En la reunión mensual de su junta directiva, la Unión Industrial Argentina (UIA) expresó su preocupación por la “falta de recuperación de la actividad, la caída en el empleo y la persistencia de los costos que restan competitividad a la producción”.
Tanto es así que la entidad remitió a la Subsecretaría de la Pequeña y Mediana Empresa, dependiente del Ministerio de Economía, un documento con propuestas técnicas respaldadas por los relevamientos del Centro de Estudios de la UIA (CEU) y del Observatorio PyME sobre actividad, morosidad y empleo.
En cuanto a la tributación, la central industrial recordó que la presión fiscal formal en la Argentina es de 56%, por lo que la describió como “récord en el mundo”. Por eso, propuso las siguientes medidas para atenuar la carga impositiva para las pymes:
En ese sentido, la UIA puntualizó que la industria produce bienes transables que compiten con el mercado internacional, por lo que se requiere una carga fiscal similar a la de los productos provenientes de países donde esa “presión es normal”.
El costo energético fue otro de los “problemas” abordados por la UIA. Según su informe, las firmas categorizadas como Grandes Usuarios de la Distribuidora (GUDI) recibieron facturas con subas del 90% al 100% en el costo básico. “Se duplicó el costo del mes anterior y casi triplicó el valor de dos meses previos”, sostuvieron en el documento.
En este marco, la entidad destacó una iniciativa de Entre Ríos, Santa Fe y Córdoba que avanzó en esquemas de financiamiento de los cargos estabilizados del Mercado Eléctrico Mayorista, “luego de los planteos que realizó la UIA”. A su vez, propuso al Gobierno el “establecimiento de cuotas” para hacer frente a las facturas y el prorrateo de los vencimientos.
En lo que respecta al financiamiento productivo, la UIA consideró “positivo limitar la carga tributaria sobre el crédito y eliminar por completo los impuestos en las operaciones de refinanciación de pasivos”.
Según detalló la entidad, la presión tributaria en la intermediación financiera —que combina IVA a nivel nacional, Ingresos Brutos y Sellos a nivel provincial, junto a una “creciente proliferación” de tasas municipales— eleva en promedio más de 18% el costo financiero del crédito productivo. Esto lleva una tasa nominal anual (TNA) de referencia del 35% a un costo financiero total (CFT) de 41,4% (aproximadamente 6,4 puntos porcentuales adicionales en promedio), un “sobrecosto que agrava el acceso al crédito en un contexto de baja profundidad del mercado y elevada morosidad empresarial”.
Por último, el texto señaló que los encajes sobre los depósitos a la vista se ubican en torno al 45%, un nivel “considerablemente superior” al observado en Brasil (cercano al 21%) y en Chile (9%). De acuerdo con la UIA, la diferencia “limita la capacidad de intermediación de los bancos y contribuye a mantener condiciones más restrictivas para la expansión crediticia”. Actualmente, detallaron, el crédito bancario en la Argentina representa solo el 12% del PBI, frente a un promedio regional cercano al 60%.
Los planteos se dan en un contexto de retracción fabril. Según datos del Indec citados por la UIA, la producción industrial registró en julio una caída de -4,9% respecto del mismo mes de 2025 y una baja de -5% frente a junio de 2026. En el acumulado de los primeros siete meses del año (enero-julio), la actividad retrocedió un -2,6% respecto de 2025 y un -11% frente a 2022.