La inflación volvió a registrar una desaceleración por segundo mes consecutivo desde el pico de marzo y tras 10 meses previos difíciles para los precios: marcó 2,1% en mayo. Además, fue una variación mejor a la esperada por el mercado, pese a que aún no logró perforar el piso de 2% mensual.
La suba de los precios acumuló un 14,7% en cinco meses y la medición interanual se aceleró: pasó del 32,4% al 33,2% (en mayo de 2025 el IPC había sido 1,5%).
Por su parte, la inflación núcleo rompió el piso de 2%, y registró un 1,9%, cuatro décimas menos que en abril (2,3%).
Los mayores incrementos estuvieron en la división Comunicación (3,4%), como consecuencia de los aumentos en servicios de telefonía. Le siguió Educación (2,9%). Los alimentos subieron 2,5%, según el Indec, y, de hecho, hubo algunas bajas en cortes de carne y retrocesos de hasta 25% en frutas, pero subas en verduras que superaron el 60%, como pasó con el tomate. La menor alza fue la de la ropa y el calzado, que en el mes avanzó apenas un 0,3%.
Se trata de una noticia que amplifica las buenas nuevas que llegan desde el mercado financiero, sobre todo en momentos en que la actividad económica sigue mostrando un andar muy volátil y la política está envuelta en una crisis alrededor del escándalo del jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
El Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM), una encuesta que engloba a los principales actores del sector privado y que es elaborada por el Banco Central, esperaba un 2,3% para mayo. La inflación ya había mostrado una desaceleración en la Ciudad de Buenos Aires (caída de cinco décimas), que había registrado un 2,1%.
El REM espera que la inflación continúe su camino descendente y que sea 2,1% en junio. Recién a partir de agosto podría comenzar con un uno adelante, aunque algunos analistas creen que este mes puede dar la sorpresa. Para el año, la encuesta prevé una inflación del 30,5%, levemente por debajo de la que marcó en 2025 (31,5%), pero lejos de la prevista por el equipo económico en la ley de presupuesto (10,1%). De hecho, en los primeros cuatro meses del año ya se superó la meta oficial.
Vale recordar que el cuarto kirchnerismo, que encabezaron Alberto Fernández y Cristina Kirchner, terminó su mandato en 2023 con una inflación de 211,4%, la variación más alta en más de tres décadas en la Argentina.
“VAAAAAAAAMOOOOOO TOTO Inflación al consumidor 2,1%, mientras la núcleo logra quebrar el 2%, cayendo al 1,9%”, posteó el presidente Javier Milei apenas el Indec publicó el índice de precios al consumidor.
“Al igual que en el caso del nivel general, la inflación núcleo fue la menor en 8 meses. Las divisiones Prendas de vestir y calzado y Equipamiento y mantenimiento del hogar registraron una variación de 0,3% y 1,4% mensual, respectivamente”, dijo el ministro de Economía, Luis Caputo. “Con relación a mayo de 2025, la variación fue de 12% y 23,5%, 21,2 puntos porcentuales [p.p.] y 9,7 p.p. por debajo de la suba en el nivel general. La media móvil de tres meses de la inflación, cuya evolución permite analizar el proceso de desinflación suavizando la volatilidad intermensual, disminuyó por segundo mes consecutivo. La Canasta Básica Alimentaria (CBA) y la Canasta Básica Total (CBT) registraron un incremento de 2,4% y 2% mensual, respectivamente”, cerró el funcionario.
El último reporte del staff del Fondo Monetario Internacional (FMI) alertó que la metodología del número oficial de inflación está desactualizada porque la actual canasta de consumo es menos representativa. Además, dijo que es necesaria una nueva ley para regular el marco normativo del organismo estadístico. “La prolongada demora en la actualización del IPC ha dejado la metodología desactualizada y menos representativa de la actual canasta de consumo”, avisó el Fondo en el staff report que avaló la segunda revisión del Programa de Facilidades Extendidas (EFF, según las siglas en inglés) que el organismo multilateral tiene con la Argentina.
La desaceleración de la inflación, además de estar apuntalada por el orden macroeconómico que impulsa el oficialismo, se ayuda de la decisión oficial de contener el mayor costo de importar gas natural licuado (GNL) durante el invierno, además del «buffer» de YPF para, tras un alza de 1% de la nafta el mes pasado, limitar la suba del precio de los combustibles por la crisis del petróleo derivada de la guerra entre Estados Unidos e Irán en Medio Oriente.
El ministro de Economía había afirmado en el IAE Summit días atrás que la inflación volvería a mostrar una tendencia descendente. “Va a ir hacia la baja”, dijo el funcionario, que admitió la volatilidad de la actividad. También dijo en ese mismo encuentro que el salario todavía “tiene que recuperar”. En un contexto de aceleración de los precios desde fines de 2025 y hasta el primer trimestre de este año, los sueldos vienen perdiendo con la inflación desde hace siete meses, lo que configuró, como dijo el Presidente, un primer trimestre “complicado” en el arranque de 2026.
“Hoy la inflación retorna a su sendero descendente como consecuencia de todo el trabajo previo que habíamos hecho”, había dicho Milei en el IAEF, la última vez que habló del tema. “Es decir, todo sucedió debido a los fundamentos sólidos del programa que les expliqué el año pasado. Porque si no hubiéramos hecho el ajuste más grande de la historia, pagando la deuda al contado y recapitalizando el Banco Central, hoy la historia sería otra”, aclaró.
La mirada de los analistas
“Es el menor número desde septiembre pasado”, dijo el economista Camilo Tiscornia. “Más destacable aún es que la núcleo dio 1,9%, también la menor desde septiembre. Es un dato interesante”, agregó el director de C&T.
“Después, en el comportamiento por rubros, Comunicación es lo que más subió y lo que menos, la ropa. Con la ropa y en la parte de Equipamiento y Mantenimiento del Hogar, creo que el Hot Sale tuvo influencia. Luego tenés Alimentos y bebidas no alcohólicas en 2,5%, con mucho peso de las verduras. Esto está muy en línea con lo que nosotros habíamos anticipado con nuestro indicador. Lo que estamos viendo en lo que va de junio, iría incluso un poco más de moderación con los datos de la primera semana”, explicó.
“El número estuvo en línea con lo esperado”, dijo el economista Fernando Marull. “Alimentos y bebidas aflojó y los [precios] regulados dieron bajo, un 2,5%. Eso es porque básicamente ayudó que no subió la carne, que pasó el efecto tarifas y naftas, y compensó un poquito verduras. Fue positivo. Sorprendió un poco al mercado, que esperaba 2,3%. Para junio no cambiamos la proyección de 1,9%”, estimó Marull.
“La inflación de mayo deja una señal muy positiva. El IPC avanzó 2,1% mensual, por debajo de lo que esperaba el mercado, y confirmó que el proceso de desinflación sigue en marcha. De hecho, el dato resulta muy favorable si consideramos que durante el mes hubo ajustes en precios regulados y aumentos estacionales que ejercieron presión sobre el índice general”, dijo Santiago Casas, economista jefe de EcoAnalytics.
“Lo más destacable fue la inflación núcleo, que se desaceleró al 1,9% mensual y perforó el umbral del 2% por primera vez desde septiembre. Es un dato relevante porque permite mirar más allá de factores transitorios y muestra que la desaceleración de precios continúa extendiéndose al resto de la economía. Incluso con Alimentos y bebidas creciendo 2,5% mensual, la inflación subyacente volvió a moderarse”, agregó. “Si esta dinámica logra sostenerse en los próximos meses, debería contribuir a una recuperación gradual del salario real, el crédito y el consumo”, cerró el especialista.