Desde hoy comienza a regir un nuevo esquema de subsidios tanto para los usuarios residenciales de gas y electricidad, como para los consumidores de garrafas. Ya no hay segmentación por niveles de ingresos (altos, medios y bajos), sino que solo existen dos categorías de usuarios: quienes reciben subsidios y quienes no. Por otra parte, las bonificaciones no se aplicarán de manera uniforme todo el año, sino que variarán en los meses de mayor consumo energético.
El gobierno de Javier Milei publicó hoy en el Boletín Oficial el decreto 943 con los detalles del nuevo sistema de Subsidio Energético Focalizado (SEF), con el que busca reducir el gasto en el sector del 0,65% del PBI al 0,5% (US$3000 millones).
Según cálculos de la consultora Economía y Energía (EyE), los usuarios de menores ingresos afrontarían los mayores incrementos tarifarios, estimados en un 20% en electricidad, mientras que en gas, se ubicarían alrededor de un 23% por encima de los valores de 2025.
Sin embargo, estos aumentos van a diferir según el mes del año, ya que las bonificaciones no se aplicarán de manera uniforme, sino que variarán según el periodo de mayor consumo energético.
Con el esquema anterior, recibían bonificaciones en gas y electricidad los hogares con ingresos declarados de hasta 3,5 canastas básicas totales (CBT), equivalentes a $4,4 millones. Dentro de este grupo, casi 6 millones de usuarios eléctricos y 2,89 millones de gas están registrados como ingresos bajos, con ingresos menores a 1,89 CBT ($1,8 millones).
El nuevo umbral para acceder al subsidio son tres CBT (hoy, $3,77 millones). Por lo tanto, los usuarios de ingresos bajos conservarán el beneficio de manera automática, mientras que parte de los usuarios de ingresos medios lo perderán.
La Secretaría de Energía calculó que alrededor de 140.000 familias de ingresos medios perderán la bonificación. La fundación FIEL, sin embargo, estimó 500.000 usuarios de electricidad y 300.000 de gas.
Bajo el nuevo esquema, habrá una reducción promedio de los subsidios en torno al 44% sobre el gas y de 15% en la electricidad para los usuarios del área metropolitana de Buenos Aires (AMBA), según cálculos de la consultora EyE.
Debido a la alta informalidad, el Estado continuará analizando el patrimonio de cada usuario para detectar casos en los que haya subsidios otorgados de manera indebida, dijeron fuentes oficiales.
Quienes ya estén inscriptos en el Registro de Acceso a los Subsidios Energéticos (RASE) no deberán volver a anotarse: sus datos serán migrados automáticamente al Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (ReSEF), y podrán actualizarse cada mes con una declaración jurada.
En electricidad, los hogares que califiquen tendrán una bonificación del 50% sobre un bloque de consumo de hasta 300 kWh mensuales en verano e invierno, y de 150 kWh en primavera y otoño. Si superan esos límites, abonarán el costo pleno por el excedente.
Hasta ahora, los subsidios cubrían el 65% de un bloque de hasta 350 kWh mensuales para ingresos bajos y el 50% de hasta 250 kWh para ingresos medios. En la práctica, el Estado subsidiará un volumen mensual menor de electricidad.
En gas, el subsidio del 50% ahora se aplicará solo entre abril y septiembre, cuando el consumo residencial se multiplica por cinco por las bajas temperaturas. El resto del año, todos los usuarios pagarán el precio pleno, equivalente a US$3,80 por millón de BTU (medida inglesa que se usa en el sector), sin bonificación.
El Gobierno dispuso además que el precio del gas para los hogares se mantenga estable durante todo el año, a diferencia de lo que ocurre en la industria y el comercio, donde el valor sube a US$4,50 en invierno y baja a US$2,90 en verano cuando hay menos demanda. Los bloques de consumo subsidiado no sufrirán modificaciones porque contemplan las necesidades estacionales de cada región.
De manera excepcional, durante 2026 habrá una bonificación adicional del 25% en enero para ambos servicios. Así, este mes la electricidad tendrá un subsidio total del 75%, y el gas —que no cuenta con subsidios en verano— un descuento del 25%. Ese plus se reducirá 2% por mes hasta desaparecer en diciembre de 2026.
Según la Secretaría de Energía, con el nuevo esquema, en los meses de mayor demanda eléctrica, el 35% de los usuarios pagará una factura promedio menor a $22.000; el 66%, menos de $44.000, y el 81%, por debajo de $67.000.
En el caso del gas, durante el invierno, el 56% pagará menos de $14.000; el 75%, menos de $56.000, y el 83%, menos de $73.000.
Los usuarios residenciales pagan hoy en promedio el 55% del costo de la electricidad y el gas. Con el nuevo esquema, en 2026 la cobertura pasará al 76% en electricidad y al 79% en gas.
Los hogares de ingresos altos (7,32 millones de usuarios de electricidad y 4,46 millones de gas) también sentirán el impacto del nuevo esquema. Hasta ahora pagaban un valor de referencia que estaba subsidiado de manera indirecta y no reflejaba el costo real del sistema. El cambio también afectará con fuerza a las industrias y comercios que no tienen contratos firmados a largo plazo y deben pagar el precio de mercado (spot) en cada momento.
En cuanto a los usuarios de garrafas, se incorporarán al nuevo régimen los 3,36 millones de beneficiarios del Programa Hogar. Recibirán una bonificación mensual equivalente al valor total de una garrafa de 10 kilos ($21.000) en invierno y al 50% del costo por mes durante el resto del año. Desde enero deberán inscribirse en el sitio oficial de la Secretaría de Energía (www.argentina.gob.ar/subsidios).