La industria y la construcción corrieron suerte dispar en junio, luego de haber mostrado ambas un resultado positivo en el mes previo. Esta vez, la actividad manufacturera creció 0,9% respecto de mayo, mientras que las obras cayeron 4%.
Estos resultados se dan en un contexto en el que ambos sectores han mostrado durante todo el año un comportamiento inestable –que los analistas describen como un movimiento en forma de “serrucho”– y en el que ninguno de los dos puede consolidar una recuperación.
Los datos fueron publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), en sus habituales Índice de Producción Industrial Manufacturera (IPIM) e Indicador Sintético de la Actividad Económica (ISAC).
En esos documentos también se informó que en la medición interanual, la industria creció 2% y las obras, 4%. Asimismo, en el acumulado del año, la actividad manufacturera exhibe una caída de 2,2%, mientras que la de la construcción registra un crecimiento de 2,8%.
En el caso de la industria, estas cifras se conocen justo cuando se produjo un contrapunto entre el Gobierno y la Unión Industrial Argentina (UIA). Ante unas declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, que hizo referencia a “los tarados que hablan de la industria”, el presidente de la entidad fabril, Martín Rapallini, señaló: “No son declaraciones felices que lleven al diálogo”. Y agregó: “Defender a la industria no es incompatible con defender la estabilidad macroeconómica, la baja de la inflación y el equilibrio fiscal”.
En respuesta, el viceministro de Economía, José Luis Daza, publicó un extenso posteo en su cuenta de la red social X, en el que, entre otras cosas, dijo: “Estimado @MRappallini, lo que dijo Toto no es un argumento en contra de la industria. Es un argumento en contra de quienes sostienen que ese modelo era una política proindustria. Es una verdad”.
El propio Caputo reposteó el mensaje de Daza en su cuenta de X y enfatizó: “Es exactamente como dice @JoseLuisDazaAR. Jamás dije tarados a los industriales, sino a los que defienden el modelo anterior, que lo único que hizo crecer fue el déficit, y con ello, la inflación y la pobreza”.
El Indec destacó que en junio nueve de las 16 divisiones de la industria manufacturera presentaron subas interanuales. En orden a su incidencia en el nivel general, se registraron subas en “Alimentos y bebidas”, 6,2%; “Sustancias y productos químicos”, 11,0%; “Industrias metálicas básicas”, 11,8%; “Madera, papel, edición e impresión”, 8,4%; “Refinación del petróleo, coque y combustible nuclear”, 3,4%, entre otros.
El economista Federico González Rouco, de la consultora Empiria, señaló que no son buenos resultados. “Más allá de ser un mal dato, lo que más preocupa es la enorme volatilidad, que lo que marca, en definitiva, es un estancamiento. Es este famoso serrucho del que hablamos hace mucho tiempo”, analizó.
En lo que respecta a la industria, González Rouco comentó que, a diferencia de la construcción, directamente cae en el acumulado de seis meses del año. “En el primer semestre, cayó 2%, lo que no es poco. Además, esto muestra que los buenos meses no alcanzan para recuperarse de los malos. Y demuestra también que todos los sectores están muy complicados”, opinó el economista.
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