Riesgo país: ¿va a seguir subiendo y qué variables podrían ponerle un techo?

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Este jueves, el riesgo país tocó los 532 puntos básicos, su valor más alto en los últimos tres meses. Si bien este viernes bajó 27 unidades hasta los 505 (-5%), solo en agosto acumula un incremento de 75 unidades (+17,4%), provocado por la baja mensual generalizada de los bonos soberanos: los títulos bajo ley local y los Globales caen en promedio un 4,5% y un 3,1%, respectivamente. No obstante, se encuentra 65 puntos por debajo de los 571 que registró al comenzar el año (-11,4%).

Este escenario marca un contraste con respecto a los meses previos, cuando el indicador elaborado por JP Morgan que mide la sobretasa de los bonos argentinos frente a los títulos del Tesoro de Estados Unidos experimentó una fuerte compresión. Dicho movimiento lo llevó a tocar los 402 puntos el pasado 10 de julio, el valor más bajo de la gestión de Javier Milei y un registro que no se veía desde 2018. Sin embargo, factores locales e internacionales empujaron al indicador por encima de la barrera de las 500 unidades.

Fernando Camusso, director de Rafaela Capital, señaló que este repunte responde a una combinación de variables externas e internas del país. En el contexto internacional, la tasa del bono estadounidense a 30 años se ubica por encima del 5%, en máximos desde 2007. Según explicó, cuando el piso de tasa libre de riesgo global asciende, reducir el riesgo país resulta más complejo para cualquier economía emergente. “Cuanto más sube ese piso global, más rápido tiene que mejorar la macroeconomía argentina solo para sostener el mismo nivel de spread y mucho más para seguir comprimiéndolo”, explicó.

En paralelo, pesa un componente doméstico que explica la mayor caída de los activos locales frente a sus pares regionales. “Ahí pesa la proximidad del calendario electoral de 2027”, puntualizó Camusso, quien detalló que las tasas implícitas (forward) para deuda de corta duración operan en niveles del 15% anual. “Estos son cercanos al pico que hubo durante el ‘caso Adorni’, el momento políticamente más difícil del año, por lo que “el mercado ya le está asignando a octubre de 2027 un nivel de riesgo similar”, explicó.

Esto se refleja en los bonos en moneda local de mayor horizonte: “Sube el costo de fondeo y sube el riesgo político al mismo tiempo, y los instrumentos en pesos reciben las dos presiones juntas”.

El mercado mira con atención la situación política, de cara a las elecciones presidenciales de 2027 STRINGER – AFP

Por su parte, Pedro Siaba Serrate, Head of Research & Strategy de Portfolio Personal Inversiones (PPI), observó que el riesgo país rebotó cerca de 120 puntos tras el pago de vencimiento de los títulos surgidos de la última reestructuración de la deuda a principios de julio. De esta manera, los títulos del tramo largo de la curva soberana volvieron a estar en doble dígito, en un contexto en el que las tasas largas de libre riesgo también aumentaron.

Igualmente, hizo hincapié en que los “factores idiosincráticos” son los que impulsan su suba. “Los bonos argentinos presentaron un desempeño inferior al de sus comparables, lo cual señala que la agenda local está detrás de la sangría”, detalló.

En sintonía, Andrés Reschini, titular de F2 Soluciones Financieras, advirtió sobre la incertidumbre del mercado en torno a la sostenibilidad cambiaria frente a la debilidad de la deuda y las acciones. “Sigue costando mantener un peso estable con tasas bajas y eso no es bueno para la actividad”, señaló. Esto se evidenció cuando los títulos locales operaron a contramano de la mejora global generada por anuncios de recompra del Tesoro estadounidense este miércoles. A su vez, pesa el temor del mercado a un movimiento pendular en la conducción política de cara a 2027.

La evolución entre el índice de bonos de mercados emergentes EMB y el riesgo país de Argentina entre enero y agosto de 2026, evidencia que ambos indicadores suelen moverse en sintonía hasta divergir recientemente por factores localesF2 Soluciones Financieras

¿Hasta dónde puede llegar el riesgo país y qué variables pueden marcar un techo?

Para Camusso, es difícil poner un límite preciso a la suba del riesgo país. Sin embargo, evaluó que podría seguir elevándose en las próximas semanas si sigue la presión por las expectativas electorales sin una “señal clara de despeje político”. A su vez, determinó que le podría poner un freno que las tasas largas globales encuentren un techo y aflojen, sumado a una mayor claridad electoral que reduzca la incertidumbre y un ancla fiscal sólida sin sobresaltos.

Reschini coincidió en que el rendimiento de los bonos argentinos podría recuperarse a partir de mejoras en la actividad en los sectores más demandantes de mano de obra, mayor confianza en el Gobierno y señales políticas que influyen en las chances del oficialismo en las elecciones de 2027. En el frente externo, puede influir un clima más favorable en la Bolsa de Brasil, además de una caída de tasas de bonos del Tesoro americano.

Datos que den señales de mejoras en la actividad podrían ayudar a frenar el riesgo país

“Es probable que la tendencia persista”, puntualizó Siaba Serrate, aunque estima que se irá “suavizando”. Se lo adjudicó a que “el mercado está focalizado en cualquier noticia que apunte a mejorar la percepción del votante de cara a 2027”. No obstante, no prevé mejoras en el corto plazo al no divisar catalizadores inmediatos que eliminen los temores actuales en un contexto de cautela sobre la microeconomía y el apoyo a la administración actual.