Trabajando Sueños concretó el primer puesto laboral efectivo para siete postulantes

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La primera edición del programa de inclusión laboral Trabajando Sueños dejó como resultado el trabajo efectivo para siete personas que se habían postulado para un puesto. Para conseguirlo, cada uno pasó por un proceso de entrenamiento y rutina laboral por seis meses con un acompañamiento técnico por parte de los equipos profesionales de la Dirección de Personas con Discapacidad.

Este proceso comenzó en el 2025 y ahora, quedaron efectivos o contratados por las empresas donde realizaron estos «primeros pasos». La cifra es destacable ya que para buena parte de los participantes de esta política de Estado representa el primer trabajo formal.

El grupo de trabajadores efectivos está integrado por: Carla Araoz (de 31 años) que ahora es moza del Square Café Restó; Valeria Díaz (47 años) que se incorporó al Jockey Club San Juan para hacer tareas generales y de limpieza; Marisa Caminos (50 años) que fue contratada para dar los talleres de arte y manualidades a las personas mayores que residen en el Geriátrico Querencia; Pedro Balmaceda (24 años) que es parte del equipo de los depósitos y logística del reparto en sucursales en Portho; Victoria Roel (26) quien junto a Daniel Ceferino Molina (52) son repositores en sectores como verdulería, lácteos y comestibles en Supermercado Don Eduardo. También Ezequiel Ridolfi (22 años) que trabajó para armar el turnero para el Registro Civil del CIDI en la oficina de la Secretaría de Transformación Digital y Modernización del Estado. Ahora fue contratado para incorporar nuevas funciones y mejorar el sistema.

El programa Trabajando Sueños consiste en la gestión e intermediación del organismo público entre quienes están en la búsqueda de cubrir puestos laborales reales y personas con discapacidad que pretenden incorporarse al mercado laboral. El objetivo es que los interesados tengan condiciones igualitarias de trabajo y que puedan integrarse al plantel en entornos de trabajo respetuosos y empáticos. De hecho, concluido el período de entrenamiento de 6 meses, los empleadores pueden continuar la relación laboral a su cargo.

Para ello se armó, por primera vez, una base de datos provinciales de personas con discapacidad, de entre 18 y 65 años, con el Certificado Único de Discapacidad vigente, con disponibilidad e interés en la inclusión laboral. En ese registro hay unas 486 personas inscriptas y de allí se ofrecen los perfiles y talentos que pueden cubrir las vacantes que tienen empresa, organismos e inclusive dependencias gubernamentales. De ellas 129 realizaron diferentes prácticas laborales, incluidas las 61 que participaron en los entrenamientos puntuales por los que recibieron un aporte laboral a cargo del Ministerio de Familia y Desarrollo Humano. El resto, fue parte de contrataciones eventuales en eventos como la Fiesta Nacional del Sol, Colonias de Verano o Ironman.

A partir de abril, se abre una segunda instancia del programa, renovando los cupos y los interesados. según tres líneas de acción específicas:
Línea A: Entrenamientos en empresas y organismos para cubrir puestos de entrenamiento por 6 meses. Hay un cupo de hasta 60 personas.
Línea B: Inclusión en eventos provinciales para cubrir puestos específicos. Son tareas rentadas con una duración variable según el evento.
Línea C: Consultoría gratuita para empresas para fomentar la contratación directa, a partir de la búsqueda y selección de los mejores perfiles de la base de datos para una inserción laboral efectiva y duradera.

Durante el 2026, se amplió el rango etario hasta los 65 años para ser postulante (antes era hasta los 55) y se aumentó un 75% el monto que recibe cada trabajador respecto del año anterior.