Donde el chavismo se vale de un grupo terrorista para infundir miedo y ejercer el poder

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CÚCUTA, Colombia.- Hay varias vidas paralelas en las fronteras de América Latina y dos que sobresalen a primera vista. Una formal y con presencia del Estado; la otra marginal, delictiva y de olor rancio. En esta última ya no hay ninguna institucionalidad y el poder lo ejerce algún grupo que detenta el monopolio del crimen organizado. Aquí estuvo LA NACION en las últimas horas, en medio de un territorio que maneja y monopoliza el Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Se trata de la guerrilla activa más antigua de América Latina y, a la vez, una de las más mutadas. El ELN nació en los años 60 al calor de la teología de la liberación y del influjo cubano pero, con el tiempo, desplazó su eje ideológico hacia una lógica territorial y económica que lo llevó a consolidarse en las zonas de frontera.

Caminos de ingreso a las trochas, senderos peatonales que se usan para contrabando controlado por el ELN.Hernán Zenteno – La Nación

En ese tránsito, el vínculo con Venezuela dejó de ser una retaguardia ocasional para convertirse en una pieza estructural de su supervivencia: campamentos estables, corredores logísticos al servicio del delito, economías ilegales compartidas y una convivencia funcional con actores armados y autoridades locales del otro lado de la línea limítrofe. La frontera entre Colombia y Venezuela, porosa y desbordada, terminó así por ser una suerte de santuario operativo donde el ELN encontró refugio, proyección y una profundidad estratégica que redefine el conflicto colombiano y expone, sin eufemismos, la internacionalización de una guerrilla que ya no reconoce límites nacionales.

Ese inframundo del delito organizado transcurre debajo del puente binacional Simón Bolívar, el lugar elegido por los medios del mundo para contar la historia de la diáspora venezolana y las consecuencias de la captura de Nicolás Maduro. Pero a unos metros de allí, el EJL tiene montada su estructura de extorsión, miedo y delito. “Acá se cobra todo. Por pasar un pack de 6 gaseosas grandes hay que pagarles 2000 pesos colombianos [50 centavos de dólar], al de acá y al de allá”, cuenta Pedro, un venezolano sufrido que llegó a tener estudios universitarios en Cuba pero que ahora se dedica a pasar mercancías. “Al de acá y al de allá” al que refiere son los cobradores de “peaje” del ELN que están apostados en cada una de los márgenes del mapa.

Caminos de ingreso a las trochas, senderos peatonales que se usan para contrabando controlado por el ELN.Hernán Zenteno – La Nación

Llovía cuando LA NACION se adentró en “La Playita”, una de las “trochas”, como llaman a los pasos ilegales en la zona. Barro, marginalidad y una manera de ganarse la vida con lo que el sistema les entrega. “Volvamos por acá”, dijo Lucas, el guía local que enseño el camino. A pocos metros pasó una moto con dos pasajeros. “Son del ELN, y uno va armado”, dijo el baqueano. Hubo que cambiar el rumbo.

El camino se sucedía por rudimentarias calles y pasillos, similares a una villa de emergencia argentina. En medio de uno de esos pasadizos, a golpe de masa sobre el yunque, cinco hombres demolían repuestos de autos. Uno de ellos, con una camiseta del Junior de Barranquilla escondida detrás de días de trabajo en la destrucción de motores para reducirlos a chatarra, enfilaba en su moto con una bolsa de arpillera en el tanque. Salía para la trocha.

“En la zona los grupos que tienen presencia territorial y manejan el crimen organizado son el ELN, la Segunda Marquetalia y el Estado Mayor Central (EMC). Ellos no están en un delito, están en todos. Manejan narcotráfico, las rutas logísticas, la minería ilegal, sobre todo oro y coltán, y todo el contrabando. Y que quede claro una cosa, para ellos no hay frontera y los dos países están integrados”, cuenta Pablo Uribe Ruan, especialista en desarrollo de negocio, seguridad y análisis geopolítico, hombre que reside entre Bogotá, Cúcuta y Madrid.

Paso internacional Simón Bolivar. A la derecha hay imágenes de la zona donde hay «trochas», estos son pasos peatonales por donde pasa el contrabando.Hernán Zenteno – La Nación

El coltán es un nuevo fetiche y es la abreviatura de columbita-tantalita. Se trata de un mineral opaco, de los que se clasifican como tierras raras, rico en tantalio y niobio, esencial en la industria tecnológica por su capacidad para almacenar cargas eléctricas y resistir altas temperaturas, usándose en condensadores para móviles y computadoras

La historia de los grupos armados que pasaron de un país a otro se remonta a mucho tiempo atrás. “Esa connivencia empieza con el chavismo y se da en un principio, por una cuestión de ideología. Pero eso ya se abandonó, ahora hay intereses económicos”, dice Uribe Ruan.

