para convocar elecciones legislativas anticipadas.
Seguro, de 63 años, llega a esta instancia como un político de amplia trayectoria que se impuso en primera vuelta hace tres semanas con el 31,1% de los sufragios. El candidato cosecha apoyos de diversos sectores que van desde la extrema izquierda hasta sectores de la derecha.
Ventura, un diputado de 43 años, obtuvo en la primera vuelta el 23,5% de los votos, resultado que confirmó el avance electoral de Chega. Según analistas, el político busca consolidar su base electoral y afirmarse como el verdadero referente de la derecha portuguesa prometiendo una “ruptura” con las formaciones que dirigen Portugal desde hace 50 años.
Portugal celebró en mayo su tercera elección general en tres años en el peor episodio de inestabilidad política del país en décadas. El ganador de los comicios sucederá al presidente de centroderecha Marcelo Rebelo de Sousa.
Con información de AP