Un hombre de nacionalidad colombiana que estaba prófugo de la Justicia y con pedido de captura internacional por haber presuntamente participado del crimen del candidato a presidente de Colombia, Miguel Uribe Turbay, fue detenido este martes en la ciudad de Buenos Aires cuando se acercó a un tribunal para acordar la pena en un juicio abreviado por un robo de auto protagonizado en el distrito porteño.
Según pudo saber LA NACION, el acusado, identificado como Brayan Ferney Cruz Castillo —de 30 años—, cayó en el marco de un operativo conjunto de la División Seguridad y Custodia del Poder Judicial de la Policía Federal Argentina (PFA) y la División Investigación Federal de Fugitivos y Extradiciones que pertenece al departamento que tiene la Interpol en la Argentina.
La aprehensión por el delito de magnicidio se produjo a partir de una investigación del Área de Casos Complejos de la Unidad Fiscal Corrientes, a cargo de la fiscal general Tamara Ahimará Pourcel, con la intervención del auxiliar fiscal Juan Martín Mariño Fages. Cruz Castillo quedó detenido a disposición del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N.º 12, a cargo de Julián Ercolini, que intervendrá en el trámite de cooperación internacional y el eventual proceso de extradición.
Hasta el momento, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, no se pronunció sobre la detención.
De acuerdo con la investigación desarrollada en Colombia, el atentado habría sido ejecutado por una estructura criminal organizada con intervención de múltiples actores. Fue en ese marco que surgieron indicios de que Cruz Castillo podría haber tenido participación en aspectos logísticos del hecho, así como también de su eventual ingreso a la Argentina, a partir del análisis de direcciones IP que lo ubicaban en el país, informaron fuentes judiciales a LA NACION.
Ante ello, la fiscalía dispuso profundizar las tareas investigativas en coordinación con la Unidad Fiscal Especializada en Criminalidad Organizada (Ufeco) y encomendó diligencias al “Escuadrón Buenos Aires” de Gendarmería.
Como parte de la investigación, se requirió información a la Dirección Nacional de Migraciones para detectar si Cruz Castillo había ingresado a Argentina. El organismo informó que el imputado se encontraba en situación irregular en el país y que, además, tenía una orden de expulsión vigente, originada tras un hurto automotor en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Los investigadores avanzaron y establecieron contacto con la fiscalía interviniente en ese expediente porteño, la cual informó que este 20 de abril de 2026 el imputado había aceptado suscribir un acuerdo de juicio abreviado ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N.º 28. Finalmente, Cruz Castillo fue detenido en los tribunales de la calle Paraguay al 1500 de la Capital Federal.
De acuerdo con la notificación roja que emitió la sede que tiene Interpol en Bogotá, el colombiano está sospechado de ser el presunto responsable de la planeación y ejecución de un atentado terrorista contra Uribe Turbay. Se cree que, en complicidad con otras personas, el 3 de junio de 2025 instaló un artefacto explosivo con una base magnética en un vehículo oficial que pertenecía a la custodia del candidato presidencial. Si bien este hecho no prosperó, agregaron las fuentes, se investigó. Luego, el 7 de junio, Uribe Turbay fue nuevamente atacado y murió dos meses después.
La investigación gira en torno a que Cruz Castillo y sus cómplices habrían estado realizando durante varios días previos al magnicidio labores de inteligencia a los lugares de entrada y salida del vehículo para colocar el artefacto explosivo.
El precandidato presidencial y senador colombiano Uribe Turbay, de 39 años, fue baleado en junio de 2025 cuando hacía campaña en el occidente de la capital colombiana. Falleció dos meses después tras no recuperarse de las heridas.
Las autoridades colombianas ofrecieron una recompensa de 3000 millones de pesos (unos 740.000 dólares) por información que permita identificar y capturar a los responsables del magnicidio. Estados Unidos, Inglaterra y Emiratos Árabes apoyan a Colombia en la investigación.

Conocida la noticia del deceso del legislador, el presidente Petro había dicho en un mensaje en su cuenta de X que la investigación debía profundizarse y sostuvo que su gobierno no persigue a la oposición. “Estamos tristes, nos duele la muerte de Miguel, como si fuera de los nuestros. Es una derrota. Cada vez que cae un colombiano asesinado es una derrota de Colombia y de la vida”, sostuvo entonces el mandatario izquierdista.