Se desploman casi 20% las acciones de la petrolera Rockhopper tras ratificar su proyecto en Malvinas

Rockhopper Exploration sufrió un duro retroceso en el mercado inglés. Las acciones de la petrolera británica se desplomaron hasta un 20% en la Bolsa de Londres luego de que confirmara el abandono de dos contratistas al proyecto Sea Lion en las Islas Malvinas.

Esta caída ocurre en un contexto marcado por la creciente presión legal, regulatoria y diplomática impulsada desde el Gobierno argentino.

Con este revés, los valores de la compañía acumulan una caída superior al 30% en un mes. La tendencia bajista comenzó a profundizarse a principios de septiembre, cuando el presidente Javier Milei anunció el envío al Congreso de un proyecto de ley para endurecer y ampliar las sanciones contra firmas que participen u operen sin el aval argentino en el Atlántico Sur. La misma medida había acusado el impacto inmediato con un retroceso de 6,5% en Londres, mientras que su socia, la israelí Navitas Petroleum, cedía un 2,3% en Tel Aviv.

A través de un comunicado junto a la operadora del área Navitas (que retiene el 65% del consorcio frente al 35% de Rockhopper), la firma aseguró que su iniciativa no sufrirá un impacto material adverso y ratificó el cronograma de inversiones, que proyecta comenzar a perforar en 2027 para iniciar la producción comercial en el primer trimestre de 2028, con un piso estimado en torno a los 50.000 barriles diarios en la primera fase.

El consorcio británico Rockhopper hizo públicas imágenes que muestran el avance en la construcción en Puerto Argentino de áreas de almacenamiento de materialesRockhopper

No obstante, el anuncio sobre la salida de dos contratistas —que habrían desistido de operar en el archipiélago para priorizar contratos en cuencas del territorio continental argentino, particularmente en Vaca Muerta— encendió las alarmas de los inversores internacionales por los riesgos de demoras en la cadena de suministros y el encarecimiento de los costos operativos offshore.

El castigo que sufren las compañías vinculadas a Sea Lion en los mercados se desmarca de la dinámica energética internacional. LA NACION contó que, mientras a lo largo de septiembre el sector petrolero global experimentó un fuerte impulso de la mano de un barril de crudo Brent que superó los US$100 por las tensiones en Medio Oriente —impulsando ganancias de casi 7% en papeles regionales—, las acciones ligadas al yacimiento en Malvinas se desacoplaron de esa tendencia y cerraron un “septiembre negro”, con caídas mensuales del 18% para Rockhopper y del 11,5% para Navitas.

El frente local es otro punto de conflicto para la operación del consorcio en la cuenca Malvinas Norte, ya que la Justicia Federal mantiene una orden cautelar que exige la suspensión de las actividades vinculadas al proyecto. Además, la diplomacia argentina avanza en presentaciones ante foros internacionales de derecho del mar para trabar la explotación del yacimiento.

De todos modos, el directorio de Rockhopper insiste en que cuenta con el respaldo político del Foreign Office —el Ministerio de Asuntos Exteriores y de la Mancomunidad de Naciones del Gobierno del Reino Unido— y de las autoridades de las islas.