Salir a los circuitos turísticos sanjuaninos requiere algo más que llevar agua, buen calzado, protector solar y repelente. Antes de comenzar una excursión también es necesario consultar el pronóstico, conocer el estado de los caminos y tener en cuenta que una tormenta puede modificar rápidamente las condiciones del terreno.
Las lluvias intensas en zonas de montaña pueden provocar crecidas de ríos y arroyos, aludes, desprendimientos de rocas y movimientos de barro. Por eso, ante una alerta meteorológica o condiciones adversas, se recomienda suspender o postergar la salida y respetar las indicaciones de las autoridades de Protección Civil o los guías emplazados en puntos turísticos.
Uno de los principales riesgos durante la temporada de calor se presenta también en los lugares donde muchas personas buscan refrescarse. Turistas y sanjuaninos suelen instalarse a orillas de ríos y arroyos para pasar el día, pero es importante tener en cuenta que el caudal puede aumentar rápidamente.
No necesariamente tiene que estar lloviendo en el lugar donde se encuentran las personas para que aumente el nivel del agua. Muchas tormentas se producen en sectores de alta montaña y el agua puede descender posteriormente por los cauces, provocando una creciente en zonas ubicadas varios kilómetros más abajo.
Por este motivo, ante lluvias en sectores cordilleranos o de montaña, no se recomienda acercarse a ríos, arroyos, canales y cauces secos. Un lugar que momentos antes parecía seguro puede convertirse rápidamente en una zona de riesgo. También se debe evitar permanecer en las márgenes cuando se observa un aumento repentino del caudal o cambios en el comportamiento del agua.
La misma precaución debe mantenerse en los caminos. Si el agua atraviesa un badén, puente o sector de circulación, no se debe intentar cruzarlo, ya sea caminando, en bicicleta o en vehículo. La corriente puede aumentar su fuerza rápidamente y arrastrar a una persona o un vehículo.
Además, después de una tormenta pueden registrarse desprendimientos de piedras, barro y modificaciones en los senderos. Por eso, el hecho de que haya dejado de llover no significa que el riesgo haya desaparecido.
Planificar antes de salir
Antes de salir es importante avisar a alguien cuál será el recorrido, dónde se tiene previsto estar y aproximadamente cuánto tiempo demandará la actividad. También es recomendable conocer previamente la dificultad del terreno y contar con referencias que permitan orientarse si se pierde el camino.
Si se utilizan aplicaciones de navegación, es conveniente revisar el circuito antes de salir y, cuando sea posible, descargar la información para utilizarla sin conexión. El teléfono celular puede ser fundamental ante una emergencia, aunque no debe ser el único recurso previsto debido a que existen sectores sin cobertura.
La planificación resulta especialmente importante porque los circuitos de montaña, por ejemplo, pueden cambiar después de episodios de viento, erosión o lluvias. Un sendero que días antes estaba transitable puede presentar nuevos obstáculos o sectores inestables.
Qué hacer si la lluvia sorprende durante la excursión
Si comienza a llover mientras se realiza una actividad o un paseo, lo recomendable es buscar un lugar seguro y alejarse de cauces, zonas bajas y sectores donde exista riesgo de desprendimientos.
Otro punto fundamental es recordar que el riesgo puede continuar después de que deje de llover. Por eso, no es recomendable regresar inmediatamente a la orilla de un río o acercarse a un cauce para observar la creciente.
Entre los circuitos turísticos de San Juan en donde se presta especial atención a las condiciones meteorológicas se encuentra el Parque Provincial Ischigualasto. El lugar cuenta con una estación meteorológica que permite monitorear las condiciones climáticas y anticipar posibles cambios dentro del área.
Ante las lluvias, Juan Pablo Teja, coordinador del Parque, indicó que las actividades se suspenden como medida preventiva. El monitoreo permite seguir la evolución del clima y tomar decisiones para resguardar a quienes se encuentran dentro del circuito.
En sectores como Tres Marías, Dique Punta Negra y Lomas de Las Tapias se advierten peligros de derrumbes, caída de barro, grietas y superficies arcillosas inestables.
En algunos recorridos, además, existen quebradas cerradas y filos con exposición al vacío, por lo que se recomienda extremar los criterios de seguridad y evaluar el regreso ante cualquier cambio en las condiciones, explicó Ana Valles, del Grupo Prevención Montaña.
Ante la presencia de lluvias, fuertes vientos y terrenos afectados por el barro y los derrumbes, especialistas con experiencia en montaña aconsejan suspender las actividades de trekking hasta que finalice el evento meteorológico y esperar al menos una semana antes de retomar los circuitos, permitiendo así una mejor estabilización del terreno.
La prevención es clave para quienes deciden disfrutar de la montaña durante la primavera y el verano. Consultar el pronóstico, acatar la alerta meteorológica de Protección Civil, conocer el recorrido, verificar el estado de los caminos, avisar a alguien dónde se estará y, especialmente, mantenerse alejados de los cauces ante lluvias en circuitos turísticos son medidas simples que pueden evitar situaciones de riesgo.