Dormir bien es fundamental para la salud física y mental. Cada año, el Día Mundial del Sueño, que se celebra el viernes anterior al equinoccio de marzo (en 2026 corresponde al 13 de marzo), busca concientizar sobre la importancia de un descanso adecuado y promover hábitos que contribuyan a mejorar la calidad de vida de las personas.
En este contexto, el Dr. Daniel Mattar, médico neumonólogo del Hospital Marcial Quiroga, explica que el sueño cumple funciones esenciales para el organismo. “El sueño es un proceso biológico fundamental. Durante el descanso nocturno el cerebro consolida la memoria, elimina sustancias de desecho y el organismo recupera energía. Dormir bien es tan importante para la salud como una buena alimentación y la actividad física”, señaló el especialista.
Diversos estudios han demostrado que la falta de sueño o un descanso de mala calidad pueden tener consecuencias importantes en la salud. Entre ellas se encuentran el aumento del riesgo de obesidad, diabetes, enfermedades cardiovasculares y trastornos del sistema inmunológico.
Además, la privación del sueño puede afectar la capacidad de reacción, el juicio y el rendimiento cognitivo. “Dormir poco o mal puede generar efectos similares a los del consumo de alcohol en términos de disminución de la atención y del tiempo de respuesta, lo que también incrementa el riesgo de accidentes, especialmente al conducir”, advirtió Mattar.
El especialista también destacó que algunos trastornos del sueño, como la apnea obstructiva del sueño, pueden asociarse a problemas neurológicos y cardiovasculares si no se diagnostican y tratan a tiempo.
Recomendaciones para mejorar la calidad del sueño
Se encomienda adoptar hábitos de higiene del sueño que favorezcan el descanso adecuado. Entre las principales pautas se encuentran dormir alrededor de ocho horas (puede ser una hora más o menos según cada persona); mantener horarios regulares para acostarse y levantarse; evitar el consumo de sustancias estimulantes como café, té o bebidas cola durante la tarde o al final del día; y limitar el uso de celulares, computadoras o televisión antes de dormir.
También se aconseja preparar cenas livianas, evitar las siestas prolongadas, realizar actividad física durante el día y generar un ambiente propicio para el descanso, con temperatura adecuada, poco ruido y una cama confortable.
“Pequeños cambios en los hábitos diarios pueden mejorar notablemente la calidad del sueño y, con ello, la salud general de las personas”, destacó el neumonólogo especialista en sueño.
Cuándo consultar al médico
Desde el Hospital Marcial Quiroga se recomienda consultar con un profesional de la salud cuando existen síntomas persistentes como ronquidos intensos, pausas respiratorias durante el sueño, movimientos excesivos durante la noche, insomnio prolongado o somnolencia excesiva durante el día.
“El diagnóstico y tratamiento oportuno de los trastornos del sueño permite prevenir complicaciones y mejorar la calidad de vida de los pacientes”, concluyó Mattar.