Funcionarios del equipo del ministro de Economía, Luis Caputo, defendieron su toma de créditos hipotecarios del Banco de la Nación Argentina (BNA) en medio de la polémica por el acceso de miembros del Gobierno a esas líneas y aseguraron que accedieron en las mismas condiciones que cualquier cliente.
“Era la tasa más competitiva del mercado”, afirmó Felipe Núñez, director del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) y uno de los involucrados, al explicar por qué eligió esa opción de financiamiento.
Las declaraciones se dieron en el programa de streaming “Las Tres Anclas”, del canal ultraoficialista Carajo, donde tanto Núñez como el secretario de Finanzas, Federico Furiase, rechazaron que haya existido algún beneficio diferencial para funcionarios.
“Nosotros no hicimos nada ilegal ni inmoral. Fuimos como cualquier hijo de vecino a sacar un crédito, a la misma tasa y plazo que puede sacar todo el mundo que es apto”, sostuvo Núñez. Y agregó: “Elegimos el Banco Nación porque cobramos el sueldo ahí, somos clientes y ofrecía la tasa más competitiva del mercado”.
El funcionario remarcó que no hubo condiciones especiales: “No hubo ni tasa subsidiada ni tasa preferencial ni nada de todas esas cosas que se dijeron”. También señaló que los créditos implican un compromiso de largo plazo: “Nuestras familias se están endeudando a 30 años para comprar una casa”.
Por su parte, Furiase buscó despejar dudas sobre su situación particular. “En mi caso, saqué un crédito para segunda vivienda, a una tasa incluso más alta”, afirmó, en referencia a las versiones que circularon en los últimos días sobre la posibilidad de que el funcionario haya adquirido su tercera vivienda.
Ambos enmarcaron la discusión en un plano más amplio y defendieron el uso del crédito hipotecario como herramienta de acceso a la vivienda. “Es lo que hacen todos los países normales del mundo para acceder a una casa”, dijo Furiase.
En la misma línea, Núñez sostuvo que la difusión del tema puede tener un efecto positivo: “Demostró que el crédito hipotecario UVA es un gran producto para acceder a la casa, ampliar el mercado inmobiliario y profundizar el mercado de capitales”.
Los funcionarios también vincularon la reaparición de estos préstamos con el cambio de escenario económico. “La ventana del crédito hipotecario se abrió desde mediados de 2024 producto de la estabilización macroeconómica, la baja de la inflación y de las tasas”, afirmó Furiase. Y agregó que, tras años en los que los bancos financiaban mayormente al Estado, el crédito volvió a orientarse al sector privado.
En ese sentido, Núñez planteó que el fenómeno no se limita al mercado inmobiliario. “Antes no había crédito. Si uno ve lo que era Expoagro en 2024, era un cementerio. Hoy hay crédito en todos los segmentos”, señaló, y afirmó que el financiamiento “se duplicó en términos reales” en el último año.
Las declaraciones se dan en medio de cuestionamientos políticos y presentaciones judiciales por el otorgamiento de créditos a funcionarios, en un contexto en el que el BNA aseguró que no hubo trato preferencial y que los préstamos se otorgaron bajo condiciones objetivas.
Tras varios días de silencio, el directorio del banco estatal se presentó ante la Justicia y puso a disposición del juez Ariel Lijo y del fiscal Gerardo Pollicita la documentación de los casos cuestionados. Desde la entidad afirmaron que, tras auditorías internas, “no se detectó una sola irregularidad” y remarcaron que los préstamos cumplen con los requisitos establecidos.
El propio presidente Javier Milei y el ministro Caputo defendieron la operatoria en declaraciones públicas durante los últimos días y plantearon que la discusión debe centrarse en la legalidad de los créditos.
¿Cómo surgió la polémica?
La información se divulgó la semana pasada desde el sitio web “¿Cuánto deben?”, desarrollado por el programador Andrés Snitcofsky. Se trata de un visualizador que permite seguir la evolución mensual de las deudas reportadas por figuras públicas, con datos provenientes de la Central de Deudores del Banco Central de la República Argentina (BCRA), una base pública que registra el nivel de endeudamiento de todos los argentinos en el sistema financiero.
A partir de ese relevamiento comenzaron a circular nombres de funcionarios y dirigentes oficialistas con créditos hipotecarios de magnitud. Entre ellos figuran Felipe Núñez, con una deuda inicial de $373.000.000 (unos US$315.000) desde febrero de 2025, que se va actualizando; Furiase, con un pasivo de $367.059.000 (US$280.787) desde agosto de 2025; además, Pedro Inchauspe, director del Central, con $510.654.000 (US$345.492) desde diciembre de ese año.
También aparecen Juan Pablo Carreira (“Juan Doe” en la red social X), director nacional de Comunicación Digital y hombre a cargo de la Oficina de Respuesta Oficial, que tiene un crédito por $112.948.000 (US$76.417); Emiliano José Mongilardi, director de YPF, tomó $309.507.000 (US$207.766); y los diputados de LLA Alejandro Bongiovanni, Mariano Campero y Lorena Villaverde mantienen deudas que oscilan entre los $230 millones y los $279 millones, según los distintos períodos relevados.