Además del ELN, el especialista mencionó a dos más. Por un lado, el Estado Mayor Central, que se forma como una federación de facciones disidentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que no entraron al proceso de paz firmado en 2016 entre esa guerrilla y el gobierno colombiano. La Segunda Marquetalia es otro grupo armado que surgió tras el acuerdo celebrado el La Habana, pero a diferencia de los anteriores, ingresaron al pacto, iniciaron una vida civil, pero volvieron al terrorismo.

Paso internacional Simón Bolivar. A la derecha hay imágenes de la zona donde hay «trochas», estos son pasos peatonales por donde pasa el contrabando.Hernán Zenteno – La Nación

“Anoche hubo una advertencia en San Antonio de Táchira: se prohibieron todas las reuniones y no se puede circular por la calle más allá de las nueve de la noche. La gente tiene miedo. Imagínese que en la noche salen las patrullas del ELN a patrullar. No se los ve armado a simple vista, pero todos sabemos que trabajan para ellos”, contó a LA NACION una empleada de casa de familia que cruza todos los días el puente para trabajar en una casa colombiana. Cobra una pensión del estado bolivariano de 10 dólares al mes. ¿Cómo sabe que son el ELN?”, preguntó este cronista. “Porque andan en carros [autos o camionetas] nuevos y viven de una manera que es imposible para la economía de Venezuela. Además, somos pocos y nos conocemos”, contestó.

Históricamente, los rebeldes colombianos utilizaron la frontera como un santuario para escapar del ejército de su país. Sin embargo, a partir de la llegada de Hugo Chávez al poder, en diciembre de 1998, y la presión militar en Colombia durante esa época, estas organizaciones comenzaron a establecer bases de operaciones permanentes en suelo venezolano.

Así las cosas, el ELN expandió su presencia a regiones ricas en recursos en estados como Zulia, Táchira, Apure y Amazonas. Para 2020, se estimaba que casi el 40% de su fuerza total estaba estacionada en Venezuela.

Caminos de ingreso a las trochas, senderos peatonales que se usan para contrabando controlado por el ELN.Hernán Zenteno – La Nación

Con el chavismo en el poder, las organizaciones de crimen organizado pasaron a operar casi con impunidad en Venezuela. “Acá se produce la droga y se manda por Venezuela. Y la mayoría no es por barco ni por lanchas sino por avión. Usan escalas en islas del Caribe, como Martinica y Jamaica. En esas operaciones el poder militar y político del chavismo está integrado”, dice Uribe Ruan.

Como se dijo, la historia se remonta a Chávez, que integró a estos grupos. ¿Cómo lo hizo? “En su momento les pidió que entrenaran a “los colectivos”, estos grupos civiles que operan como el brazo armado del gobierno, especialmente en los barrios alejados y en el interior. A cambio les entregó protección, dominio de las rutas y rentas ilegales”, contesta el especialista.

Desde entonces, varios estudiosos del asunto dicen que son grupos bipolares: mientras que en Colombia actúan como una insurgencia contra el estado de derecho, en Venezuela operaron como aliados del gobierno de Nicolás Maduro. Y el que cayó fue Maduro, no el régimen.

En esta zona, el ELN y los colectivos que manejan están activos. Y no solo eso, hoy por hoy monopolizan el miedo, manejan el delito y sostienen un sistema de extorsión.

Caminos de ingreso a las trochas, senderos peatonales que se usan para contrabando controlado por el ELN.Hernán Zenteno – La Nación

Ese esquema se llama “vacuna”. Es decir, comerciante, empresario que paga o vecino que contribuye a cambio de protección o paz en su metro cuadrado “está vacunado”. Venezuela se acostumbró a ese régimen. “Es así, hay que pagar para todo. Es increíble, pero es la regla”, dice Pedro, aquel hombre que vive la frontera.

En las trochas, todo es marginalidad, cabras al paso que comen lo que encuentran y barro por todos lados. En una de las intersecciones, un prolijo altar a una virgen es el único símbolo de alguna religiosidad.

Pero en ese camino marginal que LA NACION transitó hay otras reglas, otro mapa y sobre todo otros personajes que inspiran.

“A mi respeta Gran Malparido. Cárcel Dtto. Judicial Medellín; 128482”. Una moto, bajo un árbol al resguardo de la lluvia así recubría su tanque de nafta, con la histórica foto de la sonrisa socarrona de Pablo Escobar cuando fue detenido por primera vez. La frontera y sus dos vidas.

Un tanque de moto con la foto de EscobarHernán Zenteno