El Banco Central (BCRA) sólo pudo comprar hoy US$5 millones para sus reservas mediante intervenciones en el mercado, el monto más bajo desde que inició este año el programa de acumulación, si se excluyen las tres ruedas en las que no hubo adquisiciones.
Se trata de un monto “equivalente al 0,6% del total de US$835 millones negociados de contado en el día”, hizo notar el analista Javier Giordano, de CFA, un número además muy inferior al ya bajo promedio de compras que lleva en el mes, de US$14 millones por jornada, tomando los apenas US$123 millones adquiridos.
De este modo, además, terminó esta semana con una compra de apenas US$42 millones, la menor para ese lapso en lo que va del año y quebrando la marca de US$111 millones que había registrado a comienzos de agosto. Un dato podría estar anticipando el vuelco que parece mostrar el mercado cambiario: si el BCRA puede adquirir cada vez menos divisas, no es por una caída significativa de la oferta, sino por un fuerte aumento de la demanda, que llama la atención porque no estaría vinculado con un salto en las importaciones.
Esto quiere decir que los dólares siguen apareciendo en el mercado. Lo que cambió es qué ocurre con ellos cuando llegan: hay muchos más compradores dispuestos a absorberlos. En este escenario, el BCRA aparece cada vez más relegado y con menos oportunidades de intervenir como comprador, justo cuando sus autoridades habían dicho que tenían previsto utilizar esa vía para iniciar el muy postergado proceso de remonetización de la economía local.
Los operadores admiten que la muy módica compra del día los sorprendió, porque el volumen operado se recuperó firmemente y superó en un 52% el monto registrado en la rueda previa. En especial, porque el dólar mayorista, tras haber abierto firme, se fue desinflando con el correr del día “hasta caer ya durante los últimos 15 minutos de la rueda, cuando la fuerza de la oferta se impuso y el billete quedó en los $1510 que parecían su soporte del día, hasta cerrar en $1508,50, que viene oficiando como piso del mes de septiembre”, detalló Nicolás Merino, de ABC Cambios.
Incluso, el volumen total operado en la semana fue de unos US$2700 millones, un monto muy similar al registrado en la primera semana de agosto, cuando las compras del BCRA habían sido 2,6 veces mayores.
Detrás de este comportamiento aparece una mayor demanda de dólares por parte del sector privado. La consecuencia es que, aunque la oferta de dólares no cambió sustancialmente, una mayor proporción de las divisas ofrecidas termina en manos privadas, lo que marca un cambio de escenario respecto de los primeros meses del año.
Para el Banco Central, se trata de un cambio relevante porque su capacidad de acumular reservas depende de que exista un excedente de dólares después de satisfacer la demanda privada. Mientras ese excedente sea amplio, puede comprar grandes cantidades sin generar presión sobre el precio. Cuando la demanda aumenta, ese margen se achica.
Y si bien el BCRA ya lleva adquiridos US$14.218 millones en lo que va del año, su tenencia neta o propia de divisas necesita ser reforzada de cara a un año electoral.