Por los ingresos que percibieron en marzo de este año, 883.969 asalariados y 171.462 jubilados de los diferentes regímenes previsionales del país tuvieron descuentos en concepto del impuesto a las ganancias. Los datos fueron aportados a LA NACION por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), en respuesta a una solicitud hecha a través del procedimiento de acceso a la información pública.
De esa manera, fueron 1.055.431 las personas con retenciones del tributo, ya sea de sus remuneraciones por el trabajo realizado o de sus haberes previsionales. Ese número representa un aumento de 1,7% respecto del correspondiente a los ingresos percibidos en el tercer mes de 2025. Subió, en concreto, un 0,34% la cantidad de asalariados y un 21,6% la de jubilados, por razones que tienen que ver principalmente con la variación de los ingresos y de la composición del universo de personas alcanzadas (ya que no hubo modificaciones normativas y el esquema vigente del tributo se va ajustando por inflación).
Si la comparación se hace respecto de marzo de 2024, la cifra de empleados con retenciones se multiplicó por 3,5 y la de jubilados, por 25,6. En aquel mes estaba vigente la reforma de la ley que, en plena campaña electoral, había promovido el entonces ministro de Economía y candidato a presidente Sergio Massa, para hacer que muchas personas dejaran de tributar. Fueron, en aquel entonces, 260.402 los alcanzados: 253.712 asalariados y 6690 jubilados.
El aumento del número en los últimos años se debe a la instrumentación de otra reforma legal, la aprobada en 2024 a propuesta del actual Gobierno, que provocó que muchos empleados volvieran a tributar. En el último año, la cantidad de “retenidos” se mantuvo relativamente estable. Y la cuestión vuelve a estar ahora en agenda, a propósito de la inclusión de una recomendación del Fondo Monetario Internacional (FMI) en su último staff report sobre la Argentina.
Según los técnicos del Fondo, más allá de la reforma legal de 2024, que disminuyó muy significativamente los ingresos mínimos para empezar a tributar, lo aconsejable sería “reducir el umbral para que al menos el 20% de los trabajadores paguen Ganancias (como en 2019)”. El organismo sostiene que eso permitiría recaudar alrededor del 0,4% del PBI. Claro que, por el otro lado, haría caer el ingreso de muchos hogares -los de alrededor de un millón de personas-, nada menos que en medio de un escenario de caída general del poder adquisitivo.
La cantidad de asalariados que tributaron en marzo de este año equivale a alrededor del 9% de los empleados en relación de dependencia, si se considera a los del sector público y a los de empresas privadas, de acuerdo con la estadística publicada por la Secretaría de Trabajo, sobre la base de datos del sistema previsional.
En rigor, marzo de 2024 no fue el mes en el cual, por efecto de la ley aprobada en el año previo, menos personas fueron alcanzadas por Ganancias. En enero de 2024, el tributo había afectado solo a 187.054 personas (182.836 dependientes y 4218 jubilados), en tanto que en los meses siguientes la suba nominal de ingresos fue provocando que más contribuyentes quedaran alcanzados, siempre según datos oficiales de la agencia ARCA.
A mediados de aquel 2024 dejó de regir la ley 27.725 que, con un esquema bastante cuestionado por especialistas tributarios, había liberado del impuesto a cientos de miles de personas, en el marco del llamado “plan platita”, que buscaba votos para el peronismo.
En enero de 2025, ya con varios meses de aplicación de una nueva reforma impulsada por el gobierno de Javier Milei, el número de personas con retenciones superó el millón, algo que no había ocurrido desde agosto de 2023. Si se observa la estadística desde enero de 2020, la cantidad récord de “retenidos” se dio en diciembre de ese año caracterizado por la pandemia de Covid-19, con 2.425.880 personas alcanzadas por el tributo, de las cuales 2.036.077 estaban bajo relación de dependencia.
Esta última cifra equivalía al 22% del total de asalariados, un índice en línea con lo pedido ahora por el FMI. Y un índice al cual en aquel momento se fue llegando por la desactualización del esquema impositivo frente a la inflación.
El esquema actual
La cifra de personas alcanzadas en marzo último (mes al que corresponde el dato oficial más reciente) es algo superior a la de febrero y, a la vez, resulta similar a la del promedio mensual del segundo semestre de 2025, de 1.054.682 personas.
El esquema actual, regido por la ley 27.743 aprobada en 2024, prevé que cada año se apliquen dos actualizaciones por inflación, tanto de los salarios más bajos alcanzados por Ganancias (por la suba de la llamada ganancia no imponible y de una deducción general), como de todas las variables incluidas en el cálculo.
Esos reajustes se implementan semestralmente y con un rezago, por cuestiones técnicas vinculadas a la letra de la ley votada por el Congreso y de sus reglamentaciones. Ese rezago en la actualización explica por qué, por ejemplo, con los salarios percibidos en enero de este año hubo 1.062.085 asalariados con descuentos del impuesto, un número que cayó en febrero a 831.973, al implementarse el reajuste por inflación del período con un efecto retroactivo a lo percibido en enero.
Según la información proporcionada a LA NACION por ARCA, el total retenido por los ingresos cobrados en marzo pasado fue de $604.851 millones. Por los salarios de empleados, la recaudación total del organismo fue de $579.594 millones y por los haberes de jubilados, de $25.257 millones.
La ley 27.743, de Medidas Fiscales Paliativas y Relevantes (propuesta por el actual Gobierno), provocó en 2024 un aumento de la cantidad de personas retenidas, aunque no en la magnitud de la cual se hablaba durante el debate en el Congreso. Con el cambio, volvieron a permitirse las deducciones por cónyuge y por hijos, algo que no se permitía en el esquema de la reforma hecha en el gobierno de Alberto Fernández. También volvieron a habilitarse -con límites predefinidos- las deducciones por varios gastos, como los de atención médica o los de la educación de los hijos. Eso puede haber provocado una amortiguación del efecto de la baja del piso de ingresos para tributar.
Quiénes tributan ahora
Durante el actual primer semestre de 2026, el impuesto a las ganancias alcanza a los empleados con un salario neto superior a $2.490.038, que equivale a una remuneración bruta de $3.000.045, si no tienen familiares a cargo, ni aplican deducciones por gastos. Si se declaran deducciones por dos hijos menores de 18 años, el piso salarial para tributar es de $2.897.848 (neto) o $3.491.384 (bruto). Y, por citar otro ejemplo, si además de dos hijos se deduce a la persona cónyuge (prácticamente no debe tener ingresos propios), el salario neto más bajo para el descuento de Ganancias es de $3.302.179.
En el caso de los jubilados, rige un ingreso mínimo especial para quedar alcanzado por Ganancias, siempre que se cumpla con ciertas condiciones, como la de no tener un patrimonio alcanzado por el impuesto a los Bienes Personales. Según la ley, ese mínimo equivale al haber mínimo de la Anses multiplicado por ocho. En el actual mayo, la cifra es de $3.145.393. Ese es el ingreso neto piso para tributar, si no se declaran deducciones. Se trata de un importe que se actualiza mes a mes.