“La gente tiene miedo de que la estafen”: la advertencia de Ricardo Arriazu por la incertidumbre financiera global y su impacto local
Según Ricardo Arriazu, los riesgos geopolíticos y el factor demográfico, con el envejecimiento poblacional como principal característica, son dos elementos que limitan la capacidad de crecimiento internacional. Sin embargo, destacó que la economía argentina tiene recursos (energía, cobre y litio) que la ubican con capacidades de crecimiento superiores, pero advirtió que la política monetaria y cambiaria del BCRA es el factor que condiciona esa capacidad.
“Hay una cosecha récord, producción récord de hidrocarburos, ganancia en minería y términos de intercambio favorables. Deberíamos estar creciendo arriba del 5% y estamos estancados apenas arriba del 2%. La explicación está en demasiadas compras de reservas por parte del Banco Central”, disparó el fundador de Arriazu Macroanalistas.
El rol del BCRA en el mercado cambiario y su nivel de reservas es uno de los temas recurrentes en el debate económico local. La visión de Arriazu, compartida por otros economistas ortodoxos en el país, contrasta con los planteos de múltiples colegas, consultores y exfuncionarios, que advierten sobre la fragilidad de la tenencia de divisas del ente monetario y sobre el impacto sobre otros sectores de la apreciación del peso que se daría sin la demanda del BCRA.
Arriazu ubicó al país en un lugar destacado de la escena global. “Tiene una ubicación geográfica fantástica y los recursos que el mundo demanda. El cobre en el país es el mayor descubrimiento. El mundo necesita cobre y no tiene de dónde sacarlo”, destacó Arriazu, en una presentación en el 31° Simposio Internacional de Economía organizado en el Hotel Alvear por AUTA (Amigos de la Universidad de Tel Aviv).
De todas maneras, analizó la fragilidad financiera que recurrentemente muestra el país y planteó que ese escenario se da, en su mirada, más por la historia y la reputación del país que por sus números concretos. “Nuestro nivel de deuda comparado con el mundo es nada; el problema es que nadie nos cree, porque somos estafadores seriales”, insistió.
Según Arriazu, el ratio de 79% de deuda sobre el PBI es “falso” porque “se mide el nivel de deuda a fin de año con el PBI, que es un promedio del año”.
“Pero los argentinos tienen US$450.000 millones afuera, por lo tanto, el país es un acreedor neto”, analizó el economista, al describir la dinámica del sector externo y la dolarización de los ahorros de los hogares argentinos.
También Arriazu sumó al escenario político como elemento que afecta al desempeño económico. “Hoy es un país fiscalmente sólido, pero es un país no confiable, porque nuevamente estamos discutiendo si vuelve o no el péndulo político”, dijo Arriazu sobre la disputa electoral de 2027.
En ese contexto, también se refirió a las tensiones internacionales y explicó que los factores geopolíticos, con el escenario de “guerra fría” entre China y Estados Unidos, y el envejecimiento poblacional que afecta a la dinámica fiscal, especialmente de los países desarrollados, son dos elementos que limitan el crecimiento.
“Hoy la economía internacional está llena de incertidumbre, con conflictos geopolíticos y bélicos. De los últimos 16 cambios de potencia dominante, 12 fueron por guerras. Hoy estamos en ‘guerra fría’, pero se está trasladando a la economía y al comercio, que hoy no se rige solo por ventajas competitivas, sino por seguridad estratégica”, explicó Arriazu, al agregar que ese escenario afecta al alza al precio de commodities (petróleo y materias primas) y dinamiza la inflación internacional.
Y ese factor, sumado a la fragilidad fiscal de los países desarrollados (Estados Unidos, China, Francia, entre otros), tiene consecuencias sobre el mercado financiero global, con tensiones y subas en las tasas de interés. “Hoy hay un proceso masivo de venta de bonos públicos. Porque la gente tiene miedo a ser estafada, en todos los países del mundo, pero principalmente en los países desarrollados”, concluyó Arriazu.
El escenario es el que determina, por ejemplo, la reacción de la Reserva Federal estadounidense, que “no puede bajar la tasa” por la suba de la inflación. “La mayor probabilidad es que la tasa esté estable o suba, y recién podrían recortarla si bajan la inflación”, dijo Arriazu, quien explicó los reveses políticos y económicos de Donald Trump: “Quería carne barata y gasolina barata, y consiguió lo contrario. Creyó que con los aranceles iba a resolver los problemas, y ahora Estados Unidos tiene más déficit que antes. Si los aranceles resolvieran los problemas, acá nunca habría habido problemas de balanza de pagos”, completó.


