Las bandas cambiarias se ampliarán en febrero un 2,8% mensual, luego de que ayer por la tarde el Indec diera a conocer el dato de inflación de diciembre. Bajo el nuevo esquema cambiario vigente desde comienzos de este año, el techo y el piso de la banda ya no se mueven con una inercia fija, sino que indexan al ritmo de los precios de la economía.
Las bandas cambiarias empezaron a regir a mediados de abril del año pasado, cuando el Gobierno levantó el cepo para los ahorristas minoristas y anunció un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). En aquel entonces, se estableció un piso de $1000 y un techo de $1400, valores que ajustaban diariamente a una velocidad del 1% mensual hasta el 31 de diciembre pasado.
Sin embargo, con el objetivo de evitar un atraso cambiario real por efecto de la inflación, una demanda que el mercado sostenía hace meses, el Banco Central pegó un volantazo después de las elecciones legislativas. A mediados de diciembre, la autoridad monetaria anunció que en 2026 las bandas ajustarán según el último dato de inflación.
Si se toma como base que el techo de la banda finalizará enero en torno a los $1564 —producto de la inflación del 2,5% de noviembre—, la aplicación del 2,8% correspondiente al Índice de Precios al Consumidor de diciembre elevará ese límite máximo a una zona cercana a los $1607,80 para el cierre de febrero.
Actualmente, el precio más bajo que puede tocar el tipo de cambio oficial mayorista es de $905,86, mientras que el valor máximo alcanza los $1543,71. En caso de que la cotización perfore el piso, el Central sale a comprar reservas, algo que hasta el momento nunca ocurrió. Si llega al techo, el BCRA tiene que vender divisas. Esto último sucedió en cuatro ocasiones, durante la previa electoral.
El dólar mayorista cerró el martes a $1461,50, alejado de los extremos de las bandas. Para llegar al máximo de febrero, tendría que registrar un salto abrupto de $146 desde los valores actuales, lo que implicaría una escalada del 10% en poco más de 45 días.
De acuerdo con el último Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM), que elabora el BCRA basándose en las proyecciones de los principales bancos y consultoras, la inflación será del 2% en enero, bajaría al 1,8% en febrero, rebotará a un 1,9% en marzo, descendería a 1,7% en abril.
Si se cumplen estas estimaciones, el techo de la banda cambiaria alcanzaría los $1639,95 para finales de marzo, treparía a $1669,47 en abril, ascendería a $1701,19 para el cierre de mayo y tocaría los $1730,11 en junio.
“Se le está dando un grado de flexibilidad a las bandas y nosotros creemos que esto es un aporte para la reducción de incertidumbre hacia adelante. Cuando las variables son discrecionales y fijas, se generan escenarios donde aumenta la incertidumbre en lugar de reducirla. El esquema del programa de compras está anclado alrededor del reconocimiento de que entramos en una fase en la economía que va a estar caracterizada por el crecimiento económico y la remonetización de la economía”, explicó el presidente del BCRA, Santiago Bausili, cuando dio a conocer la noticia.