El BCRA adquirió alrededor de US$8846 millones en lo que va del año (hasta el jueves), en el que hilvana 92 compras consecutivas. Es el reflejo de un frente externo muy constructivo para el país tanto por el lado de la cuenta corriente como por el de la entrada de flujos financieros. La balanza comercial de abril (US$2.711 millones) explicó muy bien la dinámica positiva para las exportaciones, e importaciones más débiles de las previstas. Si el apetito global por activos de riesgo permanece intacto, esperamos más colocaciones de compañías y provincias en el mercado internacional (US$6.015 millones en el año) para profundizar la oferta de divisas.
¿Cerca de un cambio de tendencia?
La Argentina atraviesa un cambio paradigmático en su generación de valor. La heterogeneidad de la actividad económica refleja una transición de sectores menos productivos (pero intensivos en trabajo) a otros más productivos y focalizados en el sector transable de exportación. Para transitar ese camino de la manera menos dolorosa posible se requieren financiamiento y tiempo. El giro del gobierno permitió niveles más bajos y una menor volatilidad de la tasa de interés desde febrero. ¿Lo relevante? En las últimas semanas, aparecieron brotes verdes en el lado de la actividad y del crédito.
¿Qué pasará con la tenencia de bonos globales?
Creemos que los inversores residentes redujeron su tenencia de bonos soberanos (Ley NY) durante los primeros meses del año. De acuerdo con los últimos números del Banco Central, la distribución de dividendos por parte de las empresas alcanzó los US$1.544 millones a la primera semana de mayo. ¿Cuál es la relación? Como contrapartida, algunas compañías desarmaron posiciones adquiridas a modo de cobertura cambiaria entre 2022/23, para poder distribuir dividendos. Con el tiempo, esperamos que los jugadores locales recorten posiciones en globales, que hasta diciembre pasado representaban el 25,2% del stock total y en septiembre de 2020 eran solo el 8,6%.
Camino a la próxima licitación del Tesoro
El equipo de finanzas enfrenta vencimientos por $11 billones esta semana, en un contexto holgado para el programa financiero en pesos y para la estabilidad del tipo de cambio. Sin grandes motivos para buscar un refinanciamiento elevado, creemos que el Gobierno volverá a estirar la vida promedio de la deuda en moneda local. A modo de referencia, en las licitaciones de los últimos tres meses se colocaron títulos a un plazo promedio de 432 días frente a 168 días durante el primer bimestre del año. Es fundamental mantener la estabilidad de las tasas de interés también para cumplir este objetivo.