ROMA.- Al día siguiente de haberse despegado de su amigo estadounidense, Donald Trump, al considerar “inaceptable” su ataque en su red social contra el papa León XIV y a solidarizarse con él, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, dio este martes un paso más en el distanciamiento: en lo que significó un giro de su política exterior, anunció la suspensión de la renovación “automática” de un acuerdo de Defensa con Israel, máximo aliado de Washington.
“Ante la situación actual, el gobierno ha decidido suspender la renovación automática del acuerdo de defensa con Israel”, hizo saber Meloni al margen de una visita que hizo a una feria de vinos en la ciudad de Verona, en el nordeste de Italia.
Este acuerdo tiene como objetivo fomentar los acuerdos comerciales con Israel, especialmente en el sector de la defensa, y facilitar la investigación y el desarrollo militar. Inicialmente aprobado en 2005, se renovaba automáticamente cada cinco años. Tal como destacó el Corriere della Sera, la suspensión marca, por lo tanto, “una señal política” contra los ataques y las incursiones llevadas a cabo por el ejército israelí en el Líbano contra el grupo pro-iraní Hezbollah, donde tropas italianas que componen el cuerpo de paz de la Unifil fueron recientemente víctimas de ataques.
La suspensión del memorando con Israel se formalizó mediante una carta enviada por el ministro de Defensa italiano, Guido Crosetto, a su homólogo Israelí, Israel Katz.
El gobierno israelí trató de minimizar la disruptiva decisión de Meloni diciendo que no iba a tener ningún efecto práctico, según la agencia ANSA. Un vocero del Ministerio de Asuntos Exteriores, en efecto, reaccionó afirmando que “no tenemos un acuerdo de seguridad con Italia, sino solo un memorando que nunca ha tenido contenido concreto”.
El acuerdo, compuesto por 11 artículos, sirve como marco para las relaciones de defensa entre ambos estados, recordó el Corriere della Sera. El artículo 3 establece los principios que rigen la cooperación entre las partes, la cual se desarrollará, entre otras cosas, mediante: reuniones de ministros de Defensa o sus representantes, intercambio de información y experiencias de interés mutuo en materia de defensa, realización de ejercicios conjuntos, invitación de observadores, intercambio de información y actividades culturales, y escalas de unidades navales y aeronaves en puertos. Las partes fomentarán la investigación, el desarrollo y la producción en el sector militar de sus respectivas industrias.
Como no podía ser de otra manera, la oposición de centroizquierda aplaudió la decisión de suspender este acuerdo de Meloni -acusada de tener una línea sino ambigua, más bien pro-israelí-, que consideró, de todos modos, tardía.
“¿Tanto tiempo tenía que pasar? Llevamos tiempo reclamando esto, junto con otras fuerzas progresistas, porque la dignidad de este país también se mide por el respeto al derecho internacional”, planteó Elly Schlein, líder del Partido Democrático, el principal de la oposición de centroizquierda. “Ahora se necesita coherencia: Italia debe dejar de obstaculizar la suspensión del acuerdo de asociación entra la Unión Europea e Israel, sobre el que existe un creciente consenso entre los Estados miembros. Se requieren medidas concretas para detener los bombardeos indiscriminados, la ocupación ilegal y el desmantelamiento del Estado de derecho”, reclamó.
Coincidió el expremier Giuseppe Conte, líder del Movimiento Cinco Estrellas: “La suspensión del acuerdo militar entre Italia e Israel, anunciada recientemente por el gobierno, se produce con una demora grave e imperdonable, tras la muerte de más de 70.000 palestinos. Pero sin duda es una buena noticia”, escribió en sus redes sociales Conte, que, además, consideró esta medida como una consecuencia de la derrota que sufrió la coalición de derecha de Meloni en un referéndum sobre la justicia que tuvo lugar a fines de marzo.
“Los votos y la participación electoral son fundamentales. Donde dos años y medio de genocidio y guerras ilegales no fueron suficientes, su voto se hizo notar, el voto de 15 millones de personas que dijeron no a las políticas del gobierno”, remarcó. “Tras la contundente derrota electoral, el gobierno de Meloni, cada vez más en dificultad, se ve obligado a retractarse del obtuso ‘NO’ con el que bloqueó nuestras demandas para rescindir esos acuerdos con Israel. Debemos seguir presionando: ¿cuándo se impondrán las sanciones?”, se preguntó.
Al margen del anuncio, al hablar con la prensa al margen de la feria de vino de Verona, Meloni confirmó su respaldo a León XIV en su cruce con Trump. Ante una pregunta sobre si el mandatario tenía que pedirle disculpas, la premier contestó: “lo que dije es lo que pienso. Las declaraciones sobre el Pontífice fueron inaceptables. Expreso mi solidaridad al papa León”, reiteró.
Del otro lado del Atlántico, su amigo y magnate, no ocultó su malestar ante el paulatino distanciamiento de la premier italiana, que en las últimas semanas dijo claramente que no iba a involucrar al país en la guerra lanzada por él, junto a Israel, contra Irán.
En una breve entrevista con el Corriere della Sera, Trump aseguró estar “shockeado” por lo anterior. “¿A ustedes italianos les gusta que su primera ministra no esté haciendo nada para obtener el petróleo? ¿Le gusta a la gente? No puedo imaginarlo. Estoy shockeado, pensé que tenía más coraje, pero me equivoqué”, dijo. “Ella dice simplemente que Italia no quiere involucrarse, pese a que Italia saca su petróleo desde allí, pese a que Estados Unidos es muy importante para Italia. No piensa que Italia debe involucrarse, piensa que Estados Unidos tiene que hacer el trabajo por ella”, agregó, ofuscado.
Preguntado sobre el categórico respaldo de Meloni al papa Léon, Trump tampoco ocultó su furia: “Es ella que es inaceptable, porque no le importa si Irán tiene un arma nuclear y que haría saltar por el aire a Italia en dos minutos si pudiera”, disparó, despechado.