Los días de los astronautas en el Artemis II: del problema en el baño a “una vista impresionante”

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HOUSTON (AFP).— Los cuatro astronautas del programa Artemis II encendieron el jueves el motor de su nave y abandonaron la órbita terrestre, donde estuvieron por casi un día, para encaminarse hacia la Luna, una hazaña que la NASA no realizaba hace más de medio siglo.

“La humanidad demostró una vez más de lo que es capaz”, dijo el canadiense Jeremy Hansen poco después de que se realizara una de las maniobras más importantes de la misión. Se embarcó en este viaje junto a los estadounidenses Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch.

Durante casi seis minutos, la nave espacial Orion que los transporta generó el empuje necesario para salir de la órbita terrestre y ahora se aleja del planeta azul en dirección a su satélite natural.

Después de cinco décadas, los humanos volverán a la Luna(Foto: NASA)

Hansen describió “una vista impresionante” desde sus ventanas. “Nada te prepara para la emoción que te invade” en ese momento, confesó posteriormente su compañera Koch.

Durante una entrevista en directo concedida por la tripulación a televisoras y difundida a través de la señal oficial de la NASA, describió una Tierra “iluminada como si fuera de día y bañada por el resplandor de la Luna”.

Con este potente impulso, Artemis II se convierte en la primera misión tripulada al satélite natural desde el fin del programa Apolo en 1972.

La presencia humana en el espacio se había limitado, hasta entonces, a las inmediaciones de la Tierra, principalmente a la Estación Espacial Internacional (EEI).

Situada a más de 384.000 kilómetros de distancia, la Luna está 1000 veces más lejos de la Tierra que la EEI, por lo que tardarán entre tres y cuatro días en llegar a ella. La tripulación no posará la nave allí sino que orbitará el cuerpo celeste, pasando por detrás de su cara oculta el lunes antes de regresar al planeta el 10 de abril.

En esta ocasión, la tripulación batirá un récord al convertirse en la que se haya aventurado más lejos en el espacio. Su trayectoria se determinó para que la nave fuera atraída por la gravedad de la Luna y luego regresar directamente a la Tierra, sin propulsión adicional. Ese cálculo tiene una desventaja: una vez iniciado el impulso principal, no hay vuelta atrás. Para regresar a la Tierra, Orion deberá llegar primero a la órbita de la Luna y volver, en un viaje de varios días.

“A partir de ahora, las leyes de la mecánica orbital guiarán a nuestra tripulación a la Luna, la rodearán y la traerán de vuelta a la Tierra”, declaró Lori Glaze, científica de la NASA.

Lanzamiento de Artemis II NASA

Los astronautas llevan trajes que también funcionan como sistemas de supervivencia: en caso de una despresurización o fuga en la cabina, mantendrán el oxígeno, la temperatura y la presión adecuadas durante un máximo de seis días.

Para minimizar los riesgos, los astronautas a bordo realizaron una serie de pruebas cerca de la Tierra dentro de las 24 horas posteriores a su lanzamiento para garantizar la fiabilidad de su nave espacial, que nunca antes había transportado una tripulación.

Así celebraron los astronautas de la Estación Espacial Internacional el lanzamiento de Artemis II

Si bien surgieron algunos problemas técnicos imprevistos, incluido uno con el inodoro, todo se resolvió. “Me enorgullece llamarme ‘plomera espacial’“, bromeó Koch, quien se hizo cargo del asunto, desde la estrecha cabina de la nave, cuya transmisión se realizó en directo.

Flotando uno al lado del otro en este vehículo del tamaño de una furgoneta, los astronautas, sonrientes, aprovecharon el contacto para enviar un saludo a sus familiares.

Su misión, que acaba de comenzar, tiene como objetivo verificar que todo esté en orden para permitir el regreso de los estadounidenses a la superficie lunar, previsto para 2028, antes de que finalice el segundo mandato de Donald Trump.

Artemis II
(Jim WATSON / AFP)
JIM WATSON – AFP

El objetivo de la NASA es construir una base cerca del polo sur lunar, donde ningún ser humano estuvo jamás, y utilizar estas misiones lunares para preparar futuros vuelos a Marte.

Se trata de una empresa extremadamente compleja y costosa, que se lleva a cabo bajo la presión implícita de China, que también aspira a pisar la Luna para 2030.

“Esto no tiene nada de normal”, insistió el comandante Reid Wiseman desde el espacio. “Enviar a cuatro personas a 400.000 kilómetros de distancia es una hazaña hercúlea y apenas estamos empezando a comprender su magnitud”, expresó.

Este viernes -tras los chequeos correspondientes- los astronautas comenzaron el viaje al espacio profundo. En esta etapa, la tripulación realiza pruebas médicas, ensayos de RCP en microgravedad y revisiones del equipamiento médico de la nave.

Mañana se realizará una nueva corrección de trayectoria para refinar el rumbo lunar. Los astronautas estudiarán objetivos geológicos, y practicarán la toma de fotografías y observaciones que harán cerca de la Luna, detallaron desde la NASA.

Los astronautas de Artemis II, hoy 3 de abrilHANDOUT – NASA TV

Al día siguiente, la nave entrará en la región dominada por la gravedad de la Luna. La tripulación probará los trajes espaciales y se preparará para el sobrevuelo.

Ya en el día seis, el Orion pasará cerca de la superficie lunar, y los astronautas realizarán observaciones científicas y fotografías detalladas del terreno. Parte de este paso ocurre sin comunicaciones con la Tierra.

El emotivo video de NASA sobre el despegue de la misión Artemis II
El emotivo video de NASA sobre el despegue de la misión Artemis II

Horas después, la tripulación abandonará la esfera de influencia de la Luna y para arrancar el regreso a la Tierra. Se ejecutará la primera corrección de trayectoria de retorno y la tripulación tendrá un período parcial de descanso.

En el día nueve, la tripulación repasará los procedimientos de reentrada y amerizaje junto con pruebas finales del sistema de residuos y de prendas de compresión usadas para evitar mareos al volver a la gravedad terrestre.

Tras 10 días en el espacio, el 10 de abril la cápsula se separará del módulo de servicio y entrará en la atmósfera protegida por su escudo térmico. Los paracaídas frenarán la nave antes de amerizar en el océano Pacífico, donde será recuperada por equipos de rescate.