CARACAS.- Venezuela atraviesa horas de extrema incertidumbre. Tras la captura y traslado del depuesto mandatario Nicolás Maduro a Estados Unidos el pasado 3 de enero, el nuevo panorama político bajo la presidencia interina de Delcy Rodríguez arroja las primeras señales de cambio. El foco de la atención pública se centra en la prometida liberación masiva de detenidos por motivos políticos, un proceso que, según los informes más recientes de este domingo, avanza con una lentitud que desespera a las familias.
A pesar de que el gobierno de Rodríguez garantizó un “número importante” de excarcelaciones como un gesto de apertura y cooperación con Washington, la realidad en los centros penitenciarios es distinta. La ONG Foro Penal contabilizó hasta el mediodía de este domingo un total de 17 liberaciones. No obstante, otros organismos de derechos humanos elevan la cifra a 21 personas que recuperaron su libertad de forma parcial.
Estas cifras resultan mínimas frente al universo de entre 800 y 1200 presos políticos que aún permanecen tras las rejas según estimaciones de diversos grupos civiles.
El propio Donald Trump, desde su plataforma Truth Social, calificó el inicio de este proceso como algo “A LO GRANDE”, y atribuyó el éxito de las gestiones a la intervención directa de su administración.
Sin embargo, la ansiedad crece en las afueras de prisiones como El Rodeo I y El Helicoide,. Los familiares de las personas que siguen allí piden justicia.
Entre los pocos que lograron salir destaca Diógenes Angulo, un joven de 19 años que recuperó su libertad el sábado tras pasar más de un año en prisión.
Angulo fue arrestado cuando solo tenía 17 años, luego de publicar un video de una manifestación opositora en el estado Barinas. Al salir, el joven supo por primera vez de la caída de Maduro y expresó que su fe le permitió resistir el encierro.
Pero no todas son noticias de esperanza. La tragedia marcó la jornada con la muerte bajo custodia estatal de Edison José Torres Fernández, de 52 años. El hombre, un policía arrestado en diciembre por supuesta traición a la patria, falleció el sábado, apenas 62 horas después del anuncio oficial sobre las excarcelaciones.
Este hecho generó una fuerte condena de la oposición y de los comités de familiares, quienes denuncian que las condiciones de reclusión siguen bajo un protocolo estricto y opaco.
El destino de los prisioneros parece atado a las negociaciones diplomáticas de alto nivel. Trump advirtió de forma tajante que los liberados deben recordar la “suerte” que tuvieron gracias a Estados Unidos, pues de lo contrario, “no será bueno para ellos”.
Mientras tanto, la Casa Blanca ya activó una protección de embargo para los ingresos del petróleo venezolano en suelo estadounidense, con el fin de promover sus objetivos de política exterior.
La presión no solo recae sobre Caracas. Trump lanzó una advertencia directa a Cuba, aliado histórico del chavismo, al declarar el cese total del envío de dinero y crudo desde Venezuela hacia la isla.
“¡CERO!”, enfatizó el mandatario estadounidense, quien incluso sugirió que el secretario de Estado, Marco Rubio, podría ser un candidato ideal para la presidencia de Cuba, idea que el gobierno de Miguel Díaz-Canel rechazó de inmediato.
A pesar de la salida de figuras como la activista Rocío San Miguel —quien ahora se encuentra en España bajo medidas cautelares—, muchos líderes de peso siguen en las celdas.
Nombres como Freddy Superlano, Juan Pablo Guanipa, Perkins Rocha (abogado de la líder opositora María Corina Machado) y el yerno de Edmundo González permanecen en la lista de espera.
La presidenta interina Rodríguez insiste en que su administración tomará la “vía diplomática”, pero el flujo de liberaciones no satisface aún las demandas internacionales ni el clamor de las calles, donde el chavismo todavía realiza marchas para exigir el retorno de Maduro.
Agencias AP y AFP