Tras Venezuela, crece el temor a un efecto dominó en otro territorio de interés para Trump

2


COPENHAGUE.– Los gobiernos de Dinamarca y de Groenlandia reclamaron este domingo “respeto total” a la integridad territorial del territorio autónomo ártico, tras una polémica publicación en redes sociales y nuevas declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien volvió a sostener que Estados Unidos “necesita” Groenlandia por razones de defensa. En específico, en diálogo con periodistas a bordo del Air Force One rumbo a Washington, el mandatario aseguró: “Necesitamos Groenlandia. En este momento está repleta de barcos rusos y chinos”.

El reclamo europeo se inscribe, además, en un clima de creciente inquietud tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y la afirmación de Trump de que Estados Unidos “gobernará” Venezuela durante un período de transición, una declaración que reforzó la percepción de una expansión del uso del poder militar y estratégico estadounidense más allá de sus fronteras tradicionales.

La controversia específica sobre Groenlandia se desató el sábado, cuando Katie Miller, esposa del principal asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Stephen Miller, publicó en su cuenta de X una imagen de la isla cubierta con los colores de la bandera estadounidense. El mensaje, acompañado únicamente por la palabra “SOON” (“Pronto”), fue interpretado por autoridades danesas y groenlandesas como una provocación política y un gesto alineado con las reiteradas ambiciones expresadas por Trump sobre el estratégico territorio ártico.

La publicación en X de Katie Miller sobre GroenlandiaFuente: X

El gesto fue interpretado en Copenhague y Nuuk –la capital groenlandesa– como una señal de tono amenazante y provocó un nuevo roce diplomático con Washington, en un contexto de creciente inquietud por la política exterior del segundo mandato de Trump.

“Esta imagen es irrespetuosa. Las relaciones entre los países y los pueblos se fundamentan en el respeto y el derecho internacional, no en símbolos que ignoran nuestro estatus y nuestros derechos”, reaccionó el primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, en un mensaje publicado en Facebook. Si bien buscó transmitir calma, dejó en claro que “Groenlandia no está en venta” y que su futuro “no se decide en redes sociales”.

Dado que Groenlandia es un territorio autónomo dentro del Reino de Dinamarca, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, se sumó a las críticas y pidió a Estados Unidos “cesar sus amenazas contra un aliado histórico”. Calificó además de “absurda” la idea de que Washington deba tomar el control de Groenlandia y subrayó que la cooperación entre aliados no puede basarse en presiones ni insinuaciones de anexión.

La primera ministra danesa insta a Trump a detener sus amenazas de apoderarse de GroenlandiaThomas Traasdahl – Ritzau Scanpix Foto

Desde Washington, el embajador danés en Estados Unidos, Jesper Moller Sorensen, respondió directamente al posteo de Miller con un “amable recordatorio” sobre la relación bilateral. “Somos aliados cercanos y debemos seguir trabajando juntos como tales. La seguridad de Estados Unidos es también la seguridad de Groenlandia y Dinamarca”, afirmó el diplomático, antes de remarcar que espera de Washington “el pleno respeto de la integridad territorial del Reino de Dinamarca”.

Sorensen recordó además que Groenlandia ya forma parte de la OTAN y que Dinamarca ha incrementado de manera significativa sus esfuerzos en materia de seguridad en el Ártico. “El Reino de Dinamarca y Estados Unidos colaboran para garantizar la seguridad en el Ártico”, señaló, en respuesta directa a la narrativa de la Casa Blanca que presenta a la isla como una necesidad estratégica exclusivamente estadounidense.

La publicación de Katie Miller se produjo en un momento especialmente sensible, apenas después de la operación militar estadounidense en Venezuela que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, tras bombardeos sobre Caracas. Muchos analistas interpretaron esa incursión como una demostración de la política exterior extremadamente agresiva de la nueva administración Trump y como una advertencia dirigida tanto a adversarios como a aliados.

En ese contexto, expertos consideran que la ofensiva en Venezuela refuerza las preocupaciones de países aliados de Estados Unidos ante las amenazas del presidente republicano de apoderarse de recursos estratégicos, comenzando por su voluntad declarada de anexionar Groenlandia. La combinación entre acciones militares concretas y mensajes simbólicos en redes sociales elevó el nivel de alarma en Europa.

Este domingo, en una entrevista con la revista The Atlantic, Trump volvió a insistir en la centralidad estratégica de la isla. “Tendrán que evaluarlo ellos mismos. Realmente no lo sé”, dijo al ser consultado sobre el futuro de Groenlandia, aunque inmediatamente añadió: “Pero necesitamos Groenlandia, absolutamente. La necesitamos para la defensa”. En reiteradas ocasiones desde su regreso a la Casa Blanca en enero, el mandatario se negó además a descartar el uso de la fuerza para hacerse con el control del territorio.

Groenlandia es un territorio autónomo bajo soberanía de la corona danesa y ocupa una posición clave en el Ártico, una región cada vez más disputada por las grandes potencias debido a la apertura de nuevas rutas marítimas y a la competencia con China y Rusia. La isla es rica en minerales críticos para la industria tecnológica y la transición energética, lo que incrementa su valor geopolítico.

En paralelo a sus declaraciones públicas, Trump dio pasos concretos para reforzar la presión sobre la isla: recientemente designó a un enviado especial para Groenlandia, una decisión que ya había generado protestas formales de Copenhague con el respaldo de la Unión Europea. Durante su primer mandato, el presidente estadounidense había planteado abiertamente la idea de “comprar” Groenlandia, una propuesta que fue rechazada de plano por Dinamarca y que provocó un inédito choque diplomático.

Agencias AFP y ANSA