El secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, participó este viernes de la reunión del G7, en París, en medio de la creciente presión del bloque por un cese inmediato a los ataques contra objetivos civiles en Medio Oriente. En ese marco, el funcionario afirmó que Estados Unidos prevé terminar sus operaciones militares en Irán “en las próximas dos semanas”.
Tras haberse saltado el primer día de la reunión, Rubio mantuvo una jornada de conversaciones con sus homólogos de las principales democracias industrializadas en la abadía de Vaux-de-Cernay, a las afueras de París. Se trata del primer viaje al exterior del funcionario desde que Estados Unidos e Israel iniciaron la guerra contra Irán, con ataques aéreos el 28 de febrero, en los que murió el líder supremo iraní, Alí Khamenei.
La cumbre estuvo atravesada por la incertidumbre en torno a la estrategia de Washington en el conflicto, marcada por la postura ambivalente que ha exhibido la administración de Donald Trump.
En las últimas horas, el mandatario anunció que postergará el plazo dado a Irán para reabrir el estratégico estrecho de Ormuz y aseguró que suspenderá los bombardeos contra instalaciones energéticas del país hasta el lunes 6 de abril. El ultimátum llegó después de que Estados Unidos enviara un plan de 15 puntos para un cese al fuego, que el régimen iraní rechazó con una contrapropuesta de cinco ítems.
“Hemos tenido un intercambio de mensajes e indicios por parte del sistema iraní -lo que quede de él- sobre una disposición a hablar de ciertas cosas”, señaló Rubio a los periodistas en París tras las conversaciones del G7. “Todavía no la hemos recibido [por la respuesta]”, precisó.
Finalizado el encuentro, Rubio aseguró que Estados Unidos podría alcanzar sus objetivos en Irán sin recurrir a tropas terrestres y que esperaba que la operación concluya en cuestión de semanas, a pesar de los recientes despliegues de más fuerzas en la región.
“Cuando terminemos con ellos aquí, en las próximas dos semanas, estarán más debilitados de lo que han estado en la historia reciente”, sentenció Rubio.
De este modo, el funcionario sostuvo que Estados Unidos estaba logrando sus objetivos en la guerra -que, según él, consistían en destruir las capacidades de misiles y drones de Irán y las fábricas para producir esas armas, así como su Armada y su Fuerza Aérea- y esperaba concluir la operación en “semanas y no en meses”.
“Vamos por delante de lo previsto en la mayoría de ellos, y podemos alcanzarlos sin tropas terrestres, sin ninguna”, afirmó Rubio. También aclaró que los recientes despliegues de miles de soldados más en la región tenían como objetivo dar al presidente Donald Trump opciones para responder a contingencias en el conflicto, pero se negó a entrar en detalles operativos.
“En cuanto a por qué hay despliegues, en primer lugar, el presidente tiene que estar preparado para múltiples contingencias (…) Siempre vamos a estar preparados para ofrecer al presidente la máxima flexibilidad y la máxima oportunidad de adaptarse a las contingencias, en caso de que surjan”, justificó luego.
Por fuera del conflicto en Medio Oriente, Rubio dijo que a lo largo del encuentro también abordó junto a sus homólogos del bloque la situación en Cuba.
Entonces, indicó que la economía de la isla del gobierno comunista necesita cambiar y que eso no pasará si continúa el actual sistema de gobierno, agregando que los cortes de electricidad se deben al envejecimiento de las infraestructuras del país.
Finalizado el encuentro los países avanzaron en un comunicado final sobre la guerra en Medio Oriente en el que se pidió “un cese inmediato de los ataques” contra objetivos civiles.
“No puede haber ninguna justificación para el ataque deliberado contra civiles en situaciones de conflicto armado, ni para los ataques contra instalaciones diplomáticas”, se apuntó en el texto.
Así, los países “reafirmaron la necesidad absoluta de restablecer de forma permanente la libertad de navegación gratuita y segura en el estrecho de Ormuz”.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había amenazado con atacar instalaciones energéticas iraníes, pero posteriormente moderó esa advertencia para darle a Teherán más tiempo para las conversaciones que, según dijo, se estaban llevando a cabo.
El cónclave en París se sucedió en medio de la incertidumbre por la reacción de Irán a la propuesta norteamericana.
En las últimas horas, una fuente al tanto de las negociaciones entre ambos países, sugirió que Irán daría a conocer este viernes su respuesta a la propuesta de paz destinada a poner fin a la guerra.
El presidente de Estados Unidos y altos funcionarios de la Casa Blanca han sido informados a través de intermediarios de que deben esperar la contrapropuesta, según explicitó la misma fuente.
La guerra, que comenzó cuando Estados Unidos e Israel atacaron Irán el 28 de febrero, se ha extendido por todo Medio Oriente.
Irán había estado revisando una propuesta de 15 puntos, enviada a través de Pakistán, que incluía exigencias que iban desde el desmantelamiento del programa nuclear iraní hasta la restricción de su desarrollo de misiles y la entrega efectiva del control del estrecho de Ormuz, según fuentes y artículos de prensa.
Un funcionario iraní dijo a Reuters el jueves que altos cargos habían revisado la propuesta y consideraban que solo servía a los intereses de Estados Unidos e Israel. Sin embargo, la misma fuente consideró que la diplomacia no había llegado a su fin.
Agencias AFP y Reuters