YPF presentó ayer sus resultados financieros de 2025 y uno de los datos que más sorprendió fue el pago extraordinario de US$1700 millones en concepto del impuesto a las ganancias. La cifra se explica porque ARCA (la exAFIP), por necesidades fiscales del Gobierno, no le reconoció el ajuste por inflación de saldos a favor, una decisión que generó malestar en el sector privado, como publicó LA NACION.
El enojo apunta al ministro de Economía, Luis Caputo, y al secretario de Hacienda, Carlos Guberman, quienes apelaron a distintas herramientas para cumplir la meta de superávit fiscal anual de 1,4% del PBI. Ese resultado quedó por debajo del 1,6% comprometido inicialmente, aunque superó el 1,3% exigido por el FMI.
YPF fue, además, una de las pocas compañías que adhirió al Plan de Facilidades de Pago de ARCA (resolución 5684/2025), que permite cancelar en 120 cuotas mensuales las obligaciones derivadas de la revaluación de quebrantos impositivos acumulados.
La petrolera con control estatal reportó una pérdida de US$799 millones en 2025, que implica una diferencia importante contra la ganancia de US$2393 millones de 2024. La deuda neta de la petrolera, a su vez, cerró en US$9386 millones y el ratio de apalancamiento neto —relación entre deuda y capital— alcanzó 1,9 veces: es decir, por cada dólar de capital propio, la empresa utiliza 1,9 dólares de deuda. Para 2026, la meta es reducir ese indicador a un rango de entre 1,6 y 1,7 veces.
El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, explicó hoy que la caída en las ganancias respondió a varios factores: la baja del 15% en el precio internacional del petróleo durante 2025; el costoso proceso de desinversión en yacimientos maduros —que concluyó este mes con la venta de Manantiales Behr, en Chubut—; y la compra de tres bloques “de clase mundial” en Vaca Muerta (Sierra Chata, La Escalonada y Rincón La Ceniza) por US$850 millones.
Según el ejecutivo, los resultados deberían mejorar en adelante gracias a la reducción de costos operativos tras la salida de áreas maduras y al ingreso de fondos por la venta de activos, entre ellos el 70% de la participación en Metrogas.
Marín también anunció que la compañía invertirá alrededor de US$5800 millones en 2026, por encima de los US$4477 millones desembolsados en 2025. El 70% de ese monto continuará destinado a Vaca Muerta, con el objetivo de alcanzar una producción diaria de 215.000 barriles.
“Me gustaría destacar que 2025 fue un año transformador y emblemático para la compañía. Logramos un desempeño operativo excepcional, casi completamos nuestra salida de campos maduros y aseguramos bloques no convencionales de primer nivel en Vaca Muerta. Además, dimos pasos significativos en el desarrollo del proyecto de GNL”, dijo Marín durante la conferencia con inversores.
La producción en Vaca Muerta fue uno de los puntos destacados: en diciembre creció 42% interanual y alcanzó los 204.000 barriles diarios, lo que superó ampliamente la meta de 190.000 fijada a comienzos de año. En gas, en cambio, la producción promedió 36,2 millones de metros cúbicos por día, un 3% menos que en 2024.
La empresa proyecta para 2026 ingresos por ventas recientes de activos, como el 50% de Profertil y Manantiales Behr, operaciones que en conjunto permitirán recaudar alrededor de US$1000 millones. En el caso de Metrogas, indicaron que en el próximo mes y medio el Gobierno debería aprobar la extensión de su licencia, paso clave para avanzar con la venta.
En materia de financiamiento, YPF captó en 2025 unos US$3700 millones, de los cuales US$1400 millones provinieron del mercado local y el resto del internacional. Para 2026 enfrenta vencimientos por aproximadamente US$2100 millones, principalmente US$1000 millones en bonos locales, unos US$300 millones en intereses y el resto en préstamos financieros.
En refinación, YPF procesó 320.000 barriles diarios, lo que implica un crecimiento del 6% en la última década. En cuanto a precios, la compañía señaló que en 2025 los combustibles se mantuvieron, en promedio, 3% por debajo de los valores internacionales. “El mes pasado, nuestros precios locales se ubicaron 1% por encima de la paridad internacional”, precisaron.
De cara a 2026, la empresa estimó un Ebitda ajustado de entre US$5800 y US$6200 millones, bajo el supuesto de un precio promedio del Brent de US$63 por barril. La inversión prevista se ubicará en un rango de entre US$5500 y US$5800 millones, concluyó Marín.